Economía Crítica y Crítica de la Economía

Icon

La primera capitulación de Tsipras y Varoufakis fue a fines de febrero de 2015

Autor: Eric Toussaint

CADTM

«Firmé el correo y lo envié a los acreedores, más o menos asqueado. Era el fruto de las tinieblas, y reconocí que me pertenecía.»
- Varoufakis

Advertencia: La serie de artículos que dedico al libro de Varoufakis constituye una guía para lectores y lectoras de izquierda que no quieren conformarse con la narración dominante dada por los grandes medios de comunicación y los gobiernos de la Troika; lectores y lectoras que tampoco les satisface la versión dada por el exministro de Finanzas. [1] Como contrapunto del relato de Varoufakis, indico acontecimientos que él pasa en silencio y expreso una opinión diferente de la suya sobre lo que debería haber hecho y sobre lo que hizo. Mi relato no sustituye al suyo: se lee en paralelo.

Es esencial tomarse el tiempo de analizar la política puesta en práctica por Varoufakis y el gobierno de Tsipras puesto que, por primera vez en el siglo xxi, un gobierno de izquierda radical fue elegido en Europa. Es de la mayor importancia, si no queremos toparnos con un nuevo fiasco, comprender los errores y sacar conclusiones de la manera en que ese gobierno afrontó los problemas que encontraba.

El reto, que presenta la crítica de la política que llevó a cabo el gobierno griego en 2015, no consiste principalmente en determinar las responsabilidades respectivas de Tsipras o de Varoufakis como individuos. Lo fundamental es analizar la orientación político-económica que fue puesta en práctica, con el fin de determinar las causas del fracaso, de ver qué otras opciones se podrían haber tomado y aprender las lecciones pertinentes sobre lo que un gobierno de la izquierda radical puede hacer en un país de la periferia de la zona euro.

Recordemos que, el 20 de enero de 2015, Varoufakis firmó un desastroso acuerdo con el Eurogrupo. En virtud del mismo, Grecia se comprometió a pagar a sus acreedores siguiendo el calendario previsto. Y eso implicaba desembolsar 7.000 millones de euros, en varios plazos, hasta el 30 de junio de 2015. Se debía pagar 5.000 millones de euros al FMI, a pesar de ser uno de los principales responsables de las políticas catastróficas. Según ese acuerdo, también era necesario que Grecia sometiera al Eurogrupo, para su aprobación, las nuevas propuestas de «reformas» y de medidas de austeridad en el marco del segundo memorando en vigencia desde 2012, y que fue prolongado cuatro meses por una decisión acordada entre el gobierno griego y el Eurogrupo. Después de haber firmado ese acuerdo en Bruselas, Varoufakis volvió a Atenas donde sufrió la crítica de figuras emblemáticas de la resistencia y del combate.


Seguir leyendo…

Que no nos den gato por liebre

Autor: Carlos Sanchez Mato y Eduardo Garzón Espinosa

eldiario.es

Este 12 de abril en el Congreso de los Diputados se debatirá y someterá a votación un Real Decreto propuesto por el gobierno de Rajoy que amplía el margen de maniobra que tienen las corporaciones locales a la hora de utilizar su superávit. El ejecutivo quiere presentar este Real Decreto como una actuación de generosidad con respecto a los ayuntamientos pero la realidad es que no es otra cosa que la consecuencia de su derrota política: la enorme presión ejercida por los ayuntamientos -entre los que destaca el de Madrid- y también por el grupo parlamentario confederal Unidos Podemos- En Comú-En Marea, ha obligado al gobierno a dar un pequeño paso atrás en su perversa estrategia austericida consistente en asfixiar a las administraciones públicas todo lo posible. Ahora intentan disfrazar de generosidad lo que es en toda regla un revés político. Prueba de ello es que esta medida llega tarde y mal.

Llega tarde porque estamos ya a mitad de abril y las corporaciones locales han perdido más de tres preciados meses para poder iniciar los trámites necesarios para la aprobación de inversiones financieramente sostenibles. Es importante entender que esta figura económica requiere de unos procedimientos administrativos mucho más lentos y pesados que cualquier otro tipo de gasto o inversión pública, puesto que la administración pública que quiere hacer uso de ella debe primero estudiar la viabilidad económica de las inversiones desde unos criterios especiales y también debe lograr su aprobación en pleno. Unos trámites que no han podido llevarse a cabo durante todo este tiempo perdido y que comenzarán una vez se ha consumido casi la tercera parte del año. Demasiado tarde para lograr un uso óptimo de los recursos públicos en beneficio de la ciudadanía. Y la responsabilidad de provocar esta situación recae única y exclusivamente en el gobierno, pues no había ninguna necesidad de esperar tanto para habilitar el destino del superávit a través de las inversiones financieramente sostenibles. Podría haberlo hecho muchísimo antes, a través de cualquier decreto como va a ocurrir ahora, y concretamente desde el día en que sabía que los presupuestos se iban a prorrogar por la incapacidad política de este ejecutivo de lograr apoyos para aprobar unos nuevos. Pero decidió esperar, impidiendo así que los ayuntamientos tuvieran algo más de aire y de libertad para utilizar sus propios recursos. Esa estrategia política solo ha causado perjuicios a la ciudadanía. Ahora que la presión aumenta, han tenido que recular, pero se ha perdido un tiempo precioso en la implementación de políticas públicas.

Y llega mal porque es claramente insuficiente. El gobierno intenta vender que con esta medida se solucionan los problemas de las corporaciones locales. ¡Ni mucho menos! Con este Real Decreto lo único que se conseguirá es que las administraciones puedan realizar inversiones financieramente sostenibles, que es algo que han podido hacer todos los años desde 2014 a partir del mes de enero (con la excepción del año pasado, en el que también hubo retraso en la aprobación de presupuestos). Es decir, que volvemos simplemente a la situación que teníamos en años anteriores, que ya eran desastrosas para la autonomía de las corporaciones locales y para el bienestar de la gente. Es cierto que en este decreto el universo de inversiones se amplía, lo cual es una buena noticia, pero es que el verdadero problema es otro: es el de la Regla de Gasto, que a pesar de que es lo que impide que los ayuntamientos puedan utilizar sus recursos en beneficio de la ciudadanía, no se toca absolutamente en nada en este decreto.

Seguir leyendo…

Europa en crisis. Entre el autoritarismo y la desintegración

Autor: Jose Luis Carretero Miramar

Revista Crisis

El proceso de construcción de la Unión Europea (UE), como organismo supranacional de articulación de un poder de escala continental ha sido históricamente un proceso complejo y contradictorio. El ambivalente desarrollo institucional de la UE ha resultado problemático desde la misma conformación del Mercado Común del Carbón y del Acero (CECA), en 1950, por los políticos franceses Robert Schumann y Jean Monnet. Ya entonces la contradicción inmanente entre la creación de una Europa superpotencia, unida y articulada, y la generación de un espacio para el libre desenvolvimiento de los intereses de los grandes capitalistas vinculados al comercio global, aun formalmente europeos,  fue visible para los más avezados  analistas, como el economista libertario Abrahám Guillén.

Mucho ha llovido desde entonces. Los Tratados de Maastricht, de Lisboa, los procesos armonización legislativa, pero también el Brexit, las tensiones entorno a la deuda y el euro y los conflictos respecto a las políticas de austeridad, han marcado el desarrollo del proyecto europeo, profundizando de manera radical esta contradicción original entre el proyecto de los grandes capitales y la Europa unida de los pueblos. Y ello en el seno de un mundo cada vez más multipolar, donde la competencia acrecentada entre los bloques económicos, en una espiral de globalización comercial y de ausencia de controles para los capitales, genera un escenario en el que sólo alcanzan a sobrevivir las grandes potencias. Estados-continente como China, Rusia o Estados Unidos, capaces de acumular capital y defender sus intereses a una escala imposible de alcanzar por las pequeñas naciones europeas, consideradas de forma aislada.

Así, en un mundo en el que está en crisis la forma Estado por la globalización económica y financiera que fuerza a los gobiernos a someterse a las exigencias de los mercados globales, sólo una estructura política lo bastante amplia, alcanzando la escala continental como mínimo, pero lo suficientemente integrada para desarrollar una política económica sólida e independiente, podría desarrollar la capacidad de obligar a los poderes económicos globales a asumir regulaciones y a aguantar limitaciones, y desplegar un proceso de desarrollo económico sostenible y socialmente equitativo para salvaguardar los intereses de la mayoría de la población europea, así como para iniciar el proceso de transición civilizatoria que ya se apunta en el horizonte.

Pero la Europa realmente existente, la UE de los mercaderes, está diseñada desde una perspectiva abiertamente neoliberal. Entendámonos, no se trata de que el neoliberalismo o la austeridad sean accidentes, políticas económicas coyunturales resultado del equilibrio político interno de los países principales de la Unión. La UE ha constitucionalizado su condición neoliberal. Forma parte de la estructura esencial, del corazón del propio pacto europeo. Así, por ejemplo, el artículo 63 del Tratado de Lisboa – antiguo artículo 56 del Tratado de Niza -afirma expresamente:

“Quedan prohibidas todas las restricciones a los movimientos de capitales entre Estados miembros y entre Estados miembros y terceros países.”

Seguir leyendo…

Por unas finanzas europeas para la mayoría

Autor: Daniel Albarracin y Xabier Benito Ziluaga

El Salto

Detrás de las grandes decisiones políticas está la necesidad de dotarlas de recursos suficientes para ponerlas en marcha. Estos meses el Consejo Europeo dirime dos decisiones cruciales para la Unión Europea: cuál será la nueva estructura de ingresos de su presupuesto y el próximo Marco Financiero Plurianual (MFP), que delimita los presupuestos para los siete años posteriores a 2020. Todo ello definirá la estructura material de la UE. En resumidas cuentas, pierde gran parte del sentido hablar del presupuesto anual de la UE (su política de gasto) si previamente no se trata la cuestión de los recursos propios (los ingresos de la Unión) y el MFP que lo delimitará.

En esta última década, la UE se ha visto sacudida por grandes retos a los que no ha dado la respuesta correcta ni suficiente, como la crisis económica o la gestión de los flujos migratorios. Demasiados problemas para que su presupuesto siga suponiendo aproximadamente un 1% del PIB europeo.

El sistema de ingresos de la Unión ha quedado obsoleto. Como ya se apuntaba en su día, tanto en 1970 en el Informe Werner como en 1977 en el Informe McDougall, la Unión necesita aumentar mucho más sus recursos para poder compensar las divergencias en las balanzas externas que causa el mercado único. Para poder hacer frente a esto es preciso alcanzar el 4% del PIB europeo como transición hasta alcanzar el 8%. Todo ello sin dejar de establecer mecanismos compensadores —por ejemplo, los países en superávit han de elevar sus salarios, y los deficitarios recibir apoyo para potenciar su inversión pública—. Frente a esto, la propuesta de aumento que plantean las instituciones es escasa: se queda en apenas el 1,3%.

Seguir leyendo…

EKO TV: Economía social y cooperativismo: creación de empleo con democracia empresarial

Autor: EKO TV, Ivan H. Ayala y Fernando Sabin

Resultado de imagen de eko tv

Programa presentado por Ivan H. Ayala, con la participación de Fernando Sabín (Grupo cooperativo Tangente), Ana Álvaro (experta en gestión y evaluación para el Tercer Sector), Xavier Rubio (Dirección de Servicios de Economía Cooperativa, Social y Solidaria del Ajuntament de Barcelona), y Emili Villaescusa (miembro de la Junta Directiva de CEPES).

Para ver el vídeo pincha aquí.

Marco Financiero Plurianual y Recursos Propios de la Unión: El futuro de las finanzas europeas

Autor: Daniel Albarracin

Otra mirada social y económica es posible

Introducción

Ciertamente estamos ante uno de los debates decisivos para la UE, que no es otro que la definición de la estructura material y de recursos de la que se dotará el proyecto europeo. Resulta una paradoja o, más bien, una fuente de frustración que el Parlamento, del que se dice tiene competencias para influir, aunque sea a rebufo de Comisión y Consejo, en la definición del presupuesto de la Unión, no pueda más que lanzar palabras al viento en lo que refiere a los capítulos sobre las fuentes de ingresos de la Unión y sobre el marco financiero que orienta y limita las finanzas europeas, sin olvidarnos de otros tantos recursos que se perfilan a escala intergubernamental fuera del control efectivo de esta cámara.


Son los gobiernos, en el Consejo, los que adoptan el criterio -en este caso mayoría cualificada-, con la aprobación del Parlamento, y dada la regla de decisión, eso supone una superposición de bloqueos que paralizan a Europa. Un bloqueo sistemático en el cambio de los fundamentos de la UE que sólo invita a pensar que lo ya definido resulta el camino a seguir: un camino que hace la UE un espacio de legitimación de las políticas austeritarias, apelando a mitos fundadores sistemáticamente ignorados a la hora de la práctica, de apoyo a las grandes empresas transnacionales, a la gran banca privada, los terratenientes, y que, si acaso, a lo máximo que nos permite aspirar es a racionalizar algunos recursos comunes que brindan ventajas a aquellos que se mueven en el mercado interior de la UE.

Seguir leyendo…

“Para sostener las pensiones hace falta una reforma fiscal integral” (Entrevista a Miren Etxezarreta)

Autor: Miren Etxezarreta

eldiario.es

Las reclamaciones de los pensionistas españoles que llenan las calles llegaron finalmente al Congreso esta semana. Para la catedrática emérita de Economía Aplicada de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) Miren Etxezarreta (Ordicia, Gipuzkoa, 1936) las propuestas esbozadas hasta ahora el Gobierno son parches que no abordan la reforma en profundidad que requiere el sistema de pensiones.

Etxezarreta, jubilada tras más de tres décadas en la academia y que ya analizó el futuro de los pensionistas en Qué pensiones, qué futuro (Icària, 2010), se muestra muy crítica con los planes de pensiones privados y apuesta por una amplia reforma fiscal que grave los capitales para sostener las pensiones y el conjunto de servicios públicos. Apuesta además por desligar los derechos sociales como las pensiones del trabajo: “Son un derecho de ciudadanía, hayas trabajado o no”.

El presidente del Gobierno volvió a rechazar subir las pensiones según el IPC. ¿Es un error?

Era de esperar y quien pensase que iba a ser distinto comete un error de análisis. El PP está preocupado por lo que pueda pasar con los pensionistas, pero lo que no puede hacer es demostrarlo. Políticamente no puede mostrar que los pensionistas le asustan y tomar medidas inmediatas. Seguro que de aquí a la campaña electoral el Gobierno hace algo, pero no lo puede decir hoy.

El Ejecutivo ha esbozado rebajas fiscales para las pensiones más bajas, pero lo ha condicionado a la aprobación de nuevos presupuestos.

Si el Gobierno hace algo irá en esa dirección porque no responde al quid de la cuestión: valorizar las pensiones como hay que valorizarlas. El Gobierno pretende encontrar un camino tortuoso por el que parezca que hace algo pero que en realidad cueste muy poco dinero. La  propuesta de rebajar el IRPF a los pensionistas mayores de 80 años significa no hacer prácticamente nada. Muchos pensionistas no llegan a tributar, gente de ochenta años no hay tanta y favorecería a los que pagan más IRPF. Es una reforma que le vendrá muy bien a un señor que tenga una pensión máxima y que además tenga ingresos por capital.

¿Es un parche regresivo, pues?

Totalmente, porque es disminuir la tributación de los que más cobran.

Seguir leyendo…

¿Se puede sobrevivir al fin del petróleo? Debate en torno a “Opción cero”

Autor: FUHEM-Ecosocial

Con motivo de la publicación del libro Opción Cero, FUHEM Ecosocial,  en colaboración con Traficantes de Sueños, organiza el debate titulado “Una revolución ecológica: lo que CASI ocurrió en Cuba”, el próximo 17 de marzo en la librería madrileña.

¿Cómo puede afectar una caída del PIB del 36% en apenas dos años? ¿Cuánto daña a una economía una pérdida del 85% en el comercio exterior? ¿Y pasar de un consumo de 14 millones de toneladas de petróleo a 7 millones en apenas cuatro años?

La grave coyuntura que sufrió Cuba a principios de los 90 tras la caída de la Unión Soviética, cuando en cuatro años su deuda externa pasó de 2.800 millones a 6.170, volviéndose impagable, al igual que en otros países de América Latina, dio lugar a la conocida como Opción Cero, expresión con la que se denominó al escenario más extremo con los que trabajaba el Gobierno cubano durante los meses previos a la caída del bloque comunista y que derivó en una transición forzosa.

Los paquetes de medidas de ahorro y contención se sucedieron parejos al agravamiento de la situación económica. El patrón en todos los casos fue similar: se buscó ahorrar combustible reduciendo el transporte y forzando el descenso del consumo eléctrico; la escasez de materiales fue compensada con la disminución de la producción, lo que en muchos casos llegó a la paralización parcial o el cierre total de actividades económicas; los déficits en comida se gestionaron mediante un racionamiento alimentario más severo. La respuesta del Estado cubano a la debacle de la movilidad fue la importación de más de un millón de bicicletas, de las cuales 730.000 fueron destinadas a La Habana.

Con sus luces y sombras, la experiencia cubana constituye indudablemente un banco de pruebas para una transición ecosocial en la búsqueda de una convergencia entre sostenibilidad y postcapitalismo. “Otro mundo no solo es posible, como afirmaba el eslogan altermundialista. Otro mundo, en esencia, es inevitable”, apunta Emilio Santiago Muiño, autor del libro “Opción Cero”, coeditado por FUHEM Ecosocial y Los Libros de la Catarata.

Seguir leyendo…

Eliminar la brecha de género para garantizar las pensiones

Autor: Nacho Álvarez Peralta y Jorge Uxo

infolibre.es

La movilización feminista de la semana pasada y las manifestaciones en defensa de unas pensiones públicas dignas tienen mucho en común. Para empezar, ambas reflejan los límites de un modelo de desarrollo que, incluso cuando presenta tasas de crecimiento elevadas, no atiende a las necesidades de la mayoría: ¿para qué sirve crecer al 3% si no se traduce en mejoras de las condiciones de vida de sectores importantes de la población, que incluso ven cómo se deteriora su capacidad adquisitiva?

Pero hay otra conexión muy relevante sobre la que queremos llamar la atención: garantizar la igualdad de las mujeres y los hombres también significa garantizar las pensiones futuras. Más aún, cerrar la brecha de género es imprescindiblepara lograr el crecimiento en el empleo y los salarios que asegura la sostenibilidad del sistema público de pensiones.

Los partidarios de recortar las pensiones lo argumentan por el envejecimiento de la población española, que hará que en las próximas décadas aumente el número de mayores de 65 años en relación con las personas en edad de trabajar (entre 16 y 64 años). Según Eurostat, este cociente pasará del 30% actual al 60% en 2050, y los partidarios de los recortes concluyen de esta cifra que “no se podrán pagar las pensiones si no se recortan”.

Sin embargo, lo que debemos medir no es esta ratio entre personas mayores y personas en edad de trabajar, sino la relación entre todas las personas dependientes y aquellas personas que participan efectivamente en la producción. En el numerador, por tanto, debemos poner no sólo a los jubilados y jubiladas, sino también a las personas en edad de trabajar que permanecen inactivas o paradas, mientras que en el denominador deberíamos contar solo a las personas con empleo.

Esto es muy importante, porque pone el foco en la evolución del empleo (y los salarios) para garantizar las pensiones.Quienes, con la renta que generan, deben sostener económicamente no solo las pensiones, sino a todas las personas que no están ocupadas en un momento determinado, son exclusivamente las personas que tienen un empleo. Y España tiene aquí un gran margen de mejora, puesto que su tasa de empleo puede aumentar sustancialmente.
Seguir leyendo…

Actualizar las pensiones es posible (y no hacerlo es insostenible)

Autor: Nacho Álvarez Peralta, Jorge Uxo y Alberto Montero Soler

El Mundo

Si hay un punto en el que existe unanimidad entre todos los que analizan la situación de la Seguridad Social en España es que la aplicación del “índice de revalorización” impuesto por el Partido Popular en 2013 supondrá una importante erosión de la pensión que cobrarán las y los pensionistas. Así lo han dicho instituciones oficiales como el Banco de España o la AIReF, fundaciones privadas como FEDEA, numerosos trabajos académicos y, hace solo una semana, la Comisión Europea en su informe sobre España (página 26).

Sobre esto no hay debate porque, digámoslo claro, es lo que persigue en realidad la aplicación de este índice: su objetivo es reducir el déficit de la Seguridad Social por la vía rápida de recortar el gasto en pensiones. Para lograrlo, la aplicación de este índice supondrá la casi congelación de las pensiones (el famoso 0,25%) durante años, por lo que con una tasa de inflación que se acerque al 2% (el objetivo de inflación del BCE) cada uno de estos años la pensión perderá un 1,75% de capacidad adquisitiva. Una persona que se haya jubilado en 2017 y viva 20 años acabará (mal)viviendo con una pensión que valdrá casi un 30% menos.

Pero no hay ninguna razón para someter a las personas mayores a este empobrecimiento progresivo, si se adoptan las medidas adecuadas. Por ejemplo, actualizar las pensiones este año costaría 2.300 millones de euros, un 0,2% del PIB. Una cifra similar a las bonificaciones y reducciones que el gobierno ha venido aplicando a las cotizaciones sociales, supuestamente para incentivar la contratación, pero con nula eficacia; o similar también al coste del rescate de las autopistas, según el último plan presupuestario enviado a Bruselas.

Seguir leyendo…

“Economías alternativas al capitalismo” (Nuevo número de la Revista Al Margen)

Autor: ICEA, Antonio Lozano Grande y Jose Luis Carretero Miramar

En el último número de la revista “Al Margen”, han colaborado, con sendos artículos, los compañeros Jose Luis Carretero y Antonio Lozano. En el dosier titulado “Economías alternativas al capitalismo” nos hablan sobre economía participativa y autogestión y cooperativismo.

En este enlace, podeis leer estos y otros interesantes artículos.

Revista “Al Margen”

Combinación letal: la nueva crisis de la vivienda (Cuaderno de postcrisis: 5)

Autor: Albert Recio Andreu

Mientras Tanto

I

El problema de la vivienda es estructural en el capitalismo, pero las disputas sobre el control del suelo son anteriores. Toda la historia del feudalismo está atravesada por conflictos sobre el control del suelo, de su producto. Y el nacimiento de la sociedad capitalista se caracterizó por una diversidad de confrontaciones sobre esta cuestión: el cercamiento de tierras comunales, el acortamiento de los periodos de arrendamiento, las desamortizaciones o la colonización, constituyen momentos clave en la acumulación de capital y en la generación de un proletariado urbano sin capacidad de auto-sostenerse. El conflicto de la vivienda es en gran medida una nueva versión de lo que antes acaeció fundamentalmente en el mundo rural: el control del espacio para satisfacer necesidades humanas básicas o como elemento de enriquecimiento. Y por eso la cuestión de la vivienda ha sido casi siempre un problema recurrente. Baste recordar las páginas que le dedica Engels para describir la situación de las viviendas del proletariado de Manchester a mitad del siglo XIX, o las que de Upton Sinclair sobre la clase obrera de Chicago a principios del siglo XX.

Los problemas de la vivienda han acechado de forma recurrente a las clases populares barcelonesas. El barraquismo formó parte del panorama de muchos barrios de la ciudad hasta 1989, año en que se derrocaron los dos últimos reductos. De la misma forma, la especulación fue uno de los ejes de la acumulación capitalista en la fase final del franquismo (fenómeno bien explicado en el libro colectivo “La Barcelona de Porcioles”). La otra cara de la moneda eran las interminables jornadas laborales que permitieron a la clase obrera de la época acceder a viviendas más que modestas. Tras la transición, las oleadas especulativas se han sucedido, sólo interrumpidas por la crisis “corta” —de 1991-1994— y la “larga” —de 2008 a 2015—. Y, en estas fases especulativas, el problema de la vivienda fue tan grave, especialmente en la fase final de la burbuja, que generaron respuestas locales a la evidencia del mobbing inmobiliario y el encarecimiento de la vivienda. Con la crisis llegó una versión más dramática del problema: los desahucios. Un fenómeno en sí mismo cambiante, pues al inicio afectaba a familias hipotecadas que habían dejado de pagar sus cuotas, mientras que posteriormente ha terminado afectando a personas que no pueden pagar el alquiler o a personas que han ocupado viviendas vacías ante la falta de oportunidades legales. Ahora entramos en una tercera fase, sin que las dos anteriores se hayan extinguido: la mera expulsión de personas por el fin del contrato de arrendamiento. Una nueva versión moderna, urbana, de una historia de desposesión que en el mundo rural tiene una larga trayectoria.

Que esto exige una respuesta social contundente es innegable. Que la misma se vaya a producir es más problemático. Aunque al menos bullen las iniciativas de respuesta; se multiplican las voces críticas en un amplio espectro, que abarca desde organizaciones cristianas con trayectoria en el tema de la vivienda hasta colectivos de barrio que luchan contra la gentrificación, pasando por sindicatos, asociaciones vecinales clásicas y, sin duda, con el impulso de las organizaciones que han nacido al calor de los nuevos conflictos (la PAH, la Plataforma contra la Pobreza Energética, el Sindicat de Llogaters…). Aún no está claro qué capacidad de respuesta colectiva tendrá todo este conglomerado. Las notas que siguen tratan simplemente de detectar los espacios del conflicto. Hay tres dinámicas básicas que explican la situación: las dinámicas de la especulación capitalista, la política de suelo y vivienda, y las condiciones de renta y trabajo.

Seguir leyendo…

Romper los techos de cristal, despegarse de los suelos pegajosos

Autor: Albert Recio Andreu

Mientras Tanto

I

Las economistas y sociólogas feministas han elaborado dos potentes metáforas para explicar la situación laboral de las mujeres. La del techo de cristal explica la dificultad que experimentan muchas mujeres para acceder a los niveles profesionales más altos, la bajísima presencia de mujeres en los puestos de poder, la falta de reconocimiento de la obra de muchas profesionales, etc. Un techo de cristal porque no está inscrito en normas formales, pero que opera con fuerza y se manifiesta en sus efectos. El suelo pegajoso, por el contrario, se refiere a la gran masa de mujeres condenada a ocupar los últimos escalafones de la pirámide ocupacional: empleos temporales, a tiempo parcial, de bajos salarios, considerados “no cualificados”, etc. Un suelo del que no pueden escapar en toda su vida laboral y que casi siempre se hereda de madres a hijas.

Ambas situaciones son una manifestación palpable de la persistencia del patriarcado y de su articulación con el capitalismo moderno. Un sistema, el capitalismo, generador de desigualdades y que ha encontrado en el patriarcado uno de los medios de legitimarlas. La impugnación que han hecho las teóricas del feminismo ha sido poderosa, y ha permitido el surgimiento movimientos de protesta y proposición que, de nuevo, están generando una nueva fase de luchas y reivindicaciones. Aunque no siempre se hace el mismo énfasis en una y otra cuestión, y aunque no siempre resulta claro que pueda ser compatible un ideal igualitario con el de una sociedad basada en una permanente carrera meritocrática, es evidente que se ha producido un notable avance en el reconocimiento de los problemas, así como en repensar la relación de éstos en la confluencia entre patriarcado y capitalismo.

No es el objetivo de esta nota entrar en el debate feminista. Se trata, por el contrario, de tratar de aplicar sus reflexiones a otros campos. Ya se está haciendo en el análisis económico, en el que los avances de la economía feminista están posibilitando (en sectores aún minoritarios) una nueva visión sobre la producción, la reproducción económica y el funcionamiento de las economías reales. En concreto y de forma muy modesta, creo que las dos metáforas son útiles para entender la situación política de la izquierda y sus dificultades para cambiar la realidad.

Seguir leyendo…

En la punta de los dedos

Autor: Carlos Sanchez Mato

El Confidencial

Esta semana el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, se comprometió a desbloquear el superávit de los ayuntamientos de todo el Estado para que estos puedan reinvertirlos en las llamadas inversiones financieramente sostenibles. Atiende así a una petición urgente de la Federación Española de Municipios y Provincias y también a la presión ejercida por Unidos Podemos en el Congreso de los Diputados por medio de una proposición de ley admitida a trámite en contra de la voluntad de PP y Ciudadanos.

Es una buena noticia, que da aire a muchos municipios, y es la señal de que hay que redoblar la atención y también la presión. Debemos estar vigilantes porque el desbloqueo anunciado por Montoro aún no se ha hecho realidad. Debemos presionar para ir más allá, a lo esencial, que no es otra cosa que la imprescindible reforma de la regla de gasto. Eso es lo que verdaderamente permitirá hacer unos presupuestos municipales acordes a la realidad de ingresos y necesidades de las ciudades, lo que dará libertad de planificar todas las inversiones precisas y no solo unas concretas.

Seguir leyendo…

¿Qué hacer con los bancos si fuerzas políticas del cambio alcanzan el gobierno en el Estado español?

Autor: Daniel Albarracin

Otra mirada social y económica es posible (Contribución a ReCommons Europe)

Papel y contexto de la creciente influencia de la banca privada.

El sistema financiero lidera los diferentes segmentos del capital que, en suma, son los que se apropian del excedente obtenido al mundo del trabajo en la producción. El capital financiero, industrial -y sus diferentes fracciones- y comercial se apropian, compitiendo, el beneficio extraído mediante la explotación. Estas fracciones cooperan, compiten y se entrelazan entre sí, haciendo que accionariado, acreedores y gerentes tengan intereses cruzados en empresas de diferentes sectores. Teniendo presente este hecho estructural propio del capitalismo moderno, las finanzas desempeñan un papel singular, al haber exacerbado su influencia económica, tanto en el marco de la propiedad, del crédito, de la creación de dinero, como de la determinación final de los tipos de beneficio efectivos sobre los que se guía la inversión y que marcan el ciclo. Así, siguiendo a Shaikh, los tipos de beneficio que siguen las empresas son la resultante de la tasa de rentabilidad a la que se resta los costes financieros. 

El sistema bancario cambió, especialmente desde los años 80, a través de medidas de desregulación y liberalización bancaria, y profundizadas desde los años 90, han ampliado el margen de riesgo de la banca, desarrollando sin cortapisas su negocio de provisión de crédito con criterios nada prudentes, y que han debilitado sensiblemente sus balances.

Le sigue a este periodo, en los 90, la apertura a la titularización de activos en los mercados financieros, han dado un margen de maniobra inaudito tanto la creación de dinero bancario, mediante el negocio de la deuda, como de apropiación y rentabilización, arriesgada, de activos hasta la fecha fuera del alcance de los grandes inversores.

Las políticas monetarias de los bancos centrales, en la UE con el BCE,  y sus medidas para determinar tipos de interés reales nulos, o nominales nulos, en los últimos años, han venido estrechando el margen bancario en su negocio. Ahora bien, este hecho se ha compensado mediante el desarrollo de nuevos privilegios y asistencias al sistema financiero privado. La prohibición de financiar al sector público que tiene el BCE, permite otorgar en exclusiva crédito, a un precio regalado, o la compra bonos al sistema financiero privado -quantitative easing-, a la banca privada. Esta política facilita un diferencial de tipo de interés cuando el sector privado financia al público, que toma el tipo de interés que propone el sistema bancario privado. La concentración y el poder acumulado por la gran banca les permiten fijar en régimen de oligopoliopara este precio, con un tipo de interés por encima de lo correspondiente a una lógica de mercado.

La galaxia de grupos de empresa y empresas-red más rentables de la industria española están colonizadas por el interés de la gran banca privada que juega un papel decisivo en tanto que accionariado o acreedor. Aunque debe recordarse, como dijimos, que otros sectores, como el energético, también cruza propiedad con frecuencia con la banca. La gran banca privada, posiblemente junto con la industria energética, son los dos sectores de mayor poder económico en España.

Si todo esto no fuera poco, hemos asistido a una política de rescate de bancos en dificultades que se cargó al erario público. Para financiarlo, se han orquestado políticas europeas, a través del Mecanismo Único de Supervisión y el Mecanismo Europeo de Estabilidad Financiera (MEDE), para facilitar crédito para estas operaciones, y que se prevé se conformará en nuevo Fondo Monetario Europeo.

Seguir leyendo…

THE POLITICAL ECONOMY OF CONTEMPORARY SPAIN. FROM MIRACLE TO MIRAGE (Routledge, 2018)

Autor: Luis Buendía, Ricardo Molero Simarro, Antonio Sanabria Martin, Bibiana Medialdea Garcia, Eduardo Garzón Espinosa, Javier Murillo, Juan Pablo Mateo Tomé, Lucia Vicent Valverde, Miguel Montanya Revuelto, Mariu Ruiz-Galvez Juzgado, Maria Jose Paz y Manuel Gracia Santos

We are very glad to announce the release of the collective book The Political Economy of Contemporary Spain. From Miracle to Mirage, written by a group of up to 12 Spanish economists and just published by Routledge in its “Frontiers of Political Economy” series.

It is available in both hardback and ebook:

https://www.routledge.com/The-Political-Economy-of-Contemporary-Spain-From-Miracle-to-Mirage/Buendia-Molero-Simarro/p/book/9781138305717

Seguir leyendo…

Revisitando a Marx: repensar la economía desde la democracia

Autor: Bruno Estrada Lopez

ctxt.es

Hablar de Carlos Marx y del trabajo doscientos años después de su nacimiento no puede hacerse desde una reflexión acrítica, como si no hubieran pasado dos largos siglos preñados de cambios. En estos doscientos años se han producido profundas transformaciones en las formas de generar valor por parte de las empresas capitalistas y, como consecuencia de ello, ha cambiado profundamente la realidad del trabajo y del conflicto social, lo que requiere de nuevas estrategias por parte de los sindicatos.

La deliciosa película El joven Marx nos muestra cómo el joven filósofo, poco a poco, fue dejando de interesarse por los vacuos debates intelectuales con Proudhon sobre la interpretación de una realidad que estaba mutando. Proudhon representaba un concepto de socialismo vinculado a una forma de producción basada en el trabajo de los artesanos, que estaba en declive. En el capitalismo emergente la explotación de los trabajadores por parte de los propietarios de los medios de producción era mucho mayor que en la producción artesanal y también las plusvalías generadas. La película refleja cómo el joven Karl fue progresivamente implicándose en la lucha política y social que batallaba contra esa lacerante explotación de las trabajadoras y trabajadores industriales, la nueva clase social emergente.

Esta inmersión en la lucha política de los trabajadores no hubiera sido posible sin su estrecha colaboración con Engels, y sin la determinante influencia de la compañera de este, Mary Burns, una joven trabajadora que, como hilandera de las faraónicas factorías textiles de Manchester, había sufrido en su propia carne la dura realidad de la clase obrera inglesa. Podría decirse que Marx comprendió lo que realmente significaba el capitalismo gracias a Engels, y a Burns.

Seguir leyendo…

RADIOGRAFÍAS DE LA ‘RECUPERACIÓN’ (V): Gobernar la digitalización en favor de la mayoría

Autor: Jorge Uxo y Nacho Álvarez Peralta

ctxt.es

Más allá del debate –relevante– de cuál es el origen de la recuperación del crecimiento económico que está registrando España desde 2014, en esta serie de artículos nos ha preocupado sobre todo el tipo de crecimiento que se está desarrollando. Y hemos llegado a dos conclusiones: el crecimiento actual no está resolviendo los problemas sociales y económicos que la crisis nos dejó –cronificándose una fuerte precariedad y desigualdad–, al tiempo que la retórica de las “reformas estructurales” orientadas al mercado no se ha traducido en un cambio productivo real.

Es necesario por ello un cambio de estrategia. Junto a medidas específicas dirigidas a corregir la precariedad laboral y la inequidad en el reparto de la renta y la riqueza, nuestra economía necesita una nueva política industrial más audaz, focalizada y proactiva. Esta nueva estrategia industrial debe ser capaz, involucrando al sector público junto al sector privado, de impulsar un crecimiento sostenible en términos medioambientales (verde), que asegure la igualdad de género (morado), y que mejore la productividad, entre otras vías a través del desarrollo del proceso de digitalización1.

El debate sobre los efectos de la digitalización está muy polarizado. Siguiendo a Dani Rodrick podríamos distinguir, por un lado, a los “tecno-optimistas”, que piensan que estamos en la antesala de una época en la que será posible observar grandes crecimientos de la productividad que permitirán un aumento de los niveles de vida sin precedentes. Normalmente, también piensan que los incentivos para que esta ola de progreso se produzca vendrán del funcionamiento de mercados desregulados y de la competencia, que son a la vez garantía de que la mejora del bienestar acabe beneficiando a la mayoría. En otro extremo, los “tecno-pesimistas” afirman que la digitalización no está produciendo los aumentos de productividad que se le atribuyen, y que es difícil que acabe ocurriendo, salvo en sectores muy específicos. Por último, los “tecno-preocupados” coinciden en que el efecto de las nuevas tecnologías sobre la productividad será de gran escala, pero piensan que, precisamente por eso y por sus características, acabarán provocando grandes pérdidas de empleo y de bienestar para una parte importante de la población.

Nuestro enfoque no se reconoce en ninguna de estas tres posiciones. Aunque aún está por ver su dimensión exacta, es previsible que este tipo de innovación acelere la productividad en los próximos años, y esta es una razón por la que España no puede quedarse atrás. Por otro lado, pensamos que no es inevitable la aparición de un desempleo tecnológico generalizado, aunque es imprescindible adoptar medidas para prevenir tal posibilidad. Finalmente, sí creemos que existe un alto riesgo de que el proceso afecte de manera desigual a los distintos grupos sociales, evidenciando la responsabilidad colectiva (y no estrictamente individual) de intervenir desde la esfera de lo público para que no aumente la polarización y las desigualdades.

En definitiva, pretendemos abordar la digitalización desde la perspectiva de la economía política, discutiendo cómo “gobernar el proceso” para asegurar no sólo que la productividad crece, sino que este aumento se reparte equitativamente a favor de la mayoría.

¿Qué efectos tendrá la digitalización sobre la productividad?

La digitalización es el resultado del abaratamiento y mejora en las tecnologías que obtienen y procesan información, y da lugar a dos grandes efectos complementarios. Por un lado, la automatización de la producción permite generar sistemas capaces de trabajar de forma autónoma y organizarse a sí mismos, reduciendo errores, actuando con más rapidez y recortando costes operativos. Esto se logra combinando tecnologías ya existentes (como los robots industriales) con la inteligencia artificial, que aporta la capacidad de interactuar en entornos cambiantes. Por otro lado, la computerización permite gestionar grandes volúmenes de datos, gracias a la mejora en la captura, tratamiento y análisis de la información digital a través de herramientas como la nube y el “Big Data”.

Aunque inicialmente parece que este tipo de procesos serían relevantes sobre todo para las manufacturas, su importancia radica precisamente en que pueden tener implicaciones en muchos sectores productivos. Por eso, se plantea en ocasiones que, como antes lo fueron la máquina de vapor y la electricidad, se trata de una nueva “tecnología de uso generalizado” (General Purpose Technology)2.

Consecuentemente, el efecto esperado es que, conforme se vaya generalizando este uso transversal y se exploten todas sus posibilidades “combinatorias”, la digitalización acabe dando lugar a una aceleración de la productividad media agregada.

La Figura 1 recoge el crecimiento de la productividad en Estados Unidos desde los años 50 (para cada año representamos la media de los últimos 10). Las líneas horizontales son las medias en los periodos 1950-1975 (2,6%), 1976-1995 (1,5%) y 1996-2008 (2,5%), y vemos que el crecimiento de la productividad se recuperó en los 15 años anteriores a la Gran Recesión, volviendo a registrar crecimientos anuales medios similares a los registrados en la “edad de oro” de las postguerra, pero sin llegar a superarlos (al menos por ahora). Después de la crisis, el crecimiento anual medio de la productividad ha vuelto a reducirse (desde 2011 no ha superado el 1%) aunque es pronto para saber si es algo más que el efecto de la propia desaceleración económica.

Los datos desagregados ofrecidos por la OCDE muestran que el crecimiento de la productividad después de la crisis no se ha ralentizado para las empresas que se encuentran en la frontera tecnológica, pero sí que lo ha hecho en aquellas que están menos avanzadas tecnológicamente (generalmente más pequeñas) y en el sector servicios. Esto apunta más bien a una menor difusión, y a la falta de demanda agregada, y no a un estancamiento de los efectos de la tecnología sobre la productividad.

Figura 1: Crecimiento de la productividad en Estados Unidos (media últimos 10 años)

Fuente: Federal Reserve Economic Data.

Seguir leyendo…

Un posible plan de apoyo municipal al pequeño comercio de Madrid

Autor: Eduardo Garzón Espinosa

El Salto

Uno de los objetivos que nos marcamos en el área de Economía y Hacienda del Ayuntamiento de Madrid fue impulsar la actividad económica de los pequeños comercios madrileños. Debido a ello, decidimos estudiar medidas que cumplieran ese objetivo. Tras muchas reuniones con asociaciones de comerciantes y de economía social y solidaria, esbozamos un plan de apoyo al pequeño comercio local madrileño que permitiese al mismo tiempo dotar de mayor margen fiscal a un ayuntamiento que ya estaba siendo claramente atacado por el Ministerio que dirige Cristóbal Montoro. Desgraciadamente no nos dio tiempo a terminarlo ni a poder iniciar su puesta en marcha a través de un proyecto piloto. No obstante, recojo aquí sus planteamientos básicos con la intención de que no caiga en el olvido por si en algún momento se barajara la posibilidad de recuperarlo, de mejorarlo o de imitarlo en el Ayuntamiento de Madrid o en cualquier otro ayuntamiento.

¿POR QUÉ ES NECESARIO?

En los últimos años el pequeño comercio madrileño se ha visto enormemente afectado por el efecto combinado de la crisis económica, de las políticas de austeridad y del auge de los grandes establecimientos comerciales, que han arrebatado importantes cuotas de mercado a los pequeños comercios hasta incluso llegar a provocarles el cierre a muchos de ellos. Hay estudios que señalan que por cada empleo que se origina en un gran almacén se destruyen entre 1,4 y 5 empleos en el pequeño comercio. Debido a la importancia de este tejido productivo, tan cercano al consumidor y tan rico en creación de empleo, resulta imperioso que las instituciones públicas tomen partido y apoyen su actividad.

Además, dependiendo del mayor o menor éxito del plan, el Ayuntamiento podría conseguir aumentar ligeramente su capacidad fiscal, permitiendo así incrementar moderadamente el gasto e inversión pública sin necesidad de incrementar impuestos y sin afectar a normas presupuestarias como la Regla de Gasto.

Seguir leyendo…

“Que Guindos vaya al BCE es una mala noticia” (Entrevista a Nacho Álvarez)

Autor: Nacho Álvarez Peralta

El Siglo de Europa (Manuel Capilla)

Nacho Álvarez es el ‘cerebro’ tras los Presupuestos Generales alternativos que Podemos ha presentado en sociedad. Unas cuentas públicas que recogen una profunda reforma fiscal para aumentar el gasto en más de 24.000 millones de euros y sostener medidas como la Renta Mínima Garantizada, la gratuidad de las escuelas infantiles o la revalorización de las pensiones en línea con la inflación. Este profesor de Estructura Económica en la Universidad Autónoma de Madrid, explica a El Siglo que “lo que podría ser una buena noticia, que un español ocupe la Vicepresidencia del BCE, se torna en una mala noticia porque es premiar y llevar a Europa a quien ha sido responsable de durísimos recortes en nuestro país”.


ALEX PUJOL

¿De qué se siente más satisfecho de los Presupuestos alternativos que han presentado?
Son capaces de poner en el centro los grandes problemas económico-sociales de nuestro país. En primer lugar, la igualdad entre hombres y mujeres. Son unos presupuestos que plantean educación de cero a tres años, permisos de paternidad y maternidad iguales e intransferibles y medidas de dependencia. Estos tres elementos son un bloque muy importante para corregir la desigualdad, que sobre todo tiene un componente laboral. Garantizan carreras laborales y menos discontinuas en las mujeres y, por tanto, acercar la brecha salarial. Hay un segundo bloque, muy potente, que tiene que ver con  transformar el crecimiento económico en clave de sostenibilidad. El Plan de Transición Energética va precisamente en ese sentido, en garantizar que el crecimiento se hace compatible con una reducción significativa de las emisiones de CO2. El tercer bloque tiene que ver con atajar el fracaso que supone que la recuperación no llegue al bienestar de la mayoría social. Y, por último, el cuarto busca mejorar la productividad de nuestro tejido productivo, fijando la I+D+i como referente y haciendo de la digitalización algo posible pero sin que entrañe mayor precarización.

Seguir leyendo…

V Jornadas Otra Economía está en marcha

Autor: Economistas Sin Fronteras

Como todos los años en Economistas sin Fronteras vamos a organizar las jornadas de Otra Economía está en Marcha

en Madrid los días 9 y 10 de marzo

Si eres estudiante,

puedes inscribirte

antes del 27 de febrero aquí



Habrá becas de desplazamiento y alojamiento y se están tramitando créditos de libre configuración o ECTS


Más información en nuestra web

Hacia una reactivación de las políticas económicas estructurales en España

Autor: Antonio Sanchez Andres

La Paradoja de Kaldor

Desde hace ya tiempo en diversos foros y desde distintos puntos de vista se ha argumentado acerca de los límites en el uso de las políticas coyunturales. Respecto a la política presupuestaria, los desequilibrios en las cuentas públicas avalan estas consideraciones. En aquello que atañe a la política monetaria, ésta es ajena al gobierno español debido a la traslación de sus competencias al nivel de gobierno de la Unión Europea. Este tipo de consideraciones, entre otras, ya desde hace años apuntan hacia una uso activo de las políticas estructurales.

Ciertos enfoques han identificado, por omisión o por excesivo interés en otros aspectos, las políticas estructurales con las laborales (además en el sentido de flexibilizaciones unilaterales en las regulaciones) o con las financieras (concesión de ayudas y aceptación de fusiones en el sector bancario). La alusión a otras políticas estructurales se ha ido omitiendo, pero las decisiones se han ido adoptando, de manera relativamente silenciosa y, en especial, en contra del interés general. Los resultados de la aplicación de esas políticas estructurales han manifestado unos resultados perniciosos para el conjunto de la sociedad española.

Seguir leyendo…

Desafíos globales: menos desigualdades y más democracia

Autor: Lina Galvez

eldiario.es

Los desafíos a los que nos enfrentamos como sociedad van mucho más allá de nuestras fronteras, pero el cómo consigamos prepararnos para combatirlos y hacerles frente, dependerá también de cómo consigamos participar en cada uno de los distintos niveles que nos gobiernan, por tanto, de la calidad de nuestra democracia.

La mayor parte de los informes que tratan de señalar cuáles son los principales desafíos coinciden en que uno de los de mayor calado y trascendencia es el cambio climático y los diversos y nocivos efectos que lo acompañan. Aunque también apuntan a otros como las guerras, los desplazamientos masivos de población, la extensión de pandemias en un mundo altamente globalizado, los desequilibrios demográficos, los inciertos efectos del cambio tecnológico, especialmente el desarrollo de la inteligencia artificial (IA), o el incremento de las desigualdades en el mundo y los problemas de orden económico, social y político que le vienen asociados.

Algunos de esos riesgos globales llaman a nuestras puertas, y otros, ya han comenzado a colarse en nuestras casas. Personas especializadas en el seguimiento de las nuevas tecnologías nos informan de que la ciencia está en condiciones de dar respuesta a muchos de esos desafíos, o al menos, de comenzar a corregir algunos desequilibrios. Pero el desarrollo científico necesita de una apuesta política decidida y cualquier tecnología no es ni buena ni mala, sino que tendrá efectos virtuosos o destructivos según el uso que le demos. En cualquier caso, la variable política es clave.

De hecho, el reto real está en cómo vamos a gestionar esos riesgos a nivel global pero también en cada espacio político. Por ejemplo, ¿cómo gestionaremos los masivos movimientos de población derivados del cambio climático con territorios costeros muy poblados que quedarán bajo el agua, sin capacidad de ser sustento de vida o sin agua potable? ¿Lo haremos cerrando fronteras y construyendo muros? ¿Invirtiendo en nueva tecnología que contribuya a frenar o limitar los efectos devastadores de ese cambio climático? ¿Una tecnología que los frene para la mayoría, o como hemos visto en algunas películas de ciencia ficción, solamente para unos pocos? ¿Cómo gestionaremos ese miedo: con más democracia o con el desarrollo de regímenes autoritarios que nos vendan la salvación de nuestra comunidad a cambio de nuestra libertad?

En este sentido, cabe preguntarse qué está ocurriendo en España.

Seguir leyendo…

En defensa de una nueva política de rentas

Autor: Carlos Ochando

La Paradoja de Kaldor

Los sindicatos españoles mayoritarios llevan asumiendo durante bastantes años (incluso en la larga etapa de crecimiento económico entre 1995-2007), de manera implícita o explícita, una estrategia sindical de moderación salarial. El argumento que sustenta tal estrategia es la consideración de que la moderación salarial es la pieza clave para la consecución de otros objetivos, entre ellos, el crecimiento económico y la creación de empleo. Se trataría de una especie de “política de rentas voluntaria y/o implícita”.

La llegada de la crisis económica ha reforzado esta estrategia. El I Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva, firmado por CEOE-CEPYME, CCOO y UGT el 9 de febrero del 2010 para una vigencia de tres años (2010, 2011 y 2012), establecía un crecimiento salarial del 1% (2010), entre el 1% y 2% (2011) y entre el 1,5% y 2,5% (2012).  En el II ANEC que se firmó el 25 de enero del 2012 para otros tres años de vigencia (2012, 2013 y 2014), el compromiso de moderación salarial todavía fue mayor. Para 2012, los salarios pactados no debían exceder del 0,5%, en el 2013 el tope se fijaba en el 0,6% y para el 2014 se pactó una fórmula un poco más compleja: el aumento de los salarios pactados debía ajustarse al ritmo de la actividad de la economía española (aunque, en realidad, el objetivo se fijó en el 0,6%).

En julio de 2014, Gobierno, CEOE-CEPYME, CCOO y UGT pactaron un “Acuerdo de propuestas para la negociación tripartita con el objetivo de fortalecer el crecimiento económico y el empleo” y en mayo del 2015 se llegó a un acuerdo de rentas para los años 2015, 2016 y 2017. En 2015 la subida salarial pactada fue del 1% (dejando que la subida salarial se pueda adecuar a las circunstancias de cada empresa); para el 2016 hasta el 1,5% y para 2017 la subida se dejó abierta, dependiendo de la evolución del PIB en 2016 y de las previsiones macroeconómicas del gobierno para ese año 2017. La negociación fue muy larga y difícil porque la CEOE insistía en la necesidad de mantener la moderación salarial (proponía una subida salarial del 0,6% para el 2015 y del 0,8% para el 2016 y que las subidas salariales estuvieran vinculadas a la evolución del PIB).

El crecimiento económico posterior y una cierta recuperación del empleo a partir de 2014 -aunque precario y de bajos salarios- han estimulado que los propios sindicatos reclamen una cierta subida salarial. Por ejemplo, en enero de este mismo año CCOO ha propuesto una subida salarial en torno al 3% o por encima de esta cifra (dependiendo de las empresas y sectores) y pide vincular los salarios a las previsiones de inflación, a la evolución de la productividad y a la mejora de los salarios más bajos de la economía.

La necesidad de articular una estrategia de subida salarial ha estado avalada por algunos organismos internacionales. Por ejemplo, la OIT la lleva reclamando desde hace unos años. Hasta el BCE –que, finalmente, reconoció la existencia de una crisis de demanda en la eurozona que provoca estancamiento económico y baja inflación- ha dicho que ha llegado el momento de una subida salarial.

Seguir leyendo…

Jornades ATTAC Catalunya “El treball em mata” (Barcelona, 16 i 17 febrer)

Autor: Endika Alabort Amundarain

ATTAC Catalunya organiza las jornadas ”El treball em mata” el 16 y 17 de febrero. El viernes 16 comenzarán  a las 18:00 con la presentación de las jornadas debatiendo sobre el trabajo y su crítica como forma de dominación. El sábado por la mañana serán tres los debates. El primero se tratará desde cuando el trabajo es trabajo, seguido de la conferencia taller Desmontando el mito del esfuerzo. Para finalizar, habrá una mesa redonda que tratará las alternativas al trabajo productivo asalariado, en la que participará ICEA.
Las jornadas serán en el Casal del Barri Pou de la Figuera (c/ Sant Pere Més Baix 70, Barcelona, salida metro Urquinaona).

¡Síguenos!

Documentos

Suscríbete

Introduce tu e-mail: