Economía Crítica y Crítica de la Economía

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Entrevista a Inés Marco Lafuente: “Las multinacionales, agentes de anticooperación”

Autor: Inés Marco Lafuente

Categoría: Cooperación al desarrollo, Ideología, Iniciativas y Movimientos, Mundial, Poder

Etiquetas:

Crónica Popular

Javier Arjona || Soldepaz Pachakuti.

Inés Marco Lafuente, del Observatorio de la Deuda en la Globalización,  habló en el VI Foro Solidario de Castrillón (Asturias) en torno al Código Ético o los códigos éticos, la responsabilidad social corporativa, las ONGs, las empresas…

¿A las empresas les va bien con la cooperación?

Sí, bueno, las empresas han visto un nuevo nicho de negocio en la cooperación y entonces siguen el camino que han estado llevando en los últimos 10 años de lavado de imagen. A partir de ahora empezaremos a ver como los nuevos y principales agentes que van a  estar trabajando en la cooperación van a ser las empresas multinacionales. Nosotros estamos en total desacuerdo con esto ya que seguimos la actividad de estas empresas en su actividad en los países del Sur durante muchísimos años y creemos que son empresas que lo que generan es empobrecimiento, que lo que hacen es violar de forma diversa los Derechos Humanos. Por lo tanto, creemos que son agentes de anticooperación. Nos parece una doble contradicción que ahora entren en este ámbito de la cooperación.

Y en esto de la cooperación, en este ámbito de la solidaridad hay cosas que son menos medibles que la economía, como son los valores ¿no? Y está ahí el código ético, los códigos éticos, los de las ONG… ¿Las empresas, se apropian también de los valores y del significado de la ética, de la moral?

Sí, tienen como una doble vertiente, que es utilizar todo el discurso de la ética como una herramienta de puro marketing para conseguir lo que ellos buscan que es, realmente, obtener beneficios económicos. Es decir, su objetivo principal es maximizar beneficios, obtener los máximos ingresos gastando lo menos posible y utilizan todo este discurso ético de valores, de respeto a la naturaleza, de los Derechos Humanos en pro de mantener estos beneficios.

Entonces, como en algunos momentos ya casi se había destapado que es lo que hacían estas empresas multinacionales, ahora están derivando en un discurso verde y sostenible de dignidad por los pueblos… Pero el objetivo principal no lo cambian porque es difícil que cambien porque en un modelo capitalista o creces en beneficios o desapareces. Por lo tanto, es difícil que apliquen estos criterios éticos con coherencia.

Ahora,  tratar de obligar a cumplir algo a estas grandes corporaciones es verse como una especie de Don Quijote frente a los molinos de viento. ¿Estamos en esta situación? ¿Qué orientaciones da el Observatorio de la Deuda en la Globalización? ¿Qué podemos hacer?

Desde hace dos años el Observatorio forma parte de una campaña internacional que se llama “Desmantelemos el poder corporativo y pongamos fin a la impunidad” y que pretende que se haga más fuerte la estructura o la capacidad de las personas y las comunidades de denunciar las violaciones de derechos de estas multinacionales.

Nuestra propuesta es que haya una inversión de las leyes mercatorias; es decir, que se prioricen los Derechos humanos por encima de los derechos mercantiles. Pero para ello hay que tener una estructura legislativa que permita que una empresa multinacional pueda ser denunciada y que haya un órgano que vele porque se cumplan las sanciones, etc.. Tenemos algunos casos de éxitos. Se va caminando, por ejemplo, con el caso de Chevron en Ecuador, aunque ahora se le haya dado un poco la vuelta…

Pero seguimos en ese camino de hacer presión a las instituciones internacionales y a las nacionales para que exista o se cree un tribunal internacional con capacidad para juzgar a personas jurídicas que actúan en varios territorios, ya que la jurisdicción no está clara.

¿Cuál es la opinión del Observatorio respecto a algunas asociaciones o algunas ONG que se dejan querer y entran en esta dinámica de adornar las acciones de estas empresas? ¿Tenéis alguna posición al respecto?

Nosotros nos hemos desvinculado completamente de las entidades que han tomado la decisión de respaldar o de aparecer de la mano de estas empresas multinacionales con el objetivo de mantenerse en la cooperación. A las pequeñas entidades con voluntad transformadora nos han asfixiado económicamente y la puerta que nos han dejado abierta era colaborar con estas empresas multinacionales. Pero nosotros no pasaremos por ahí seguro, aunque hay otras organizaciones que sí lo hacen.

Nosotros no formamos parte del mismo sector. A pesar de que nos puedan llamar ONG a ambas organizaciones creemos que no tenemos nada que ver con ellas. Y, es más, vamos a seguir denunciando que se utiliza la imagen de estas ONG que en teoría tienen una voluntad de respeto y de defensa de la dignidad de las personas. Se utiliza todo esto para hacer lo que decíamos antes: para hacer un lavado de imagen de las empresas y, por otro lado, también para controlar el discurso de estas ONG. Porque, cuando tú estás financiado por una multinacional no puedes denunciar a esta misma transnacional: si lo haces te van  quitar los recursos. Por tanto, estas organizaciones prefieren mantener sus recursos y ser completamente incoherentes porque el discurso que tienen no es completo.

¿Habría que revisar los códigos éticos para introducir este tema? ¿Quiénes acompañan a estas empresas están cumpliendo con lo ético?

Desde nuestro punto de vista evidentemente no, no están cumpliendo con lo ético y están haciendo el mismo juego para mantenerse ahí. Siguen teniendo ese discurso de cara al público pero a nivel de sus decisiones internas nos parece que salir de la mano de una empresa transnacional que vulnera Derechos Humanos no tiene nada que ver con la ética y más bien es contraproducente.

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