Economía Crítica y Crítica de la Economía

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Coronavirus y lucha de las clases en la España del confinamiento

Autor: Jose Luis Carretero Miramar

Artículo incluido en el Dossier “La clase trabajadora y la autogestión en la pandemia mundial” de la Revista Autogestión y publicado el 16 de junio de 2020

La pandemia de coronavirus se ha convertido en una gran bifurcación histórica para la monarquía española. En más de un mes de confinamiento, la sociedad española ha encarado una gigantesca crisis sanitaria y social, que puede hacer emerger un escenario inédito en lo político.

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Apoyo mutuo y organización popular en la España del coronavirus

Autor: Jose Luis Carretero Miramar

Artículo publicado el 16 de abril de 2020, en Revista Crisis

La pandemia de coronavirus se ha extendido brutalmente por España, llegando a colapsar su sistema sanitario público, que sufrió un acelerado proceso de degradación y desmantelamiento desde la puesta en marcha de las políticas neoliberales de austeridad implementadas en la crisis del 2008, y desde el proceso de privatizaciones inaugurado por la Ley 15/97, aprobada por un gobierno del PSOE.

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Taller de búsqueda de ideas para el sindicalismo social y combativo (15 de Febrero)

Autor: Escuela Sindical Nacho Cabanas Solidaridad Obrera

Sábado, 15. Febrero 2020 – De 11:30 hasta 13:30
Lugar: Librería Traficantes de Sueños
(Calle del Duque de Alba, 13, 28012 Madrid)

-Entrada libre
-Aforo limitado
-Espacio accesible

Organiza:
Escuela Sindical Nacho Cabañas Solidaridad Obrera

Usando las metodologías lean y desing thinking, vamos a buscar ideas innovadoras contra la precariedad y la explotación, sacudiendo el vetusto modelo de la charla-debate sindical. Vente dispuesta a hablar y compartir.
Dinamiza : José Luis Carretero, secretario General de la Confederación Sindical Solidaridad Obrera.

Hacia la huelga general del 30 de Enero en Euskal Herria

Autor: Jon Las Heras Cuenca y Lluís Rodríguez Algans

El Salto

Los sindicatos ELA, LAB, ESK, Steilas, EHNE, Etxalde, Hiru, CNT y organizaciones juveniles, feministas, ecologistas y de pensionistas convocan a sus 200.000 militantes y al conjunto de la clase trabajadora a una huelga general ofensiva sobre “pensiones, salarios y vida digna”. SINDIKALAGENDA : Urtarrilaren 28tik aurrera. Seguir leyendo…

Sindicalismo feminista: los cuidados también se pelean (Reseña del libro “No eran trabajadoras, solo mujeres”)

Autor: Jon Las Heras Cuenca

Manu Robles-Arangiz Fundazioa

Una huelga puede propiciar momentos de catarsis, incluso de libertad. La huelga es un proceso vital y social a través del cual las personas, como trabajadoras, toman conciencia de su posición contrapuesta al capital. La huelga es un momento de desacuerdo y, por lo tanto, de ruptura. También es un acto creativo, de regeneración, porque las personas ven más allá de sus problemas individuales y expresan una posición común como trabajadoras. Así, el trabajo asalariado deja de ser emancipador y las trabajadoras, ahora no tan sumisas, quieren dejar constancia de su malestar. Se arriesgan y confrontan para vivir diferente. Establecen y refuerzan los lazos de solidaridad para mejorar sus condiciones de vida, y también para reapropiarse de una dignidad y respeto negadas. ¿Por qué, si no, iban a “invertir” las trabajadoras tantos esfuerzos en detener el proceso productivo? ¿Por qué, si no, iban a gritar tanto las trabajadoras de las residencias de Bizkaia resistir, persistir, insistir, pero nunca desistir por las calles del centro de Bilbao cuando sus superiores las observan amenazantes? ¡Qué ironía! ¿Verdad?

La explotación laboral y patriarcal no tienen límite ya que pueden ser demasiado sutiles, estar encubiertas bajo el dogma del “sentido común” y ser presentadas como relación natural, casi ancestral, o incluso como algo necesario para asegurar la competitividad de las empresas, el desarrollo personal y social o, peor aún, para contribuir con el crecimiento económico del país. ¿Y quién es ese país del que tanto hablan si nunca preguntan a la gran mayoría por su situación personal excepto en clave electoral? O, es que, acaso: ¿no somos nada más que ciudadanos que tenemos que pagar impuestos y votar por el partido que asegure más la confianza de los mercados?

El conflicto es más cruel todavía cuando mitad de la población está siendo infravalorada por el mero hecho de ser mujer y exigírsele una forma de comportamiento determinada; cuando las mujeres son tratadas como meros apéndices del hombre, y deben estar subordinadas a él, el único que brinda protección económica y moral, aquellos atributos que ellas no son capaces de asegurarse por sí mismas. Esta actitud tampoco deja de esconder un buen grado de cinismo porque, cuando el trabajo predominantemente realizado por mujeres es pesado y farragoso, como el de cuidados en las residencias de mayores o personas con algún tipo de discapacidad, la fuerza, resistencia y paciencia necesarias para tratar bien a esas personas no son reconocidas en absoluto. Por suerte, siempre hay personas que son críticas frente a ese discurso economicista y patriarcal, y son capaces de dar un paso adelante, valientes, sacando las innumerables injusticias a la luz, denunciando la pobreza de nuestras relaciones, y exigiendo cambiarlas. No eran trabajadoras, solo mujeres, es el libro con el que Onintza Irureta Azkune recoge una de las últimas huelgas que han conmovido la sociedad vasca, la de residencias de Bizkaia 2016-2017. Una huelga por la mejora de un convenio colectivo que duró 378 días, se dice pronto. La historia, hago un spoiler, tiene un final feliz, aunque este sea siempre incompleto y provisional.

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La fusión de PSA-FCA y su impacto en las condiciones laborales

Autor: Mariu Ruiz-Galvez Juzgado y Dario Claver Segui

El Salto (Economía para Todas)

En los últimos días se ha confirmado la fusión entre dos grandes grupos automovilísticos: el Grupo PSA y FCA. No resulta algo sorprendente a tenor de la trayectoria reciente de PSA, que adquirió Opel en 2017. En los años noventa fue Fiat quien planteó una fusión a PSA, pero fue rechazada. Ambos grupos han venido colaborando estrechamente durante las últimas décadas, por ejemplo, a través de varias empresas conjuntas localizadas en Italia, Francia y Turquía.

Tanto PSA como Fiat han venido trazando una estrategia empresarial que han conseguido desarrollar durante las últimas décadas. Por un lado, ambos grupos poseen una política de producto basada en el volumen y la diversidad. Dicho de otro modo, ambos fabricantes tratan de lanzar una amplia oferta de modelos para cubrir todos los segmentos de mercado posibles, al tiempo que esa mayor variedad de modelos, diferentes en apariencia, comparten un cada vez mayor porcentaje de componentes internos, principalmente de tipo electro-mecánico. Durante las dos últimas décadas ambos grupos han realizado un importante esfuerzo en desarrollar la política de producto basada en la estandarización de los módulos del automóvil y su adaptación combinable en la amplia gama de modelos de los fabricantes.

Por otro lado, desde la década de 1980 estas dos compañías automovilísticas han ido incorporando y adaptando paulatinamente técnicas de producción japonesas, basadas en el toyotismo, con el principal objetivo de reducir costes. En la actualidad esta reducción de costes se proyecta principalmente sobre la presión a las proveedoras bajo sistemas de producción justo a tiempo, o sobre las condiciones laborales en términos de incrementos de la flexibilidad en la gestión de la mano de obra, especialmente en cuanto a la variabilidad de la duración de las jornadas y de los calendarios laborales se refiere.

Igualmente, en su proyección exterior el esquema de internacionalización que presentan ambos grupos concentra buena parte de su producción y sus ventas en Europa, y ambos fabricantes han tratado de posicionarse en mercados emergentes en Asia (China e India) y Latinoamérica. Como novedad, con la fusión se le abre una oportunidad a PSA de penetrar en el mercado estadounidense con la presencia de Chrysler. Una vez trazada la panorámica de ambos fabricantes, cabe preguntarse cómo puede afectar la fusión al colectivo de trabajadores. A falta de conocer cómo se concreta y materializa la fusión en los próximos meses, y cómo se acoplan las diferentes trayectorias y estrategias empresariales sobre una dirección común, nos surgen algunos interrogantes que lxs trabajadorxs y los sindicatos deberían tener en cuenta.

Por un lado, con una fuerte concentración de las ventas en Europa cabe preguntarse sobre la posible “canibalización” del amplio abanico de modelos tras la fusión. A las marcas de PSA – Peugeot, Citroën, DS, Opel y Vauxhall – se unen las múltiples marcas que se aglutinan sobre FCA – Fiat, Chrysler, Alfa Romeo, Iveco, Lancia, Maseratti, Ferrari, Jeep, Lancia y Dodge. Es una incógnita el hecho de cómo se van a complementar gran cantidad de modelos que en realidad cubren mismos segmentos de mercado, es decir, cubren las mismas preferencias de consumo. Esto ocurrirá especialmente con los vehículos de pasajeros de gamas media y media-baja, donde la oferta del conjunto de marcas como resultado de la fusión va a ser muy elevada. Hasta ahora, el Fiat 500 es uno de los vehículos de gama baja más vendidos en Europa – un 2,3% de cuota de mercado en 2017 –, por detrás del Volkswagen Golf, pero la oferta de modelos para ese mismo segmento de marcas como Citroën y Opel también es considerable. En el caso de España, el patrón de especialización en la producción de vehículos de las plantas de PSA en Vigo, Figueruelas y Villaverde está situado en aquellos de bajo y medio-bajo valor añadido.

Por otro lado, pese a que las plantas ensambladoras puedan optar ahora a la adjudicación de una mayor variedad de modelos, si no se consiguen extraer las rentabilidades esperadas por modelo es posible ver cambios hacia una reducción del número de modelos por segmento, lo que obligaría a suprimir la comercialización de aquellos que compitan por un segmento de demanda similar. Dicho de otro modo, si bien hay una mayor variedad de modelos a los que optar, la competencia entre plantas del propio grupo por la adjudicación de los mismos también se incrementa. Buena parte de las plantas de Fiat están localizadas en Italia, y también dispone de ellas en Polonia, Turquía y Serbia, donde los costes laborales son notablemente inferiores a los de Europa occidental. Como sabemos, la competencia que se desata entre plantas de un mismo grupo cuando la matriz decide lanzar un nuevo modelo al mercado es muy elevada, y la presión hacia el ajuste durante las diferentes rondas de negociación colectiva en las condiciones laborales – salarios, flexibilidad, intensidad del trabajo, etc. – en este contexto de competencia no es menor.

Resulta paradigmático el caso de la adjudicación del proyecto K9 a la factoría de Vigo, un proceso de negociación presidido por la enorme presión que desde el Grupo y la Dirección de la planta de Vigo se ejerció sobre el colectivo de trabajadores, con el objetivo de empeorar las condiciones laborales ante la amenaza que suponía la competencia a la baja de otra planta del Grupo PSA localizada en Trnava (Eslovaquia). Tras un largo proceso de negociación, no exento de conflictividad, se aprobaron diversos programas de ajuste – articulados a través del convenio colectivo y planes de competitividad negociados ad hoc – con el beneplácito fundamental del sindicato que desde hace décadas detenta la mayoría absoluta en la fábrica: el Sindicato Independiente de Trabajadores. También es ilustrativo el ajuste en las condiciones laborales que se ha acometido en la planta de PSA en Figueruelas, principalmente en términos de ajuste salarial e incrementos en la intensidad y los turnos de trabajo, tras la compra de Opel por parte de PSA y su inserción a la dinámica y a la estrategia del Grupo francés bajo la presidencia de Tavares. Pese al rechazo del grueso de la plantilla, finalmente el ajuste se aprobó en 2018 con el apoyo de UGT y CCOO; ambos ostentaban más del 50% de representación en el comité de empresa.

Resulta necesario remarcar, además, que esta dinámica de ajuste no solo afecta a las plantillas de las plantas ensambladoras, sino a toda una comunidad cuya actividad productiva depende de lo que ocurra en dichas factorías. Por tanto, pese a las incertidumbres que arroja el futuro del Grupo tras la fusión, toca estar alerta.

Desde el ámbito de la acción sindical es crucial como herramienta de fortalecimiento la coordinación entre secciones sindicales de las distintas plantas del Grupo. En este sentido, sindicatos como CGT y CUT han mantenido varias reuniones desde comienzos de 2019 para poner en común el diagnóstico de las problemáticas que sufren lxs trabajadorxs en las tres plantas de PSA en España y trazar una estrategia de acción sindical conjunta y coordinada.

Igualmente, disponer de información económico-financiera y de la situación de las distintas plantas del grupo a nivel internacional es otro elemento crucial para encarar la negociación colectiva. En el ejemplo anteriormente citado del proceso de negociación colectiva en PSA Vigo para la adjudicación del proyecto K9, la Dirección puso desde el primer momento en la mesa de negociación la alternativa que se estaba barajando desde el Grupo para adjudicar la producción, esto es, la planta de Trnava en Eslovaquia. Sin embargo, la planta de PSA en Eslovaquia no contaba con las infraestructuras tecnológicas e industriales suficientes y necesarias para poder asumir ese proyecto productivo. Los flujos de información y de coordinación, por tanto, no deben circunscribirse al ámbito sindical nacional solamente. La coordinación y el tejido de lazos y alianzas con los sindicatos situados en otras plantas del Grupo se revela como un elemento básico para poder hacer frente a la estrategia del Grupo PSA de descentralizar la negociación y generar escenarios de competencia entre el conjunto del colectivo de trabajadorxs.

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Mariu Ruiz es Doctorada en Economía y trabaja sindicalismo y economía del trabajo.

Darío Claver es economista y estudia aspectos múltiples de la economía política internacional.

Economía capitalista: conflicto y poder sindical

Autor: Lluís Rodríguez Algans y Jon Las Heras Cuenca

El Salto (Economía para Todas)

No hay que fiarse de los discursos económicos dominantes

Si al estudiantado de economía se le pide que defina conceptos como explotación, capitalismo, sistemas económicos, crisis económica, poder económico o clases sociales nos encontraremos con un gesto de total confusión, si no de indiferencia: “pero si a mí solo me enseñan a hacer derivadas ¿de qué me hablas?” Con toda probabilidad las estudiantes desconocerán corrientes de análisis económico y corrientes de la economía política alternativa o radical: las perspectivas kaleckiana y postkeynesiana, regulacionista, institucionalista, ecologista y feminista, las múltiples formas de entender el marxismo o las concepciones de economía socialista y autogestionaria, impulsadas por economistas de ámbito nacional e internacional [1].

Esto es, sin duda, una muy mala noticia. Sin embargo, y pese a la tenaz voluntad de quienes detentan el poder académico y político por marginar, esconder y silenciar dichas corrientes, la realidad es que la economía capitalista real y, desde luego, las relaciones laborales existentes se entienden principalmente con los conceptos antedichos. Estos conceptos también han dado lugar a cursos de introducción a la economía política como base de planes de estudios e investigación alternativos pero, y a pesar de la necesidad de ampliar las miras, el sistema económico dominante y sus aparatos políticos e ideológicos se reproducen a través de lo que algunos autores denominan como la “dimensión vertical” o el “poder de clase”.

El poder de clase en el capitalismo puede entenderse como la autoridad y poder que ejercen desde las empresas, propietarios, directivos o perfiles de supervisores y responsables sobre trabajadoras con, por ejemplo, la amenaza de sanción o despido; la forma en la que intelectuales y tecnócratas de diversa índole argumentan para deliberadamente desposeer a personas “no expertas” de cualquier conciencia crítica, evitar preguntas indeseadas, siquiera realizar propuestas alternativas; así como el poder institucional de la patronal, gobiernos y, eventualmente, algunas organizaciones obreras conservadoras sobre el resto de segmentos de la clase trabajadora, en contraposición con aquella más combativa y organizada en sindicatos de contrapoder, a la hora de establecer el “modelo de país”. Todos estos aspectos condicionan y determinan las decisiones sobre la organización del trabajo y la producción, el intercambio o comercio, la inversión, la explotación, el excedente y los procedimientos a seguir para distribuir ese valor económico producido entre salarios y beneficios. En definitiva, no hay que fiarse de los discursos económicos dominantes, porque la ideología y política liberales determinan la forma en la que nuestra sociedad capitalista se reproduce materialmente y ésta condiciona, a su vez, nuestra forma de pensar e interactuar con el prójimo.

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Miren Etxezarreta i José Iglesias: “Els grans sindicats estan participant en la privatització de les pensions

Autor: Miren Etxezarreta

Entrevista de Miren Etxezarreta i José Iglesias Fernández al setmanari El Temps, 05/08/2019

“Els grans sindicats estan participant en la privatització de les pensions”

Els pensionistes són un dels sectors de la població que s’han mantingut més mobilitzats aquests darrer any. Sobre el problema de les pensions n’hem parlat amb l’economista crítica Miren Etxezarreta i José Iglesias, autors del llibre ‘El Cuento de las Pensiones’ (Icària, 2019).

Per Xavier Puig i Sedano

És sostenible el sistema de pensions de l’Estat espanyol?
ME: Sí. Depèn molt del nombre de treballadors, dels salaris i de les contribucions. Sempre és sostenible perquè depèn de la riquesa del país. El que passa és que és molt important quina part va a sous i quina part no hi va. Depèn molt de la distribució de la renda i el que es produeix.

JI: Seria la quarta variable. Si es produeix molt, la part que va al treball és la que sosté el sistema de pensions. Com més gent treballi i més alt sigui el seu sou, millor.

ME: Un país viu d’allò que es produeix. D’això que es produeix, es paguen les pensions. És sostenible en funció de si es vol o no pagar les pensions. El que passa és que després es fan embolics per veure com es reparteix el que produeix el país. Si tot va als rics, no hi ha diners per a les pensions, si el que produeixes va pels treballadors, és sostenible.

Però hi ha molta gent que parla de “crisi de les pensions”?
ME: No volen veure que el problema està en com es distribueix. Si a Espanya a l’any es produeix un bilió d’euros, es poden pagar les pensions. El problema és si el 90% s’ho quedessin els rics (que no és així), allà hi hauria el problema. La pregunta de si es poden pagar les pensions és redundant, depèn de com es distribueix la riquesa. Parlar de crisi de pensions és un truc per dissimular el problema.

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“Tenemos que estar insertos en las luchas sociales. Estuvimos demasiado tiempo fuera” Entrevista a José Luis Carretero Miramar

Autor: Jose Luis Carretero Miramar

Kaos en la Red (Diana Cordero)

Entrevistamos a José Luis Carretero Miramar, secretario del sindicato Solidaridad Obrera, que es la tercera central anarcosindicalista del estado.

Pensamos que es prioritario que desde los ámbitos libertarios se pronuncien acerca de nuestros problemas cotidianos, escuchar cuanto saben de lo que nos pasa, que cerca están de nosotrxs, que proponen, cual es su compromiso. La charla con José Luis Carretero Miramar fue un grato momento, la comparto con vosotras y vosotros.

Puedes ver la entrevista aquí.

Hacer sindicato. Hacer el futuro

Autor: Jose Luis Carretero Miramar

Kaos en la Red

A día de hoy, 6 de marzo de 2019, la OCDE ha informado de que una nueva recesión económica está a las puertas de Europa. La desaceleración es ya un hecho en Alemania y la destrucción de fuerzas productivas ha alcanzado a Italia, mientras los perversos efectos de la guerra comercial iniciada por el presidente norteamericano Donald Trump con el resto del mundo empiezan a notarse por doquier, desde las exportaciones automovilísticas alemanas a las cuentas de los grandes gigantes empresariales chinos.

Europa, además, tiene sus propios problemas graves: el Brexit que inicia un proceso que puede llevar a la fragmentación futura de la Unión, los desequilibrios crecientes entre el Sur y el Norte de la UE, los enfrentamientos velados entre la burocracia de Bruselas y el llamado Grupo de Visegrado (un conjunto de países del Este que critican fuertemente la política migratoria de la Unión y que se articulan entorno al proyecto populista de la ultraderecha). Y, muy señaladamente, la cada vez más extendida conciencia de que las medidas implementadas para combatir la crisis del 2007 en la Eurozona (la combinación de austeridad para las clases populares y flexibilización cuantitativa para las grandes empresas y las entidades financieras) realmente no han solucionado nada. El Banco Central Europeo avisa de que concederá más liquidez (más dinero de los contribuyentes) a los bancos y de que no subirá los tipos de interés como estaba previsto, en un reconocimiento tácito de que las cosas van peor de lo que se pensaba y de que la crisis, que nunca terminó de remontarse, vuelve a apuntar en el horizonte. Algo que era de esperar, porque realmente no estamos ante una crisis coyuntural más del capitalismo, sino ante una auténtica sacudida de sus más profundos cimientos en un movimiento caótico que nos llevará en una dirección inédita.

Y en esta crisis, que es también una acusada crisis de valores y de las narrativas sociales que nos han acompañado desde hace décadas, aparecen también los monstruos: la ultraderecha avanza en todo el mundo. Gana elecciones en Estados Unidos, América Latina y Europa. Construye una auténtica internacional de la intolerancia y la insolidaridad. Empieza a despuntar, también, en nuestro país. Y deja a las claras, allá donde gobierna, su evidente pero en ocasiones oculta vinculación con lo que más desean los capitalistas: las reducciones de impuestos a los ricos de Trump o del gobierno italiano, las medidas draconianas y autoritarias, cercenando derechos civiles, de Bolsonaro o Salvini, y la agresión directa a los intereses de la clase obrera, concretada en medidas como la Ley de esclavitud de Orbán en Hungría (una ley que permite hacer 400 horas extra al año a los trabajadores, que podrán ser compensadas por el empleador en los tres años siguientes, entre otras medidas antisociales) o la pretensión brasileña de hacer desaparecer los juzgados laborales, obligando a que las reclamaciones de los trabajadores se vean ante los juzgados civiles y con la legislación común de los contratos.

Pero lo más preocupante de todo no esto, sino la absoluta parálisis e inanidad de la izquierda parlamentaria socialdemócrata o neopopulista. Su incapacidad para estar a la altura de la brutal apuesta de las clases dirigentes, que se saben en una gran encrucijada histórica y quieren garantizar que el rumbo que toma nuestra sociedad en decadencia es favorable a sus intereses y, por tanto, absoluta y dramáticamente contrario a los nuestros.

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Llamada a la participación al III Encuentro euro-mediterráneo de la Economía de l@s trabajador@s 12-14 de abril 2019 (Milán, Italia)

Autor: ICEA

El tercer encuentro Euro-Mediterraneo de la economía de l@s trabajador@s tendrá lugar los días 12, 13 y 14 de abril, en la Fábrica Recuperada RiMaflow, situada en la periferia de Milán (Italia). A continuación difundimos la llamada a la participación y el cominicado acordado por el Comité Organizador de las jornadas.

El primer encuentro internacional de l@s trabajador@s se hizo en Argentina en 2007. Reunió trabajadores y trabajadoras de fábricas recuperadas y de colectivos de activistas sociales y políticos, sindicalistas y universitari@s. Desde entonces estos encuentros internacionales se hacen cada dos años y constituyen un espacio de encuentro, de discusión y de reflexión sobre los desafíos que enfrentan l@s trabajador@s para defender a través de la autogestión su subsistencia contra los ataques del capitalismo mundializado. Desde 2014, entre dos ediciones mundiales, se organizan también encuentros regionales (América del Norte y Central, América del Sur, y Europa).

Como en América Latina desde los años 1990, a partir de 2008 la ocupación y la recuperación de fábricas y empresas, abandonadas por el capital, ha sido la respuesta apropiada y un acto de resistencia de l@s trabajador@s euro-mediterráneos, en particular en Francia, Grecia, Italia, Turquía y también en Túnez. Ha sido ante todo un medio para preservar sus empleos y sus medios de existencia, pero también, a largo plazo, un herramienta de transformación y de creación de una nueva economía liberada de la explotación y orientada hacia la satisfacción de necesidades sociales y ecológicas. A partir de estas recuperaciones, otros tipos de proyectos productivos han visto la luz como en Italia y en Grecia.

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OPEL Figueruelas: Todo cambio es a peor

Autor: Mariu Ruiz-Galvez Juzgado y Dario Claver Segui

Cierzo Digital

Durante los últimos meses estamos asistiendo a la emergencia de múltiples conflictos laborales en centros de trabajo de grandes compañías transnacionales que operan en España. Este es el caso de empresas como Cacaolat, Amazon o ISS. En el sector del automóvil el panorama no es muy diferente, pues desde el comienzo de la crisis económica transitamos un período marcado por el ajuste permanente de las condiciones de trabajo; un ajuste que se plasma en diferentes dimensiones laborales, como el salario, las fórmulas de contratación, los ritmos de trabajo o la flexibilidad en la gestión de la mano de obra.

Hace poco más de un año la noticia sobre el acuerdo laboral en la Planta de Figueruelas -tras la compra de OPEL por PSA unos meses antes-, volvía a despertar los miedos ante la amenaza de cierre y deslocalización de la planta. Un órdago que lanzaba el grupo automotriz para paralizar las inversiones en la planta de Zaragoza tras la ruptura de las negociaciones por parte del comité de empresa para la firma de un nuevo convenio colectivo. Una estrategia que suponía la igualación de condiciones -a la baja- y la implantación de ajustes laborales similares a los ya consolidados en otras plantas del Grupo PSA en España, como las localizadas en Vigo y Madrid.

En el caso de la fábrica de PSA en Vigo, que constituye la joya de la corona del grupo en España, el deterioro de las condiciones laborales durante los últimos años supone una avanzadilla y al mismo tiempo un campo de experimentación sobre la capacidad de resistencia del colectivo de trabajadores, toda vez que el ajuste no se traslada exclusivamente a un empobrecimiento generalizado de la mano de obra, sino que además tiene implicaciones directas en la salud laboral del colectivo de trabajadores. El ajuste se ha traducido en un recorte drástico de la plantilla, un aumento alarmante de la parcialidad y la temporalidad, acompañada de una devaluación salarial y un incremento de los mecanismos de flexibilidad relacionados con la distribución irregular de las jornadas y la variabilidad del calendario laboral.

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IV Encuentro UPV/EHU 11 y 12 Abril “Representación de trabajadoras y secciones sindicales en la negociación colectiva y la huelga”

Autor: Lluís Rodríguez Algans

Convocatoria y programa del IV Encuentro de profesionales del asesoramiento laboral y social que este año trata la “Representación de trabajadoras y secciones sindicales en la negociación colectiva y la huelga”

Dirigido a:

Despachos profesionales de juristas y economistas, profesionales independientes, profesionales de gabinetes técnicos y asesorías sindicales, estudiantes de los grados de Derecho, Relaciones Laborales y Recursos Humanos, Economía y Empresa, Sociología y Ciencias Políticas, Trabajo Social, estudiantes de postgrados relacionados, investigadoras de estas materias, militantes sindicales, trabajadores y trabajadoras en general.

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¿Por qué caen los salarios? Cuando el poder negociador importa

Autor: Luis Cardenas y Daniel Herrero

ctxt.es (La Paradoja de Kaldor)

Uno de los hechos más característicos de las economías occidentales desde finales de los años ochenta es la caída continuada de la participación de los salarios sobre la renta, con el consiguiente aumento de las rentas empresariales. La economía española no ha permanecido ajena a este cambio distributivo.

La literatura ha destacado factores explicativos de diversa índole para explicar esta trayectoria, como son el proceso de globalización de la economía mundial, el predominio de las finanzas y la extensión de su lógica de funcionamiento al conjunto de la economía (la llamada financiarización) o la desregulación del mercado de trabajo y la reducción de la protección social. Asimismo, es posible encontrar en los últimos tiempos un abundante conjunto de trabajos que destacan la importancia del cambio tecnológico a la hora de explicar la desigual evolución de los salarios y su caída en términos agregados, haciendo referencia, particularmente, a los efectos de la robotización y la digitalización.

Todos estos condicionantes (y algunos más) afectan, en última instancia, a la capacidad de los trabajadores de negociar sus salarios. El llamado poder de negociación ha sido una variable presente en análisis de múltiples disciplinas de ciencias sociales, sin embargo, al tratarse de un concepto marcadamente abstracto y difícil de medir, raramente ha sido cuantificado. La medición cuantitativa de este tipo de variables tan vagas es importante para la investigación (y, por qué no, para el desarrollo de políticas públicas) porque da la posibilidad de realizar estudios estadísticos, con estimaciones y, llegado el caso, comparaciones internacionales.

Esto mismo es lo que hemos llevado a cabo en un trabajo reciente, en el que elaboramos un índice de capacidad negociadora (Cárdenas y Herrero, 2018). Partiendo de las ideas de estudios anteriores, entendemos que, primero, existe una pugna constante entre asalariados y empresarios por la distribución de la renta, y, segundo, que el poder negociador de los asalariados viene condicionado por dos grandes conjuntos de variables: las características del sistema de relaciones laborales y la estructura y dinámica del mercado de trabajo.

En concreto, el sistema de relaciones laboralescomprende los marcos de negociación colectiva y los pactos sociales para mejoras retributivas, que se concretan en: (i) el contenido de los acuerdos laborales y su nivel o alcance geográfico, (ii) la capacidad organizativa y reivindicativa de los asalariados. Por otra parte, las características del mercado de trabajoengloban la política laboral y los flujos de entrada y salida de ocupados, que condicionan el grado de subutilización del trabajo, así como el grado de parcialidad, temporalidad y rotación en el puesto de trabajo, esto es: (i) el efecto disciplinario del desempleo, (ii) las características de los puestos laborales ofertados y el peso relativo del empleo atípico, y (iii) el grado de protección social del empleo, la cobertura de la prestación por desempleo y otras prestaciones sociales.

Decimos que estos elementos conforman el poder negociador porque afectan de manera decisiva a las posiciones de partida de trabajadores y empresarios en la negociación y, desde ahí, a la formación de los salarios. Dicho de otra forma, la fijación salarial y, con ello, la participación de las rentas del trabajo sobre la renta nacional no depende exclusivamente de la productividad y del juego entre oferta y demanda de trabajo en un proceso de libre mercado, también lo hacen del marco institucional.

Todo esto recoge nuestro índice de capacidad negociadora (ICN), cuya composición mostramos en la tabla 1. Como se ve, el peso de las ocho variables que lo constituyen no es el mismo, ya que, lógicamente, no todas ellas afectan del mismo modo al poder negociador. Este peso viene dado por la relación estadística que cada variable guarda con la participación salarial (la metodología se encuentra disponible en el trabajo original). El período que cubren las variables es 1987-2015, el más amplio que permiten las estadísticas.

Tabla 1. Índice de Capacidad Negociadora: composición y ponderaciones

Variables Ponderación Fuente
Variables de relaciones laborales Afiliación sindical 3,11% OECD.STATS
Conflictividad laboral 19,15% BE (Banco de España)
Cobertura de la negociación colectiva (sin convenios de empresa) 14,05% BE
Variables de mercado de trabajo Tasa de desempleo 0,59% EPA (INE)
Tasa de temporalidad 2,59% EPA
Tasa de parcialidad 25,08% EPA
Coste del despido 23,73% OECD.STATS
Tasa de cobertura del desempleo 11,71% Estadística de Prestaciones por Desempleo (MTYSS)

Fuente: Elaboración propia (véase texto)

Es necesario resaltar que el ICN capta la dinámica (gráfico 1), por lo que lo importante es su evolución en el tiempo y no su valor bruto (que no tiene significado por sí mismo), ya que lo que pretendemos explicar es el movimiento de la participación salarial en la economía española y no su nivel.

Gráfico 1. Evolución del índice de capacidad negociadora y la participación salarial (1987-2015)

Fuente: elaboración propia con datos de Contabilidad Nacional y fuentes presentadas en la Tabla 1

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Entrevista a la Unione Sindacale Italiana (USI): “En Italia no se aprecian cambios reales positivos”.

Autor: Jose Luis Carretero Miramar

Kaos en la Red

Al hilo de un encuentro este verano en Roma entre militantes de Solidaridad Obrera y de su organización, entrevistamos a Giuseppe Martelli, representante de la Unione Sindacale Italiana (USI), sindicato autogestionario que forma parte de la Coordinadora Roji-Negra Europea, junto a organizaciones españolas como la propia Solidaridad Obrera o la Confederación General del Trabajo (CGT), así como a sindicatos de otros lugares de Europa.

¿CÓMO ES EN ESTE MOMENTO LA SITUACIÓN SOCIAL EN ITALIA?

La crisis económica mundial, de la cual, Italia no ha salido completamente, las dificultades en el terreno laboral, el factor de la inmigración desde África y desde Oriente Medio, junto a las carencias estructurales no resueltas (incluso agravadas) de los gobiernos precedentes, han despertado el miedo en una clase social media-baja, empobrecida en gran medida por los efectos de la crisis económica y financiera, que ha optado por dar un giro en la elección política.

El ascenso del Movimiento 5 estrellas (representante de las pequeñas empresas, de las corporaciones, de las asociaciones profesionales y de autónomos, de profesionales liberales) junto a la LIGA (representante de una clase trabajadora y de sectores obreros, asustados por los efectos dañinos de la crisis y de la inseguridad social, así como de una derecha latente desde siempre y presente en nuestro país), han permitido la gestación y el posterior éxito de un gobierno que es de facto, de centro derecha.

Todo esto hay que enmarcarlo en un momento de gran dificultad por la situación social, en donde no se aprecian cambios reales positivos, sino solo promesas electorales que no pueden llevarse a cabo sin aplicar grandes recortes en las partidas sociales, como en educación, en sanidad o en investigación científica. Todo esto se ve agravado por la privatización reciente sobre sectores estratégicos y obras de relevancia pública (ver la propuesta de una “renta básica” que se financiaría con maniobras de recortes en servicios y sectores sujetos a inversión pública, con el objetivo de satisfacer a una parte del electorado del gobierno actual).

Nos hallamos ante una campaña electoral del M5S y la Lega, que parece no acabar nunca, con declaraciones y promesas que distraen la atención de la población de las clases obreras, hacia objetivos poco creíbles, que reflejan la imagen del gobierno y el parlamento actuales.

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Poder sindical, huelgas y negociación colectiva en el País Vasco (1995 – 2017)

Autor: Lluís Rodríguez Algans

Pinceladas de Autogestión

A continuación reproduzco el resumen y presentación de la comunicación presentada con Jon Las Heras en el XI Congreso Vasco de Sociología y Ciencia Política el 6 de Septiembre de 2018 en Bilbao: Poder sindical, huelgas y negociación colectiva en el País Vasco (1995-2017)

Según Richard Hyman, la huelga es una de las mayores expresiones de conflicto entre trabajo y capital: el proceso productivo y comercial se detiene, se activa la presión económica y financiera hacia las empresas y tanto la parte trabajadora como la empresarial consolidan sus posiciones alrededor de unos intereses estructuralmente diferenciados en la confrontación y el eventual acuerdo colectivo.
A pesar de que en Euskadi se organizan prácticamente un tercio de las huelgas de todo el Estado español, la influencia que tienen las estrategias organizativas sindicales en las dinámicas de negociación colectiva y en el desarrollo de los conflictos laborales no han sido objeto de estudio desde una perspectiva de Economía Política del Trabajo.
Así, este estudio analiza una realidad histórica particular, y arguye cómo la política sindical y los recursos de infraestructura del sindicalismo mayoritario del País Vasco, a diferencia del sindicalismo español en la CAPV, derivan en una mayor capacidad potencial de confrontación y uso de la huelga cómo herramienta central para la negociación colectiva. Los recursos de infraestructura cómo son las personas asesoras sindicales, los gabinetes económicos y jurídicos y sobre todo la caja de resistencia confederal, definen los contornos de las organizaciones y poder sindical vasco en la negociación colectiva, y explican sustancialmente esa proporción de huelgas sobre población asalariada. El uso extensivo de la caja de resistencia con un subsidio diario de huelga superior al SMI para cada huelguista, refuerza el poder laboral y sindical, permitiendo introducir en los convenios vascos ‘cláusulas anti-reforma laboral’ y en su caso, llegar a mayores niveles de confrontación para la consecución de mejores contenidos cuantitativos y cualitativos de negociación colectiva.

“Echando leña al fuego de la mirada sindical contracorriente” (Sobre una obra de Joxe Elorrieta, ex-Secretario General del sindicato ELA)

Autor: Jon Las Heras Cuenca, Jon Bernat Zubiri Rey y Lluís Rodríguez Algans

Viento Sur

Este artículo expone de forma sintética y constructiva el análisis que Joxe Elorrieta nos presenta en Una Mirada Sindical Contracorriente (Elorrieta 2017), interpretando el mismo con ayuda de lecturas complementarias. El libro busca enardecer el debate sobre el posicionamiento que los sindicatos han tomado con respecto a los procesos neoliberales y de globalización capitalista. Desde una perspectiva de clase, explica cómo la clase trabajadora y sus organizaciones sindicales han sido “desempoderadas” durante las últimas décadas.

A su vez, y de manera muy cuidadosa, escapa de cualquier lectura estructuralista o inmovilista que reniegue o empequeñezca la acción de la clase trabajadora en la transformación del capitalismo y su sustitución por un sistema más justo y sostenible. Joxe Elorrieta hace uso en este libro de una vasta literatura académica de economía política radical y relaciones laborales, problematizando la acción estratégica de los sindicatos en Euskalerria, especialmente la de ELA – Euskal Langileen Alkartasuna.

El libro es pues rico en contenido histórico y teórico, y, por tanto, no dejará al lector impasible ante los argumentos que presenta. La doble formación y experiencia del autor cómo economista sindical y doctor en Ciencia Política, pone el colofón a sus 20 años de Secretario General del sindicato, aportando una mirada rica en matices y poniendo el foco de atención en los temas tratados, de máxima conexión práctica.

Leer el artículo completo:

http://revistaeconomiacritica.org/sites/default/files/revistas/n25/18-LasHeras-Rodriguez-Bernat_Clase-Territorio-NuevasAlianzas.pdf

Entrevista a José Luís Carretero de Solidaridad Obrera

Autor: Jose Luis Carretero Miramar

alasbarricadas.org

Entrevistamos a José Luís Carretero, secretario del sindicato Solidaridad Obrera, que es la tercera central anarcosindicalista del estado. A menudo se trata de uno de los sindicatos menos conocido del panorama libertario (dejando a un lado sindicatos sectoriales tipo SAS y otros de ámbito local), mientras que en otras ocasiones se lo presenta como la bisagra necesaria para volver a juntar el anarcosindicalismo en una sola organización. Con la entrevista pretendemos acercarnos a su realidad más cotidiana y ver su proyección.

Además aprovechamos para conocer la militancia tan polifacética de Jose Luis, economista amateur (aunque sin diploma – suele bromear con que le van a acusar de intrusismo-) a través del ICEA o del colectivo Burbuja, profesor, divulgador (revista Crisis, editorial Queimada), cara visible de los movimientos en algunos medios internacionales (Sputnik, HispanTV) y en definitiva una cara amable que siempre se muestra dispuesto a aportar.

ALB Noticias.- Qué tipo de SO te has encontrado al asumir la secretaría?

Solidaridad Obrera es una organización pequeña, con mucha presencia en algunas empresas concretas, como el Metro de Madrid. Una organización asamblearia y muy combativa con una actividad sindical que se ha extendido en los últimos años fuera del Metro, que fue su lugar de nacimiento, para abarcar otros sectores como el telemárketing, la limpieza viaria o la Renfe. Además, la “Soli” es muy activa en el plano de las luchas sociales, participando en una innumerable cantidad de plataformas contra la represión (Plataforma por la libertad de Alfon, por la libertad de expresión, etc), por los derechos sanitarios (CAS Madrid) o por el Transporte público (Madrid en Transporte Público), por ejemplo.

Solidaridad Obrera ha apostado siempre por la unidad de acción del sindicalismo combativo y del anarcosindicalismo, y siempre hemos estado presentes en las coordinadoras y plataformas que, como el Bloque Combativo y de Clase a nivel estatal o el fenecido Bloque Unitario a nivel de Madrid, han pretendido generar espacios para el trabajo en común de todo el sindicalismo que se opone al burocratismo y oficialismo de CCOO y UGT.

Asimismo, Solidaridad Obrera es una organización que no cobra subvenciones estatales y que tampoco tiene liberados. Las horas sindicales de los delegados se disfrutan por quincenas y  todo el mundo tiene que pasar por su trabajo todos los meses. Los delegados, además, son revocables en todo momento por la asamblea de la sección sindical (aunque la justicia burguesa no siempre entiende la legitimidad democrática de esta forma de funcionamiento). Solidaridad Obrera sólo se financia con las cuotas de sus afiliados y, pese a lo que pueda parecer  en un mundo regido por los grandes donantes y las subvenciones públicas, no tiene problemas de dinero: tenemos los ingresos justos para nuestro nivel de actividad, y somos independientes de cualquier fuerza externa, ya sea el Estado, los patrones o cualquier partido político.

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(Zgz) NNCC “Relaxing cup”: Abajo el trabajo. Reflexiones sobre el futuro del trabajo y el salario

Autor: Nacho Cazcarro

Nociones Comunes (NNCC) nos invita a reflexionar sobre el mundo del empleo para imaginar el postcapitalismo, en su espacio Relaxing Cup el viernes 15 de junio a las 19h en el Centro Social Comunitario Luis Buñuel de Zaragoza.

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Alternativas para un sindicalismo de combate

Autor: Jose Luis Carretero Miramar

Kaos en la Red

La situación social en el Estado Español está lejos de haber mejorado para las clases populares, después de la brutal andanada contra la clase trabajadora que ha representado la crisis iniciada en el año 2007. Los salarios por hora en España se redujeron un 7,6% entre los años 2008 y 2015 (último dato disponible). Teniendo en cuenta la evolución de la jornada de trabajo, factor clave en la precarización de la condición obrera, la caída de los salarios por trabajador alcanza el 12% en ese período. Si, además, atendemos al tipo de contrato, la devaluación salarial ha sido mucho más marcada para los trabajadores temporales que sufrieron un recorte del 13,5% a lo largo de estos siete años.

Así, mientras los precios han subido un 13,7 %, no ha dejado de aumentar la parte de la renta nacional en poder de los capitalistas: uno de cada dos euros se va a remunerar al capital. Se han perdido 30.000 millones en salarios y los beneficios han aumentado en 14.000 millones durante la crisis.

En cuanto al salario indirecto, en la forma de prestaciones sociales públicas, la situación es cada vez más insostenible: cierre de grupos y aumento de ratios de alumnos por aula en los centros escolares, hacinamiento combinado con infrautilización de los hospitales y centros de salud, un desmedido aumento de las listas de espera quirúrgica, diagnóstica y de consultas (concretamente la lista de espera quirúrgica se ha disparado, pasando de 362.762 personas en 2006 a 614.101 -un 69,28% más- en 2016), lo que ha llevado a muchas personas a contratar pólizas de seguros privados.

Además, en este momento hay ya 14 millones de trabajadores pobres (que, pese a tener un empleo, no consiguen salir de la miseria, los llamados working poors). Desde 2011 se mantienen más de 1,8 millones de hogares con todos sus miembros en el paro, una tasa de cobertura de la prestación de desempleo que no llega al 56 % y una tasa de pobreza de más del 22 % de la población. Y, por supuesto, todo ello ha venido acompañado de ataques decididos contra el derecho de huelga y de una represión acrecentada en la esfera pública, en la calle y en los puestos de trabajo, que está normalizando las condenas penales por hacer uso de la libertad de expresión y está construyendo un discurso autoritario de negación de los derechos más elementales (como el de asociación o el de reunión) para las organizaciones de las clases populares.

Es la hora, pues, de que la clase trabajadora tome cartas en el asunto, se auto-organice, se movilice y de la vuelta a la situación mediante la lucha y la presión social. Es la hora de un sindicalismo de combate, asentado en la participación protagónica de la clase y en la acción sin intermediarios.

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Sindicatos a la deriva

Autor: Beltran Roca y Jon Las Heras Cuenca

El Salto

La proximidad del primero de mayo invita a reflexionar sobre la situación actual del movimiento obrero. A nivel global, en los antiguos estados del bienestar la competencia de las economías emergentes y las estrategias de acumulación capitalista han puesto en jaque a las organizaciones que hasta ahora representaban los intereses de la clase trabajadora. Para poder competir en un mercado global, las empresas exigen una creciente desregulación y flexibilización que mina las fuentes tradicionales de poder sindical en sus diferentes vertientes (como una alta densidad de afiliación, la existencia de grandes empresas que concentraban mucha mano de obra o bajas tasas de desempleo, entre otras).

En nuevos sectores de la economía predominan relaciones laborales “atípicas” en las que la organización sindical es extremadamente difícil o inefectiva en los términos tradicionales. Y usamos “comillas” porque siempre han existido fracciones de clase trabajadora desplazadas de las diferentes formas de paz social que han mantenido contentos a ciertos sectores de la clase media o a la aristocracia obrera. En cualquier caso, la pérdida de poder sindical no es algo a celebrar: la amplitud de las políticas de redistribución de la riqueza en un estado son directamente proporcionales a la vigorosidad del movimiento obrero y la posición del mismo dentro de la división internacional del trabajo. La pérdida de poder sindical ha tenido su correspondencia en el plano político-institucional. Al no constituir una amenaza para los intereses empresariales en un mercado laboral europeo o mundial, los compromisos institucionales que respaldaban la acción sindical se están resquebrajando. La falta de recurso al diálogo social por parte del gobierno, la imposición unilateral de reformas laborales o la regulación restrictiva del derecho de huelga, por ejemplo, ilustran esta tendencia. Los sindicatos, como consecuencia, se encuentran a la deriva. Sus direcciones oscilan entre presentarse como interlocutores “responsables” para reclamar la restitución de un pacto social que nunca llegará, o tender puentes con las nuevas expresiones de la protesta.

En España el punto muerto en el que se encuentra hoy la apuesta electoralista ha favorecido lo que parece la apertura de un nuevo ciclo de movilizaciones en las que los sindicatos mayoritarios han tenido un papel secundario y, en ocasiones, cuestionable. Éste es el caso de la huelga feminista del pasado 8 de marzo, o de las masivas movilizaciones de los pensionistas. El desapego hacia CCOO y UGT del 15M ha vuelto a aparecer, y el sindicalismo alternativo, a pesar de sus muchas limitaciones, ha demostrado sus afinidades y compromisos con los nuevos movimientos sociales. Seguir leyendo…

“SINDICALISMO COMBATIVO Y SINDICALISMO SOCIAL” (Sábado 24 Marzo, 11:30h, Traficantes de Sueños, Madrid

Autor: Traficantes de Sueños y Jose Luis Carretero Miramar

Traficantes de Sueños

Imagen

Sábado, 24. Marzo 2018 - 11:30 - 14:00
Lugar:

Librería Traficantes de Sueños
Entrada libre
Aforo limitado

Organiza:

Escuela Sindical Nacho Cabañas-Solidaridad Obrera

Materia:

TRABAJO

Con la participación de Rosa Becerro (Secretaria de Acción Social de CGT); Raúl San José (Secretario de Acción Sindical  y Jurídica de la Comarcal Sur de CNT); Say Lindell (Militante de Baladre); Belén García Carmen Gútiez (activistas de la PAH-Centro de Madrid) y José Luis Carretero (Secretario General de Solidaridad Obrera).

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Bilbao resucita a Karl Marx

Autor: Ana López Plaza y Josune Gil Larrañaga

HORDAGO El Salto

publicado 2018-03-05

El Congreso Internacional Karl Marx, celebrado el pasado 1, 2 y 3 de marzo en la capital vizcaína, acogió a más de 70 ponentes que trataron diversos temas desde la economía crítica. Publicamos dos entrevistas al pensador marxista Dario Azzellini y la sindicalista y activista Isabel Benítez.

Congreso Marx
Asistentes a una conferencia del Congreso Internacional Karl Marx en Bilbao

Bilbao se tiñó de rojo la semana pasada, y esta vez la culpable no fue ninguna afición visitante, sino la vuelta de uno de los clásicos. Los días 1, 2 y 3 de marzo la capital vizcaína acogió el Congreso Internacional Karl Marx, celebrado por el bicentenario de su nacimiento y organizado por el grupo de investigación Parte Hartuz y el Departamento de Ciencia Política y de la Administración de la UPV-EHU, con el apoyo de la Universidad y la colaboración de Betiko Fundazioa y diversos agentes políticos, sociales y sindicales. Los tres días de conferencias y debates, que acogieron a alrededor de 400 oyentes y 70 ponentes, se dedicaron al estudio y la discusión de la recepción de la obra de Marx y su influencia para la teoría revolucionaria y trataron diversos temas como el feminismo o el ecologismo desde el punto de vista de la economía crítica.

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La historia silenciada de las mujeres en la lucha sindical

Autor: Eva Bermudez Figueroa y Beltran Roca

El Salto

Como investigadores interesados en la renovación sindical y la perspectiva de género, nos preguntamos acerca de las causas de la baja tasa de afiliación entre las mujeres. Para dar respuesta a ese interrogante estamos actualmente desarrollando un proyecto de investigación sobre la participación de las mujeres en el mundo del trabajo en el Marco de Jerez gracias a la financiación de la agrupación de electores Ganemos Jerez a través del concurso “Tejiendo Ideas”. El proyecto, en el que participa un equipo de investigadoras de la Universidad de Cádiz, consiste principalmente en reconstruir las historias de vida de mujeres implicadas en el movimiento sindical del Marco de Jerez (constituido por los municipios de Jerez, Sanlúcar, El Puerto de Santa María y Trebujena) desde mediados de la década de 1960 hasta la actualidad.

Las narraciones biográficas de las mujeres entrevistadas son muy ricas y dan testimonio de la constante lucha contra la desigualdad y la opresión a la que tenían -y tienen- que hacer frente las mujeres de clase trabajadora. Nuestra muestra recoge una pluralidad de sectores, de organizaciones sindicales y, cómo no, de grupos etarios. Una de las cuestiones que más nos ha llamado la atención ha sido que la participación de las mujeres en el tardofranquismo se dio principalmente en calidad de esposas de los trabajadores (principalmente de la industria bodeguera). En la zona se desarrolló una importante red de militantes, principalmente comunistas pero también católicos, que se infiltró en el Sindicato Vertical franquista y lograron organizar a los trabajadores de las bodegas, implicándolos no sólo en la lucha por mejoras laborales, sino también por el cambio político. Las mujeres de los sindicalistas y militantes obreros formaron parte activa de dichas redes, y se jugaron la piel tanto o más que sus esposos. Y, sin embargo, el reconocimiento de su labor ha sido prácticamente nulo. Libros sobre el movimiento obrero en la zona, como el de Foweraker, La democracia en España, o Martínez Foronda, La conquista de la libertad, ignoran de manera casi sistemática la aportación de las mujeres a la construcción de la democracia. Los relatos recogidos, en cambio, muestran que tuvieron un papel fundamental en la oposición clandestina al franquismo.

A partir de mediados de 1975 hay un cambio generacional, las mujeres se van incorporando a determinados sectores del mercado de trabajo y van teniendo acceso paulatinamente al sistema educativo. En sectores laborales feminizados no hemos encontrado baja sindicalización, sino todo lo contrario, hemos encontrado muchas mujeres afiliadas a sindicatos, asumiendo representación de plantillas e implicadas con las luchas de base. Consideramos que las mujeres, a pesar de los obstáculos de la socialización diferencial; la dificultad para compaginar trabajo doméstico, empleo y militancia; y muchos otros obstáculos, son tan proclives como los hombres, o incluso más, a participar en los sindicatos. Si escalamos en la jerarquía de las estructuras sindicales, en cambio, la presencia de las mujeres decrece. En estos espacios opera el mismo techo de cristal que existe en el mundo laboral. A pesar de los esfuerzos teóricos de los sindicatos por promocionar a las mujeres dentro de la organización, los impedimentos para la participación en condiciones de igualdad siguen estando presentes. Aparece el problema de la conciliación, esa que sigue recayendo en las mujeres independientemente de lo “muy de izquierdas” que pueda llegar a ser la organización.
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PSA-Opel, el sacrificio ritual

Autor: Mariano Pinos y Mariu Ruiz-Galvez Juzgado

eldiario.es

Como una maldición de un cuento, cada lustro más o menos, regresa el fantasma de deslocalización en la planta de Opel de Figueruelas. Este fantasma es un dragón furioso, y trabajadores, sindicatos e instituciones democráticas aragonesas han de ofrecer a la criatura sacrificios para aplacarla y que pueda volver a dormir en su cueva al menos un par de años más. O eso, o amenaza con hundirnos llevándose la producción a otra parte. Hasta ahora se han superado los trances, pero sin evitar salir de ellos con menos derechos y con la dignidad tocada. Pero lo peor no es que tengamos la certeza de que el dragón regresará sino que este dragón no es el mismo de siempre, es peor. La situación ha cambiado. Y en casa de los pobres ya se sabe.

Estas crisis se han saldado con cesiones de derechos de los trabajadores, pero no sólo de los mas de 5000 trabajadores de Opel. La búsqueda de mejoras de competitividad vía reducción de costes laborales también afecta a las empresas auxiliares de Opel y sus más de 20.000 trabajadores. Principalmente porque las relaciones entre Opel y las auxiliares se establecen en base a unas relaciones de poder jerarquizadas en las que la matriz impone los precios de compra, el diseño e incluso a los proveedores que les deben suministrar. Una perversa estrategia de rentabilidad que no sólo permite transferir a las empresas auxiliares la presión de reducir costes, sino que también  genera un espacio de competencia feroz entre éstas. Una fórmula perfecta para el grupo automotriz que permite reducir sus costes  y aumentar su rentabilidad principalmente vía reducción salarial.

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