Economía Crítica y Crítica de la Economía

Icon

El fallo sistémico del BCE

Autor: Ivan H. Ayala

Categoría: Finanzas, Fundamentos

Etiquetas:

Huffington Post

Mario Dragui anunció hace unas semanas la mayor bajada de tipos de la historia en la zona euro. En realidad, lo que se ha reducido es el tipo de interés de las Main Financing Operations, que son aquellas operaciones mediante las cuáles los bancos del eurosistema se financian en el BCE. Además, Dragui anunció que los tipos seguirían así o más bajos durante un periodo prolongado de tiempo.

La lógica económica detrás de esta decisión es directa, al bajar los tipos de interés, se reduce el coste del dinero, se estimula la inversión y con ello el empleo. Sin embargo, como podemos ver en el gráfico los tipos de interés de referencia del BCE no han dejado de reducirse desde el 2008, lo que señala el fracaso de la política monetaria de la institución europea. La economía de la eurozona no responde a los electroshocks de tipo de interés aplicados por el BCE.

2013-12-10-mro.png

Y es que las medidas de austeridad en la zona euro llevan ya más de 5 años actuando, deprimiendo la economía y dibujando un nuevo escenario político y económico. La realidad es que el BCE y la austeridad impuesta por los gobiernos y las élites, han llevado a una situación macroeconómica insostenible. Las políticas de bajadas salariales, recortes y destrucción de empleos han surtido efecto, y actualmente el peligro de la deflación se ha instalado en Europa, como lo hiciera en Japón hace más de dos décadas. En el gráfico podemos ver cómo la zona euro experimenta durante todo el año 2013 una caída continuada de precios, al igual que la UE (Eurostat).

2013-12-10-inflacion.png

Uno de los ingredientes principales de la receta para la recesión en la UE es la deuda privada generada durante la época de crecimiento, y la deuda pública generada como consecuencia de la recesión. Precisamente la preocupación por las recesiones causadas por crisis de endeudamiento tiene una larga tradición en la economía que llega hasta Irving Fisher, como Juan Laborda nos advertía. Fisher argumentó que la Gran Depresión fue causada por un círculo vicioso dónde la caída de precios incrementaba el valor de la deuda, lo que producía caídas sucesivas de precios. Era la llamada “deflación por deuda”. El trabajo de Minsky – que junto con Tobin reconoció la importancia del trabajo de Fisher a la hora de elaborar sus teorías- ahora tan de moda en la explicación de la crisis financiera, defendía que el sistema capitalista estaba sometido a crisis financieras cíclicas, donde los periodos alcistas producían complacencia en los inversores, que incrementaban su endeudamiento, poniendo así los cimientos de una futura crisis. Más recientemente Richard Koo ha puesto de moda el término “crisis de balances“, una situación dónde los agentes intentan desendeudarse de forma masiva simultáneamente, lo que imposibilita el gasto deprimiendo la demanda agregada y provocando recesión. Teniendo en cuenta por tanto la importancia de la deuda en el pensamiento económico – heterodoxo, pero económico al fin y al cabo- uno esperaría que la deuda estuviera en el centro de los modelos económicos que están utilizándose en las principales instituciones que gestionan la crisis (BCE, Comisión Europea, BdE, etc.). Y sin embargo, el endeudamiento no juega ningún papel en dichos modelos y para dichas instituciones, pues las conclusiones que se derivan de este análisis son radicalmente incompatibles con la mal llamada “austeridad”.

El hecho de entrar en un período de deflación es muy sintomático, pues no solo implica una caída de precios, sino una peligrosa espiral, dónde salarios, activos financieros e inmuebles caen de manera continuada. Larry Summers pronunció un discurso ante el FMI anunciando que estábamos entrando en un periodo prolongado de estancamiento, tomando prestado el término de “Secular Stagnation” del economista Alvin Hansen. La hipótesis que esgrimía era que los tipos de interés habían estado demasiado tiempo bajos demasiado tiempo. No obstante, la deuda supone en estos momentos el mayor lastre para las periferias europeas, como lo fue para Latinoamérica durante tantos años. La destrucción de servicios públicos en España no tiene precedentes, y la nueva configuración institucional y política que está instalándose, no es fruto de un periodo prolongado de “bajos tipos de interés”. Se debe a una tenaz voluntad para hacer desaparecer todo aquello que se conquistó en el siglo pasado, y que permitió asegurar unas mínimas condiciones de vida. Se debe a que muchos de los que hoy predican la bondad de las privatizaciones, no han conocido esa época no tan lejana en la que en España, se tenía que ahorrar durante semanas para poder ir al médico. Se debe a una reconfiguración del modelo social, productivo y político que nos hunde en décadas de estancamiento y degradación de nuestras condiciones de vida.

Seguir a Iván H. Ayala en Twitter: www.twitter.com/ivanhayala

Share and Enjoy:
  • Print
  • email
  • Twitter
  • Meneame
  • RSS
  • PDF

3 Responses

  1. Ni las bajadas de tipos generan empleo, ni los rescates rescatan a los consumidores que son el motor de la economía. El dinero que parece que queda en Europa se lo prestan mutuamente los Estados y los bancos,unos rescatan a los segundos,y los bancos comprando deuda de los Estados, un círculo vicioso a ninguna parte, ya que no tienen suficiente y siguen desangrado a la poca actividad productiva que queda.

  2. Iván H. dice:

    Hola José,

    en efecto comparto lo que comentas. Es una peligrosa espiral, tanto por los efectos a corto plazo, como por los efectos a largo plazo. Este círculo vicioso está configurando un panorama político y económico totalmente nuevo, y socialmente poco deseable.

    Un abrazo

  3. Hola Iván.

    Confiemos en que al final entre todos tomemos las riendas de este caos, por que la crisis tiene consecuencias que van más allá de cuadrar las cuentas con Bruselas, con el BEC o con el BundesBank, consecuencias en forma de desahucios y hambre, si, hambre en Europa, en una España que se creyó que tenía la mejor banca y la mejor economía del mundo, pero sólo fue un castillo en el aire.
    Del desahucio nos podremos recuperar, basta con ocupar la casa del vecino que desahuciaron antes que a nosotros, del hambre también se sale… una comida en mal estado y nos libramos del problema.

    Pero donde queda la confianza… necesitamos creer en la política, de lo contrario vendrá un iluminado con un fusil señalando un objetivo, un “a por ellos” y nos veremos despedazandonos unos a otros, y con décadas de dictaduras por delante.

    Necesitamos volver a creer en que un Banco garantiza nuestro dinero, en que un Policía nos transmita seguridad y no temor por ser multados, golpeados o detenidos por cualquier cosa.

    Necesitamos recuperar la confianza en esta España nuestra aunque no sepamos a que Banco o fondo de inversión pertenece…o pertenecemos…

    Un abrazo

    José

Leave a Reply

¡Síguenos!

Documentos

Suscríbete

Introduce tu e-mail:

Últimos comentarios