Economía Crítica y Crítica de la Economía

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Global Inequality, de Branko Milanovic

Autor: Alberto Garzon Espinosa

Pijus Economicus

Desde hace unos años es bastante común que muchos debates sobre la desigualdad económica a nivel mundial comiencen con alguna referencia al trabajo de Branko Milanovic (1953) y, en concreto, a un gráfico con forma de S invertida que se ha popularizado como “el gráfico del elefante”. Yo mismo he usado sus investigaciones en varios artículos y debates públicos sobre la globalización («La extrema derecha es hija de la globalización» de diciembre de 2016 y «Por qué las clases populares no votan a la izquierda y qué hacer para evitarlo» de enero de 2018). Su último libro, Global Inequality, se ha convertido muy rápidamente en una obra clásica sobre la desigualdad, y ha tenido la virtud de haber conseguido que el debate pasara del ámbito académico al político.

La tesis fundamental del libro es que la globalización ha generado ganadores y perdedores a nivel mundial, lo que significa que no es un proceso políticamente neutro, y que mientras la desigualdad a nivel mundial entre países se ha reducido también es cierto que la desigualdad dentro de cada país se ha incrementado. Tomando como período de referencia los años que van desde 1988 hasta 2008, que reflejarían los años más intensos de globalización, Milanovic se pregunta qué individuos se han beneficiado más del crecimiento de los ingresos a nivel mundial. La conclusión es este gráfico:

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EKO TV: Bitcoins, criptomonedas y tulipanes. HOY a las 20:30h en Público TV

Autor: EKO TV, Ivan H. Ayala y Nuria Alonso

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Hoy a las 20.30 tercer programa de la temporada, ‘Bitcoins, criptomonedas y tulipanes’ en EKO – Público TV.

¿Conoces qué es el bitcoin? ¿Qué limitaciones presentan la emisión de criptomonedas? ¿Supone una revolución en los mercados financieros o funciona a modo de burbuja como la de los tulipanes en Holanda?

Para tratar estas cuestiones y muchas más tendremos el lujo de contar con lxs siguientes invitadxs:

-Nuria Alonso, profesora de Economía Aplicada en la URJC.
-Juan Ignacio Crespo, matemático y analista económico y financiero.
-Juan Carlos Barba, coordinador de la asociación Colectivo Burbuja.
-Miguel Sebastián, profesor de Economía en la UCM y ex-ministro de Industria.

Tratado de Maastricht: El sabotaje neoliberal del proyecto europeo

Autor: Miguel Urban y Fernando Luengo

ctxt.es

La semana pasada se cumplía el 26 aniversario de la firma del Tratado de Maastricht. Desde Bruselas, los burócratas comunitarios nos invitan a celebrarlo, con entusiasmo, como un hito decisivo de la denominada “construcción europea”. Siempre el mismo mensaje: Europa, a pesar de todas las dificultades, avanza y se consolida, un mantra especialmente repetido desde el Brexit. En nuestra modesta opinión, sin embargo, no hay nada que celebrar sino más bien mucho que lamentar, pues el Tratado de Maastricht supuso una constitucionalización de los principios neoliberales, un verdadero sabotaje del proyecto europeo.

Con el objetivo de crear una Unión Económica y Monetaria (UEM), en Maastricht se aprobaron los criterios de convergencia que debían satisfacer los países que pretendieran formar parte de la misma; también se dio luz verde a los requisitos que tendrían que cumplir los países que, finalmente, integrasen la zona euro. No es necesario entrar en los detalles –pues son bien conocidos-, pero sí procede mencionar la prioridad dispensada por los dirigentes comunitarios a aquellas variables que definen lo que se denomina “convergencia nominal”, es decir, el déficit y la deuda pública, la tasa de inflación y el tipo de interés. Se fijaron objetivos concretos y de obligado cumplimiento para los países aspirantes a integrar la UEM. Lo que supuso una verdadera camisa de fuerza neoliberal, con una letal combinación de austeridad, libre comercio, deuda predatoria y trabajo precario y mal pagado, ADN del actual capitalismo financiarizado.

No se trata sólo de la consideración, errónea, de que la convergencia alrededor de esos indicadores garantiza un adecuado funcionamiento de una unión monetaria. La cuestión tiene mucho mayor calado. Con los referidos criterios de convergencia se da una vuelta de tuerca a un planteamiento de política económica cuya piedra angular es la implementación de políticas de demanda contractivas, junto a políticas de oferta consistentes en la contención salarial y políticas estructurales encaminadas a la desregulación y la liberalización de los mercados.

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V Jornadas Otra Economía está en marcha

Autor: Economistas Sin Fronteras

Como todos los años en Economistas sin Fronteras vamos a organizar las jornadas de Otra Economía está en Marcha

en Madrid los días 9 y 10 de marzo

Si eres estudiante,

puedes inscribirte

antes del 27 de febrero aquí



Habrá becas de desplazamiento y alojamiento y se están tramitando créditos de libre configuración o ECTS


Más información en nuestra web

Hacia una reactivación de las políticas económicas estructurales en España

Autor: Antonio Sanchez Andres

La Paradoja de Kaldor

Desde hace ya tiempo en diversos foros y desde distintos puntos de vista se ha argumentado acerca de los límites en el uso de las políticas coyunturales. Respecto a la política presupuestaria, los desequilibrios en las cuentas públicas avalan estas consideraciones. En aquello que atañe a la política monetaria, ésta es ajena al gobierno español debido a la traslación de sus competencias al nivel de gobierno de la Unión Europea. Este tipo de consideraciones, entre otras, ya desde hace años apuntan hacia una uso activo de las políticas estructurales.

Ciertos enfoques han identificado, por omisión o por excesivo interés en otros aspectos, las políticas estructurales con las laborales (además en el sentido de flexibilizaciones unilaterales en las regulaciones) o con las financieras (concesión de ayudas y aceptación de fusiones en el sector bancario). La alusión a otras políticas estructurales se ha ido omitiendo, pero las decisiones se han ido adoptando, de manera relativamente silenciosa y, en especial, en contra del interés general. Los resultados de la aplicación de esas políticas estructurales han manifestado unos resultados perniciosos para el conjunto de la sociedad española.

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Universidad, mercancía y reproducción de clases

Autor: Damian Herrera

ctxt.es

La economía capitalista requiere de una sociedad cuya estructura social se encuentre fuertemente jerarquizada. Una polarización básica subyacente divide a la sociedad en dos clases sociales diferenciadas por su relación con la propiedad de los medios de producción. Esta polarización básica, capitalistas/trabajadores, lleva más de un siglo sometida a un rápido proceso de división de la clase trabajadora que hace difícil unificar bajo el mismo marco de relaciones de clase a todas y todos los trabajadores, si bien, como denominador común, siguen compartiendo el hecho de que las condiciones de su existencia dependen de un salario. Tal proceso de fraccionamiento de la clase trabajadora es el reflejo de la fragmentación de la organización social del trabajo. La división del trabajo en el sistema económico capitalista deviene del control sobre la ejecución del trabajo, así como también de los efectos de una tecnología orientada hacia la productividad y la maximización del beneficio.

Durante los años 60 del siglo pasado, la teoría económica clásica planteó que la educación explicaba mejor que otros factores el incremento de la productividad industrial y el beneficio económico. Este hecho desató una fiebre expansionista de la educación en los gobiernos occidentales. La tecnología, por entonces, daba sus primeros pasos para dejar de ser sólo una herramienta en el proceso de transformación de la materia prima, y convertirse en la materia prima misma.

Bajo los presupuestos del modelo de acumulación capitalista contemporáneo, la economía iba a necesitar incrementar el conocimiento técnico de la masa laboral en todos los niveles de producción. Políticos y grandes capitalistas dieron carta blanca al empleo de recursos para su materialización. Organizaciones internacionales como el BM o el FMI, comenzaron a trabajar en esta línea.

A partir de entonces, las instituciones educativas, especialmente las de nivel superior, sufrieron una presión sin parangón en la historia. La riqueza de la nación pasaría a depender del conocimiento alcanzado por el conjunto de la sociedad. El mérito educativo tendría un lugar privilegiado como ascensor social al lado de la riqueza y de la propiedad. El talento se erigió como baluarte de las políticas educativas en el nuevo discurso económico y social de corte neoconservador que resurge con fuerza en los 80 y se desarrolla contumaz hasta nuestros días.

Sin embargo, la fiebre expansionista de la educación superior realmente llegó a pocos hijos e hijas de la clase obrera. Su participación en la Universidad en 1991 apenas era del 9,7%. En la actualidad, hijos e hijas de familias obreras urbanas y rurales, representan el 31%. A pesar de ello, la incipiente apertura de la universidad a la sociedad durante los años 70 en Europa no dejó de suscitar suspicacias entre algunos teóricos del determinismo tecnológico. Estos apuntaban posibles desestabilizaciones “gramscianas” de la mano de la democratización del conocimiento. Ya entonces, el sociólogo Pierre Bourdieu advirtió que tal cosa no se produciría debido a que la Universidad era un espacio dominado por las élites profesionales, y además, la expansión se estaba produciendo del lado de las ramas técnicas, carentes de pensamiento crítico, elemento de emancipación necesario.

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Desafíos globales: menos desigualdades y más democracia

Autor: Lina Galvez

eldiario.es

Los desafíos a los que nos enfrentamos como sociedad van mucho más allá de nuestras fronteras, pero el cómo consigamos prepararnos para combatirlos y hacerles frente, dependerá también de cómo consigamos participar en cada uno de los distintos niveles que nos gobiernan, por tanto, de la calidad de nuestra democracia.

La mayor parte de los informes que tratan de señalar cuáles son los principales desafíos coinciden en que uno de los de mayor calado y trascendencia es el cambio climático y los diversos y nocivos efectos que lo acompañan. Aunque también apuntan a otros como las guerras, los desplazamientos masivos de población, la extensión de pandemias en un mundo altamente globalizado, los desequilibrios demográficos, los inciertos efectos del cambio tecnológico, especialmente el desarrollo de la inteligencia artificial (IA), o el incremento de las desigualdades en el mundo y los problemas de orden económico, social y político que le vienen asociados.

Algunos de esos riesgos globales llaman a nuestras puertas, y otros, ya han comenzado a colarse en nuestras casas. Personas especializadas en el seguimiento de las nuevas tecnologías nos informan de que la ciencia está en condiciones de dar respuesta a muchos de esos desafíos, o al menos, de comenzar a corregir algunos desequilibrios. Pero el desarrollo científico necesita de una apuesta política decidida y cualquier tecnología no es ni buena ni mala, sino que tendrá efectos virtuosos o destructivos según el uso que le demos. En cualquier caso, la variable política es clave.

De hecho, el reto real está en cómo vamos a gestionar esos riesgos a nivel global pero también en cada espacio político. Por ejemplo, ¿cómo gestionaremos los masivos movimientos de población derivados del cambio climático con territorios costeros muy poblados que quedarán bajo el agua, sin capacidad de ser sustento de vida o sin agua potable? ¿Lo haremos cerrando fronteras y construyendo muros? ¿Invirtiendo en nueva tecnología que contribuya a frenar o limitar los efectos devastadores de ese cambio climático? ¿Una tecnología que los frene para la mayoría, o como hemos visto en algunas películas de ciencia ficción, solamente para unos pocos? ¿Cómo gestionaremos ese miedo: con más democracia o con el desarrollo de regímenes autoritarios que nos vendan la salvación de nuestra comunidad a cambio de nuestra libertad?

En este sentido, cabe preguntarse qué está ocurriendo en España.

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En defensa de una nueva política de rentas

Autor: Carlos Ochando

La Paradoja de Kaldor

Los sindicatos españoles mayoritarios llevan asumiendo durante bastantes años (incluso en la larga etapa de crecimiento económico entre 1995-2007), de manera implícita o explícita, una estrategia sindical de moderación salarial. El argumento que sustenta tal estrategia es la consideración de que la moderación salarial es la pieza clave para la consecución de otros objetivos, entre ellos, el crecimiento económico y la creación de empleo. Se trataría de una especie de “política de rentas voluntaria y/o implícita”.

La llegada de la crisis económica ha reforzado esta estrategia. El I Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva, firmado por CEOE-CEPYME, CCOO y UGT el 9 de febrero del 2010 para una vigencia de tres años (2010, 2011 y 2012), establecía un crecimiento salarial del 1% (2010), entre el 1% y 2% (2011) y entre el 1,5% y 2,5% (2012).  En el II ANEC que se firmó el 25 de enero del 2012 para otros tres años de vigencia (2012, 2013 y 2014), el compromiso de moderación salarial todavía fue mayor. Para 2012, los salarios pactados no debían exceder del 0,5%, en el 2013 el tope se fijaba en el 0,6% y para el 2014 se pactó una fórmula un poco más compleja: el aumento de los salarios pactados debía ajustarse al ritmo de la actividad de la economía española (aunque, en realidad, el objetivo se fijó en el 0,6%).

En julio de 2014, Gobierno, CEOE-CEPYME, CCOO y UGT pactaron un “Acuerdo de propuestas para la negociación tripartita con el objetivo de fortalecer el crecimiento económico y el empleo” y en mayo del 2015 se llegó a un acuerdo de rentas para los años 2015, 2016 y 2017. En 2015 la subida salarial pactada fue del 1% (dejando que la subida salarial se pueda adecuar a las circunstancias de cada empresa); para el 2016 hasta el 1,5% y para 2017 la subida se dejó abierta, dependiendo de la evolución del PIB en 2016 y de las previsiones macroeconómicas del gobierno para ese año 2017. La negociación fue muy larga y difícil porque la CEOE insistía en la necesidad de mantener la moderación salarial (proponía una subida salarial del 0,6% para el 2015 y del 0,8% para el 2016 y que las subidas salariales estuvieran vinculadas a la evolución del PIB).

El crecimiento económico posterior y una cierta recuperación del empleo a partir de 2014 -aunque precario y de bajos salarios- han estimulado que los propios sindicatos reclamen una cierta subida salarial. Por ejemplo, en enero de este mismo año CCOO ha propuesto una subida salarial en torno al 3% o por encima de esta cifra (dependiendo de las empresas y sectores) y pide vincular los salarios a las previsiones de inflación, a la evolución de la productividad y a la mejora de los salarios más bajos de la economía.

La necesidad de articular una estrategia de subida salarial ha estado avalada por algunos organismos internacionales. Por ejemplo, la OIT la lleva reclamando desde hace unos años. Hasta el BCE –que, finalmente, reconoció la existencia de una crisis de demanda en la eurozona que provoca estancamiento económico y baja inflación- ha dicho que ha llegado el momento de una subida salarial.

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Rescates para los de siempre

Autor: Alberto Garzon Espinosa

Pijus Economicus

En 2018 veremos cómo se lleva a cabo otra estafa legal: el rescate de las autopistas. Hace años el Gobierno encargó su construcción a constructoras que inflaron los costes hasta un 30%. Como casi nadie pasaba por allí, las constructoras quebraron. Pero no perdieron, pues el negocio era redondo: los beneficios estaban garantizados. El Gobierno había puesto al Estado, a todos nosotros, de avalista. En caso de pérdida, pagamos nosotros. El rescate puede costar hasta 4.500 millones de euros. Pero no será el último rescate. El Gobierno ha anunciado que tras sanearlas las volverá a privatizar para que las gestionen las mismas empresas que las quebraron. Y el Estado volverá a ser el avalista. Se rescató, se rescata y se rescatará a los de siempre mientras las pensiones, la sanidad, la educación, la cultura y nuestro futuro son recortados. Que te rescaten depende de la clase social a la que pertenezcas. ¿Tendrá algo que ver que algunas de esas empresas aparezcan en los papeles de Bárcenas como donantes del PP? ¿Será por eso que no apoyan nuestra idea de investigar con una auditoría?

II Jornadas del Observatorio de Desigualdad de Andalucía (21 y 22 de febrero; C.C. Las Sirenas, Sevilla)

Autor: Observatorio de la Desigualdad de Andalucia

Los próximos 21 y 22 de febrero, en C.C. Las Sirenas, en Sevilla, tendrán lugar las II Jornadas del Observatorio de Desigualdad de Andalucía, en las que hablaremos de desigualdades en la infancia, desigualdades en Andalucía o la desigualdad en el arte, el cine y la pintura, entre otros temas. Si estás interesado o interesada, no dudes en inscribirte en http://bit.ly/2EJfuT3.

Caídas en los mercados: ¿ligero resfriado o enfermedad terminal?

Autor: Isidro López

Es pronto para valorar si este estallido va a sacar a relucir todas las debilidades del modelo de acumulación financiera de los últimos años, pero si no es este, será el siguiente.

Sao Paulo Bolsa

Las caídas de la bolsa de Wall Street de anoche, que muy posiblemente se van a repetir hoy, seguidas de las réplicas en las bolsas de Asia y Europa, están haciendo pedazos lo que hasta ayer era un panorama de placidez autocomplaciente en el que los políticos y financieros de todo el mundo no han parado de congratularse de algo a lo que han decidido llamar “recuperación económica”. No podemos sino estar de acuerdo en que llamarlo “intervención masiva y constante de los bancos centrales para evitar una nueva recesión” resultaba menos sexy. Pero mucho nos tememos que esto es lo que ha sucedido en realidad.

Aún es pronto para valorar si este estallido va a sacar a relucir todas las debilidades del modelo de acumulación financiera de los últimos años, pero desde luego hay motivos para pensar que si no es este estallido será el siguiente el que haga saltar las endebles costuras de nuestro actual modelo económico y social.

Durante los últimos cuatro años, los bancos centrales de todos los países capitalistas han acometido unas políticas de expansión monetaria —han abierto el grifo del dinero— para inundar de liquidez a los mercados financieros y generar un ciclo de rentabilidad que, sobre todo en el caso de Europa, alejase temporalmente a los agentes financieros de la presión sobre los bonos de deuda pública de los países del sur y los acercase a las operaciones con acciones y bonos privados.

Una política de tipos de interés cercanos a cero ha apuntalado esta riada de dinero hacia los mercados financieros. Pero los problemas han persistido en otro lugar: la producción. Toda esta arquitectura financiera para salvar a los mercados de sí mismos se ha encontrado con las mismas dificultades con las que se ha venido topando desde hace dos décadas, los ciclos productivos tienen gigantescos problemas de rentabilidad que no hacen sino agravarse con las políticas de contención y ataque a los salarios en prácticamente todo el mundo.

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Los mercados reciben con un flash crash al presidente de la FED nombrado por Trump

Autor: Marta Luengo

El Salto

Los mercados expresan su temor el primer día del mandato de Jerome Powell como presidente de la Reserva Federal. Las tensiones inflacionistas podrían estar detrás del pánico que provocó la caída exprés del parqué neoyorquino.

Jerome Powell Reserva Federal estadounidense FED
Jerome Powell juraba el cargo como presidente de la Reserva Federal estadounidense. Foto: Federal Reserve
Jerome Powell asumía este lunes el cargo de presidente de la Reserva Federal estadounidense (FED), la institución que hace las veces de banco central al otro lado del charco. Pero no debió pasar un fin de semana precisamente tranquilo en la víspera de su nombramiento: la semana anterior los mercados estadounidenses cerraron con bajadas en lo que se interpretaba como un inminente cambio de sentimiento. A las pocas horas de su juramento, el índice de referencia de la Bolsa de Nueva York sufrió un flash crash de más de 1.500 puntos.

El mandato de Janet Yellen expiraba el pasado día 3 de febrero tras la decisión de Donald Trump de relevarla a favor del primer banquero de inversión que ocupa la presidencia de la FED. Powell ya era gobernador en la FED y era una apuesta por mantener la línea establecida por su predecesora para volver a la normalidad en la política monetaria tras una dilatada época de bajos tipos de interés.

En diciembre de 2015, Yellen fue la encargada de comenzar la senda de sutiles subidas (en tandas de 0,25%) que han ido encareciendo el precio del dinero en Estados Unidos hasta ponerlo en la banda que va del 1,25% al 1,5%. En la eurozona Draghi, aunque sí ha comenzado a reducir las compras de deuda, no tiene pensado comenzar con la subida de tipos hasta 2019, lo que revela la diferencia de ritmo en el ciclo económico a un lado y otro del Atlántico.

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Los mecanismos de mercado erosionan el modelo nórdico de Estado de bienestar

Autor: Luis Buendía

Blog de Alternativas Económicas en eldiario.es

Bicicletas aparcadas en la ciudad de Copenhague. Obtenida de Flickr, CC.

Bicicletas aparcadas ante una biblioteca pública de Copenhague. Obtenida de Flickr, CC.

Desde hace ya algún tiempo, el modelo nórdico ha sido objeto de alabanzas y de interesantes controversias. Tanto en ámbitos progresistas (vinculados principalmente a la socialdemocracia) como en los que son favorables a los mercados sin restricciones, se han ensalzado algunos aspectos u otros, razón por la que resulta relevante detenerse a averiguar en qué consiste.

El denominado modelo nórdico abarca a países diferentes que, bien es verdad, están relacionados entre sí. Tienen en común trayectorias históricas (por ejemplo, Noruega ha pertenecido históricamente a Dinamarca, pero también, entre 1814 y 1905, a Suecia; y Finlandia fue también parte de esta última antes de ser anexionada en siglo XIX por el imperio ruso), pero también aspectos institucionales que les han permitido estrechar lazos. En este artículo vamos a centrarnos en Dinamarca, Finlandia, Noruega y Suecia, que son los integrantes habituales de este modelo, pues si bien Islandia forma parte también del Consejo Nórdico, su tamaño (es 16 veces más pequeña que el siguiente país nórdico por población, Noruega) y su trayectoria histórica invitan a introducir matices diferentes en las cuestiones generales de las que nos vamos a ocupar.

Si los países nórdicos destacan por alguna razón es porque tienen fama de haber sido capaces de combinar prosperidad dentro de un sistema equitativo. Están entre las 20 primeras economías del mundo en PIB per cápita (de acuerdo con los datos para 2016 del Banco Mundial) y entre las 11 primeras en igualdad (según el Coeficiente de Desigualdad Humana del último Informe de Desarrollo Humano del PNUD). En el Índice de Compromiso con la Reducción de la Desigualdad de Oxfam de 2017, el que presenta peores resultados, Finlandia, ocupa el sexto puesto. Ningún otro bloque regional presenta ese registro, lo que hace de él un objeto de estudio ciertamente atractivo.

Al tratarse de cuatro países con historias relacionadas pero, en todo caso, diferenciadas, es complicado hablar de ellos como una única realidad, más allá de algunos aspectos comunes que se han extendido entre ellos debido a mecanismos de emulación de políticas y a una larga etapa de cooperación nórdica (la creación del Consejo Nórdico se remonta a 1952). Es en esos aspectos comunes en los que nos vamos a centrar.

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EKO TV: La Regla de Gasto. ¿Mecanismo de control o camisa de fuerza?

Autor: EKO TV y Ivan H. Ayala

Público-TV

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Debate conducido por Ivan Ayala sobre la regla de gasto y la ley de Estabilidad Presupuestaria, con la participación de Eulalio Ávila (secretario e interventor-tesorero de Administración Local) y José Errejón (economista y administrador civil del Estado).

Para ver el programa pincha aquí.

La econometría y los datos

Autor: Juan Ruiz

La Paradoja de Kaldor

Desde hace ya algunas décadas los modelos econométricos se han impuesto en el imaginario de muchos economistas como una de las formas más técnicas y refinadas mediante la que la Ciencia Económica prueba sus teorías y muestra sus resultados. El objetivo de este documento es plantear alguna de las debilidades que suelen encontrarse en muchos de los datos que alimentan esta técnica.

Comencemos por un modelo donde la estadística se emplea con variables sobre las que tenemos la posibilidad de realizar mediciones certeras y posibilidad de control, como es el caso de la medición de la producción de cosechas. Mediante la experimentación es posible medir cómo afectan distintas variables a la producción de un determinado fruto, flor, cereal o al crecimiento de una planta. Es posible plantear un modelo donde la producción por planta dependa de parámetros que podemos medir con precisión como: temperatura, humedad, cantidad de fertilizante, cantidad de Co2, horas de luz, ph del agua, tipo de sustrato, etc. La particularidad que tiene un modelo que emplee las anteriores variables es que todas pueden ser controladas. De este modo, con una población suficientemente grande, podemos ver cómo un cambio en cualquiera de las variables incide en la producción final. Además, los márgenes de error de las mediciones son mínimos, gracias a que durante el siglo XX ha habido una auténtica revolución en las herramientas métricas y actualmente contamos con artilugios que permiten realizar mediciones de forma milimétrica. Contamos pues, con 2 cuestiones fundamentales para la experimentación: control de las variables y herramientas de medición adecuadas.

Si, por lo general, encontráramos las mismas posibilidades de medición en las Ciencias Económicas, que encontramos en las Ciencias Naturales, podríamos afirmar que la econometría es una herramienta que nos ofrece la prueba del algodón que nos permitiría encontrar relaciones fuertes y, tal vez, incluso responder a unos cuantos porqués de la Economía. Pero cuando se plantean estudios macroeconómicos, de las dos características anteriores (variables de control y herramientas de medición), no podemos manipular las primeras, ya que el objeto de estudio se escapa a nuestro control. Y si pensamos en la segunda, la calidad de los datos, veremos que también nos encontramos con problemas.

A nivel macroeconómico encontramos datos que no son directamente observables y que nacen de un conjunto de encuestas, declaraciones impositivas, cuentas del sector público, estadísticas empresariales, información elaborada por el sistema financiero y otras fuentes. Como, por ejemplo, ocurre en el dato macroeconómico más popular, el PIB y sus distintos componentes. Obviamente agregar todo lo que se produce en un país en un único número contiene un margen de error y grandes dificultades que van desde la veracidad de las cuentas de millones de empresas no auditadas, hasta las transformaciones de las mediciones anuales en trimestrales, o las las diferencias de tiempo entre la medición de cada componente.

Como el propio INE recoge en su documento de Metodología de la Contabilidad Nacional Trimestral de España: “Aunque la situación ideal estaría relacionada con la completa disponibilidad de fuentes directas, la realidad indica que este escenario no es posible para la mayoría de los agregados macroeconómicos trimestrales, por lo que, frecuentemente, hay que recurrir a procedimientos estadísticos y econométricos para estimar los agregados trimestrales.” Ante estas dificultades técnicas son muchos economistas[1] que se han preguntado hasta qué punto tiene sentido ofrecer datos como el del crecimiento del PIB con decimales, como si pudiéramos medir con una precisión milimétrica similar a la de un laboratorio donde percibimos cambios de 0,001. Pero ¿es la situación descrita hasta ahora un problema? No por sí misma, todo depende de hasta donde pretendamos llegar con estos datos.

Todo el conjunto de transformaciones, mediciones, procesos intermedios y encuestas implica que, como norma general, medimos muchos datos macroeconómicos con error del que desconocemos su distribución. A la hora de plantear un modelo, los resultados son muy distintos, si pensamos que estamos diseñando un modelo donde las variables son directamente observables y se miden sin error, o si partimos de una situación donde cada una de las variables tiene un error del que desconocemos su distribución. Ante la segunda situación, una vía de escape sería suponer que la suma de los errores, cuya distribución desconocemos, es igual a cero. Pero aceptar que realmente se dé de forma general esta condición tan poco probable y especial es ingenuo, o una creencia autoimpuesta de manera acrítica.

¿Qué supone que nos movamos en un universo de datos cuyas distribuciones de errores desconocemos? Supone aceptar que la econometría se enfrenta a una serie de dificultades insalvables y que los resultados ofrecidos tenderán a ser menos fiables de lo esperado. Si a ello le sumamos la ausencia de Leyes universales, nos encontramos ante una situación muy distinta a la de las Ciencias Naturales. Un ejemplo claro es que mientras que, en Física, si un experimento no replica una ley, se cuestiona la ley y nos encontramos ante un hallazgo de gran magnitud para el avance de la Ciencia. Mientras que en econometría se hacen regresiones hasta que se consigue el resultado deseado, bien cambiando el horizonte temporal de los datos, realizando nuevas transformaciones, o introduciendo y sacando variables.

¿Cómo nos afecta? En principio un lector poco experimentado pensaría que si se cuida de no leer este tipo de publicaciones no tendría problemas. Nada más lejos de la realidad. Decisiones tan delicadas como la política de recortes defendida por el FMI se han justificado mediante estudios con problemas como los anteriormente descritos. En otras palabras, estas técnicas se han utilizado para justificar políticas de una ideología determinada que han llevado a decisiones erróneas muy costosas, para los habitantes de determinados países, y que se han resuelto con un artículo y un disclaimer que nos avisa que la opinión del Economista Jefe del FMI no representa la visión del propio FMI.

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Jornades ATTAC Catalunya “El treball em mata” (Barcelona, 16 i 17 febrer)

Autor: Endika Alabort Amundarain

ATTAC Catalunya organiza las jornadas ”El treball em mata” el 16 y 17 de febrero. El viernes 16 comenzarán  a las 18:00 con la presentación de las jornadas debatiendo sobre el trabajo y su crítica como forma de dominación. El sábado por la mañana serán tres los debates. El primero se tratará desde cuando el trabajo es trabajo, seguido de la conferencia taller Desmontando el mito del esfuerzo. Para finalizar, habrá una mesa redonda que tratará las alternativas al trabajo productivo asalariado, en la que participará ICEA.
Las jornadas serán en el Casal del Barri Pou de la Figuera (c/ Sant Pere Més Baix 70, Barcelona, salida metro Urquinaona).

EKO TV: El encaje económico de Catalunya

Autor: EKO TV y Ivan H. Ayala

Público-TV

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El pasado jueves 18 de enero, a las 20.30h desde el espacio audiovisual del Diario Público, arrancó una nueva temporada de EKOTv, programa realizado por EconoNuestra, TMEX y Diario Público.
Comenzamos esta nueva temporada con un programa sobre “El encaje económico de Catalunya”. Tras unos meses de convulsión en Catalunya, y también en el conjunto del Estado español, el problema político sobre el encaje territorial de Catalunya ni mucho menos está resuelto. En este nuevo programa analizamos cómo hemos llegado hasta aquí. También evaluamos el balance económico que, no solo el proceso, sino también la gestión de la crisis económica, ha dejado en Catalunya. Y de la mano de la mesa de debate también proyectamos qué fórmulas de encaje económico podría tener Catalunya en el conjunto de España.
En el programa participaron Javier Loscos, profesor de la Facultad de Derecho de la UCM, Nuria Alabao, periodista y antropóloga, y Miguel Carrión, analista de banca y mercados.

Para ver el programa pincha aquí.

Vivimos más pero con peor salud: retrasar la edad de jubilación es una gran crueldad

Autor: Eduardo Garzón Espinosa

eldiario.es

En el año 2011 el gobierno del PSOE decretó el retraso progresivo de la edad de jubilación desde los 65 años hasta los 67. En 2018 la edad de jubilación ya va por los 65 años y medio, a no ser que se hayan cotizado más de 36 años y medio. El argumento central que se utilizó para defender esta medida se basaba en que los seres humanos cada vez vivimos más tiempo y por lo tanto es razonable que nos jubilemos más tarde.

Este argumento tiene dos vertientes: una de carácter económico y otra de carácter moral. Atendiendo a la primera se sostiene que para poder pagarle la pensión a una persona que cada vez vive más tiempo es necesario disponer de más recursos, por lo que una forma de resolver el problema es reducir el tiempo que hay que estar pagando la pensión (al mismo tiempo que incrementas los recursos porque esa persona tendrá una vida laboral más larga). En cambio, el argumento de carácter moral es bien diferente: puesto que la persona en cuestión va a vivir más tiempo es de justicia que se mantenga la proporción de tiempo de trabajo y de tiempo de jubilación, de forma que se acabe disfrutando aproximadamente el mismo tiempo de descanso que antes.

Hay innumerables formas de refutar el argumento citado en cualquiera de sus dos vertientes. En esta ocasión no me voy a detener en criticar la primera faceta del argumento, la económica. Baste señalar al respecto que en nuestras sociedades cada vez más tecnológicas y avanzadas tenemos cada vez más posibilidades de producir lo mismo con menos tiempo de trabajo, de forma que podemos permitirnos disfrutar de una época de jubilación más prolongada manteniendo el mismo nivel de vida. Ahora me interesa más desmontar la otra cara del argumento, la de tipo moral o ético.

Es cierto que los seres humanos vivimos, de media, cada vez más. Así lo atestigua el indicador de Esperanza de Vida (EV), que en España ha aumentando 10 años en las últimas cuatro décadas, pasando desde los 73 años a los 83 años desde 1975 hasta 2015. Sin embargo, este indicador nos dice cuánto vivimos (siempre en promedio), pero no cómo vivimos. No es lo mismo vivir 83 años con una salud excelente durante casi toda la vida que hacerlo con graves enfermedades buena parte de la misma. Para eso se creó el indicador Años de Vida Saludable (AVS), que nos viene a mostrar cuántos años vivimos sin sufrir una discapacidad importante.

Pues bien, si miramos ambos indicadores para el caso de España, observamos lo siguiente. Desde 2004 la EV a partir de los 65 años era de 17,2 años en el caso de los hombres y de 21,4 en el caso de las mujeres. Once años más tarde, en 2015, el indicador ha aumentado hasta los 19 años y 23, respectivamente. No obstante, la evolución de los AVS no ha sido similar ni mucho menos. En el año 2004 se esperaba que un hombre de 65 años viviese 9,8 años más sin sufrir limitaciones de salud importantes, y 9,6 años en el caso de una mujer de la misma edad. Once años más tarde, se espera que ambos vivan menos tiempo sin sufrir incapacidades importantes: 9,5 años en el caso de los hombres y 8,9 en el caso de las mujeres.

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Conferencia de Carlos Sánchez Mato en el acto inaugural del Diploma “Análisis critico del capitalismo” (MAÑANA a las 18h, Salón de Grados, Facultad CC.Económicas, UCM)

Autor: Xabier Arrizabalo Montoro y Carlos Sanchez Mato

Tenemos el agrado de invitaros al acto inaugural de la octava edición del Diploma de Formación Continua de la UCM“Análisis crítico del capitalismo (El método marxista y su aplicación al estudio de la economía mundial actual)”.

Consistirá en una conferencia de Carlos Sánchez Mato, economista y concejal del Ayuntamiento de Madrid: “Limitaciones a la gestión económica municipal por las políticas de ajuste de la UE”

​Contaremos también con la participación de Fernando Álvarez Rodríguez, economista e interventor de la administración local.


Será el próximo miércoles, día 7 a las 18h, en el Salón de Grados de la Facultad.

La asistencia es libre, ​seréis muy bienvenidos y bienvenidas. Os agradecemos la ​re​difusión de ​est​a convocatoria​.

Apuntes sobre la desigualdad: género, clase y estructura salarial (Cuaderno de postcrisis: 4)

Autor: Albert Recio Andreu

Mientras Tanto

I

El aumento de las desigualdades vuelve a estar en el centro del debate social, aunque, por desgracia, parece más un tema para llenar las tertulias mediáticas que un argumento fuerte de las políticas socioeconómicas. El grueso de las políticas que promueven los grandes organismos internacionales están en el centro de la creación de desigualdades. Sin la elaboración de propuestas alternativas y la generación de amplios movimientos sociopolíticos, es difícil que vayan a producirse cambios profundos en este campo. Más bien hay pistas de que las cosas aún pueden ir a peor.

Cuando analizamos los debates actuales sobre el tema, surgen al menos tres campos en que se ha puesto de manifiesto: el de la desigualdad global entre clases sociales, el de las desigualdades entre los asalariados y el de las desigualdades de género. Deberíamos añadir, además, las desigualdades entre países. Por razones de espacio me voy a limitar a comentar los tres primeros temas y me centraré sólo en un aspecto de la desigualdad, el de la renta, aun sabiendo que el campo de la desigualdad abarca otros muchos espacios. Seguir leyendo…

Italia y el “desorden” laboral

Autor: Fernando Luengo

Otra Economía

El pensamiento económico dominante, siempre dispuesto a poner sobre la mesa indicadores que, de una tacada, proporcionen información significativa y sintética sobre la salud de una economía, utilizan a menudo los “costes laborales unitarios nominales” (CLUN). Su aumento dispara las alarmas, pues se asocia a la existencia de una presión alcista sobre los costes (laborales), con el consiguiente deterioro de la productividad y la pérdida de competitividad; mientras que un comportamiento moderado de los mismos es prueba de prudencia y revela fortaleza económica.

En Italia, entre 2010 y 2018, los CLUN, según la información estadística proporcionada por Eurostat, han aumentado un 6,2%; un porcentaje sustancial cuando se compara con lo acontecido en la economía española, donde, en idéntico período, han retrocedido más de dos puntos porcentuales, un 2,5%.

Para analizar qué hay detrás del crecimiento de los CLU en Italia –indagación imprescindible para extraer las conclusiones correctas en materia de política económica- conviene tener presente que este indicador relaciona el salario medio expresado en términos nominales (es decir, incluyendo los precios) y la productividad del trabajo real o en volumen (esto es, sin contabilizar la parte de ese aumento imputable a la variación de los precios).

Reparemos, por lo tanto, en que, al comparar una magnitud nominal (en el numerador) con otra real (en el denominador) es normal –sin entrar en el debate de si es “bueno” o “malo” en términos económicos- que se contabilice un crecimiento de los CLU; cabe calificar de excepcional, y de anómalo, lo contrario: la evolución de nuestra economía en los últimos años, y la de Alemania desde la implantación del euro.

Aclarado este asunto, estrictamente conceptual, entremos en materia. ¿Qué evolución han seguido en Italia los componentes que integran los CLUN? Se aprecia que la compensación nominal por empleado entre 2010 y 2018 ha aumentado un 6,6% (menos de un 1% anual). Como quiera que el índice de precios al consumo lo ha hecho en un 11%, el resultado es que los trabajadores en promedio han perdido capacidad adquisitiva. Esta evolución encaja con que la participación de los salarios en la renta nacional se haya reducido, en casi un punto porcentual aproximadamente.

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ENCRUCIJADAS Vol. 14 (2017) Estratificación Social y Nuevas Desigualdades

Autor: Revista ENCRUCIJADAS

ENCRUCIJADAS Vol. 14 (2017)

Estratificación Social y Nuevas Desigualdades

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Tabla de contenidos

Presentación: estratificación social y nuevas desigualdades PDF
María Ramos, Jaime Rivière p1401

Reflexiones

“Una sociedad feliz”. De la desigualdad del siglo XVIII a la desigualdad de nuestros días PDF
Gonzalo Postón r1401

Entrevistas

¿La igualdad de oportunidades era esto? Estratificación, educación, desigualdad y pobreza. Conversación con Julio Carabaña PDF
Julio Carabaña, Jaime Rivière e1401

In memoriam

In Memoriam: Anthony B. Atkinson (1944-2017) PDF
Rafael Muñoz de Bustillo Llorente i1401

Artículos

Crisis económica y pauperización en la región metropolitana de Barcelona: una aproximación demo-espacial utilizando datos de Càritas (2005-2013) PDF
Juan Galeano, Andreu Domingo, Albert Sabater a1401
Nueva estructura de clases, una mirada territorial PDF
Miguel Rubiales Pérez a1402
Cambio tecnológico y polarización en España: un análisis sobre la relación entre los resultados y los métodos PDF
Raquel Sebastián Lago a1403
La medición de la estructura socio-ocupacional a partir de lógicas deductivas e inductivas. Estudio para el caso del Aglomerado Gran Buenos Aires (Argentina) en el 2016 PDF
María Clara Fernández Melián a1404
Clases populares en Argentina: cambios recientes en su composición ocupacional (1998-2015) PDF
Pablo Dalle, Laura Stiberman a1405
Programas de Transferencias Condicionadas de Ingresos en Argentina: tensiones entre la provisión del bienestar y los cuidados PDF
Rebeca Beatriz Cena a1406
Linajes y política. Una aproximación preliminar a partir de un estudio de caso: las Islas Baleares (2014-2016) PDF
Joan Pau Jordà Sánchez a1407

Texto clásico

Extremadura Saqueada en perspectiva PDF
José Manuel Naredo tc1401
Frente a la dominación y el expolio se desarrolla la conciencia de autonomía PDF
José Manuel Naredo tc1402

Crítica de libros

“La España vacía. Viaje por un país que nunca fue” de Sergio Del Molino y “Los últimos. Voces de la Laponia española” de Paco Cerdà PDF
Jesús Rivera Navarro c1401
“Cómo ser gay” de David M. Halperin PDF
Kerman Calvo Borobia c1402
“El fin de la clase media” de Esteban Hernández PDF
Roberto Araujo González c1403
“Los límites del deseo: instrucciones de uso del capitalismo del siglo XXI” de Esteban Hernández PDF
Sergio Andrés Cabello c1404
“Conflictos por el tiempo. Poder, relación salarial y relaciones de género” de Enrique Martín Criado y Carlos Prieto (coords.) PDF
Miriam Ureta García c1405
“La cara oscura del capital erótico. Capitalización del cuerpo y trastornos alimentarios” de José Luis Moreno Pestaña PDF
Naiara Puertas Cartón c1406
“La clase obrera no va al paraíso. Crónica de una desaparición forzada” de Ricardo Romero (Nega) y Arantxa Tirado PDF
Cristopher Morales Bonilla c1407
“Ricos y pobres. La desigualdad económica en España” de Julio Carabaña PDF
Álvaro Mariscal de Gante Martín c1408

Varia

La construcción utópica de una economía feliz. Reflexiones a partir de Brave New World de Aldous Huxley PDF
Germán Herrera Bartis v1401

Morir en soledad

Autor: Lina Galvez

eldiario.es

En las últimas semanas se han dado dos casos en Andalucía de personas fallecidas en los servicios de urgencia de sendos hospitales sin que el personal médico interviniese, o lo hiciera demasiado tarde, para salvarles la vida. Ambas personas estaban solas en urgencias. Cuando las llamaron para ser atendidas, no acudieron porque se encontraban en un estado que no les permitía bien ser conscientes del aviso, bien responder a él. Los responsables de urgencias dieron por hecho que estas personas se habían marchado y se desentendieron.

Los medios han relacionado estos episodios con los recortes en sanidad realizados durante la crisis y de los que nuestros sistemas de salud aún no se han recuperado, en parte porque la salida de la crisis se ha llevado a cabo aplicando medidas de austeridad y una lógica privatizadora que merma enormemente los recursos necesarios para mantener los servicios públicos esenciales.

Siendo esto cierto, creo que es preciso hacer una reflexión más amplia acerca de cómo se articula nuestra sociedad y cómo se elaboran los protocolos, en este caso hospitalarios, que la rigen, así como sobre las profundas transformaciones que están teniendo lugar en la actualidad sin que se desarrollen políticas adecuadas para prevenir situaciones como las arriba mencionadas o similares.

El funcionamiento de nuestros hospitales asume que las y los enfermos siempre estarán acompañados por una persona, normalmente un familiar, más exactamente una mujer. El mandato social del cuidado hace a las mujeres responsables de las tareas relativas a éste que afectan a los miembros de su familia. Esta situación no se ha visto realmente alterada por la masiva incorporación de las mujeres al mercado de trabajo, ya que, por ejemplo en el caso español, las mujeres seguimos empleando más de dos horas al día que los hombres en el trabajo doméstico y de cuidados no remunerado. Pero la disponibilidad de las mujeres ya no es total y las altas tasas de divorcio, viudedad o celibato nos hablan de muchas personas que están solas, viven solas y posiblemente acudan solas a los hospitales. Por tanto, los protocolos deberían cambiar.

Sin embargo, los recortes aplicados durante la crisis han supuesto la externalización a las familias –asumiendo que todas las personas la tienen– de gran parte del cuidado que antes proveían o facilitaban los servicios públicos. Esto, además de grandes desigualdades vinculadas al género de las personas, la renta y la disponibilidad de tiempo de las familias, genera problemas para quienes viven solos, especialmente para aquéllos que no disponen de una red familiar o social que los asista o que no tienen ingresos para contratar a alguien que eventualmente los cuide.

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La letra pequeña de los datos de empleo del cuatro trimestre de 2017

Autor: Eduardo Garzón Espinosa

Saque de Esquina

1) Desde que el PP llegó al gobierno el número de personas paradas ha caído en 1.520.600 pero de todas ellas sólo 845.400 han pasado a trabajar. El resto (675.300) emigraron, se jubilaron o dejaron de buscar empleo.

2) Hay 1,7 millones de personas ocupadas menos que antes de la crisis y todavía hay 3,8 millones de personas en paro. La tasa de paro se sitúa en el 16,55%, un nivel propio de Estados fallidos o de países recién salidos de una guerra civil. Si en el cálculo de la tasa de paro tuviésemos en cuenta a las personas que quieren trabajar pero que no buscan empleo y a las que trabajan a tiempo parcial pero que siguen buscando empleo a tiempo completo, la tasa sería del 25,1% y no del 16,5%.

3) En la actualidad se realizan prácticamente las mismas horas de trabajo a la semana que cuando llegó el PP al gobierno; sólo han aumentado un 1,7%. Ahora se realizan 75 millones de horas de trabajo a la semana menos que antes de la crisis, un 11,7% menos.

4) Hoy hay 495.300 personas asalariadas temporales más que cuando el PP llegó al gobierno, y sólo hay 276.800 indefinidas más. El peso de los contratos temporales sobre el total ha aumentado durante este periodo desde el 24,8% al 26,7%. España registra actualmente la tasa de temporalidad más elevada de los 28 países de la Unión Europea (exceptuando a Polonia), casi duplicando la media.

5) Los contratos temporales de reducida duración han aumentado durante los años de gobierno del PP: en 2017 se han firmado 31.400 contratos de un día de duración más que cuando el PP llegó al gobierno.

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El cepo del trabajo

Autor: Jorge Moruno

Apuntes de Clase (La Marea)

Se nos presenta un escenario según el cual estaríamos ante un dilema: o bien ante el fin del trabajo, o por el contrario, atravesamos un periodo de transición laboral hacia nuevos sectores que ofrecerán empleos que todavía hoy no conocemos. En el primer caso, desparecería la necesidad de hacer nada para vivir. En el segundo, solamente tendríamos que reciclarnos laboralmente para conseguir adaptarnos. Pero es entre medias donde se encuentra, por igual, una intensificación de la precariedad así como la posibilidad de emancipación.

Voy a tratar de radiografiar la realidad a la que considero que nos enfrentamos. Empecemos por lo que está más asentado y naturalizado como una parte de la condición humana, aquello que “nace con la persona” como cantaba Raphael, esto es, el trabajo. El trabajo, tal y como lo entendemos, es una noción moderna, una categoría histórica. El mero hecho y la premisa de imaginar actividades distintas y concretas como parte de un mismo concepto que las reúne a todas bajo el “trabajo”, ya es algo propiamente moderno.

Cuando el trabajo se convierte en una actividad pública y en la principal forma de mediación social, tiene lugar lo que conocemos como la sociedad de trabajadores que forja una ética propia; “la religión del trabajo”, como afirmaba el filósofo catalán Jaume Balmes. En la sociedad de trabajadores, quienes tienen que trabajar para obtener un salario, la fuerza de trabajo, viven encerrados en un cepo. La fuerza de trabajo es formalmente libre de venderse a quien quiera, pero en realidad depende de que la quieran comprar; si no consigue venderse no es nada, pero cuando consigue venderse se somete a una relación de dependencia con un tercero.

El capitalismo borra su propia historia y hace pasar su propia forma social como la única forma posible de funcionar en sociedad. El hecho de que en cualquier tipo de sociedad el ser humano haya transformado la materia e intervenido en la naturaleza para construir objetos y utilizarlos, no nos dice nada del trabajo como una actividad que estructura y media a la sociedad generando una “relación entre personas oculta bajo una envoltura de cosa” (Marx). Solo en la sociedad moderna, es decir, la capitalista, se instala el fetiche donde el tiempo social humano gastado en producir un objeto define el valor de dicho objeto.

Ese tiempo de trabajo humano gastado –da igual en qué se gaste siempre que lo producido se venda– se convierte en el atributo “objetivo” que le confiere valor al objeto. Ese atributo, el tiempo invertido que genera valor, es una relación social que se expresa en la forma de dinero. Cuando Europcar utiliza el eslogan Time is money, está sintetizando la relación básica que define la riqueza en nuestra sociedad. El dinero puede medir y hacer de equivalente entre cosas de naturaleza distinta, porque expresa esa “sustancia” común compartida por trabajos diferentes –el gasto indiferenciado de tiempo humano de trabajo– que pasa desapercibida cuando alguien compra un producto usando dinero. El valor ni se toca ni se ve, pero opera como ley social que dinamiza la finalidad de la producción. Esto no sucedía en sociedades no capitalistas. La mercancía es nuestro tótem moderno, nuestro fetiche.

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