Economía Crítica y Crítica de la Economía

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OPEL Figueruelas: Todo cambio es a peor

Autor: Mariu Ruiz-Galvez Juzgado y Dario Claver Segui

Cierzo Digital

Durante los últimos meses estamos asistiendo a la emergencia de múltiples conflictos laborales en centros de trabajo de grandes compañías transnacionales que operan en España. Este es el caso de empresas como Cacaolat, Amazon o ISS. En el sector del automóvil el panorama no es muy diferente, pues desde el comienzo de la crisis económica transitamos un período marcado por el ajuste permanente de las condiciones de trabajo; un ajuste que se plasma en diferentes dimensiones laborales, como el salario, las fórmulas de contratación, los ritmos de trabajo o la flexibilidad en la gestión de la mano de obra.

Hace poco más de un año la noticia sobre el acuerdo laboral en la Planta de Figueruelas -tras la compra de OPEL por PSA unos meses antes-, volvía a despertar los miedos ante la amenaza de cierre y deslocalización de la planta. Un órdago que lanzaba el grupo automotriz para paralizar las inversiones en la planta de Zaragoza tras la ruptura de las negociaciones por parte del comité de empresa para la firma de un nuevo convenio colectivo. Una estrategia que suponía la igualación de condiciones -a la baja- y la implantación de ajustes laborales similares a los ya consolidados en otras plantas del Grupo PSA en España, como las localizadas en Vigo y Madrid.

En el caso de la fábrica de PSA en Vigo, que constituye la joya de la corona del grupo en España, el deterioro de las condiciones laborales durante los últimos años supone una avanzadilla y al mismo tiempo un campo de experimentación sobre la capacidad de resistencia del colectivo de trabajadores, toda vez que el ajuste no se traslada exclusivamente a un empobrecimiento generalizado de la mano de obra, sino que además tiene implicaciones directas en la salud laboral del colectivo de trabajadores. El ajuste se ha traducido en un recorte drástico de la plantilla, un aumento alarmante de la parcialidad y la temporalidad, acompañada de una devaluación salarial y un incremento de los mecanismos de flexibilidad relacionados con la distribución irregular de las jornadas y la variabilidad del calendario laboral.

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Chalecos rurales y verdes

Autor: Angel Calle Collado

eldiario.es

El siglo que atravesamos va a ser una sucesión de chalecos de distinto color manifestándose en las calles y, en el futuro, auto-organizando distintas formas de vida. El progresivo fin de una civilización petrolera irá poniendo sobre la mesa la cuestión de cómo vamos a comer y quién va a pagar los platos rotos. El creciente endeudamiento de los Estados hará más difícil sostener servicios públicos y políticas orientadas a la satisfacción de necesidades básicas. Sobre todo porque la ultraderecha productivista se ha apuntado al carro neoliberal y la socialdemocracia no viene precisamente de poner freno a la merma de derechos sociales y al aumento de una mercantilización globalizadora. Habrá chalecos amarillos, como en Francia, para decir que el mundo rural y las clases precarias no tienen por qué hacer frente a las subidas de impuestos y del precio de la gasolina. Surgirán también chalecos verdes al calor de de los aún jóvenes “Fridays for Future”.

De orientación verde y rural han sido los cerca de 100.000 “chalecos” que han desfilado el pasado domingo por Madrid, al clamor de “La Revuleta de la España Vaciada”. Cada vez son más palpables las dificultades de la pequeña ganadería y de la agricultura para competir con granjas intensivas y monocultivos, las facilidades administrativas para que la gran distribución se adueñe y arruine con sus bajos precios a estos pequeños productores, la renuencia de las administraciones públicas a mantener servicios básicos cuando la despoblación avanza (como el transporte o una escuela), la emigración y el distanciamiento juvenil de los proyectos que ya vienen empaquetados por el llamado “desarrollo rural” e impiden construir con autonomía local, entre otras cuestiones. Frente a las políticas que perpetúan “la España vaciada” se han convocado plataformas, algunas muy críticas con el desarrollismo y sus consecuencias, como Milana Bonita (Extremadura), “Teruel Existe”, la Asociación Española contra la Despoblación o la Federación Española de Entidades Locales Menores.

En el medio rural existen también otros chalecos pugnando por encontrar razones y horizontes para continuar viviendo en estas zonas. Chalecos marrones son aquellos que proclaman la necesidad de continuar sosteniendo lo insostenible: una economía catapultada por una energía fósil, unas políticas que hagan caso omiso del ocaso en la disponibilidad de materiales esenciales para una industria globalizada, la ilusión de que aún tenemos margen para olvidarnos del vuelco climático y de las consecuencias del avance de la desertificación. El jueves 24 de enero se manifestaban en la localidad cacereña de Navalmoral de la Mata más de 4.000 personas. Pedían la continuidad de la central nuclear de Almaraz, un motor de ingresos para la comarca. Su paraguas organizativo era la Plataforma Ciudadana Vida y entre sus lemas podíamos leer “Almaraz Sí – Vida sí”. Economías insostenibles reclamadas con argumentos de “vida”. Aunque distanciándose, a la vez, de un debate sobre el impostergable cierre de las centrales nucleares. Se trata de reacciones fruto de un estado de shock y de un futuro altamente incierto en el medio rural.

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Una desigualación hacia abajo

Autor: Ricardo Molero Simarro

ctxt.es (La Paradoja de Kaldor)

Es ampliamente conocido que España es el país europeo en el que más ha incrementado la desigualdad de la renta desde el comienzo de la crisis. A día de hoy somos la cuarta economía más desigual de la Eurozona. Habitualmente, achacamos de manera mecánica esa mayor inequidad al creciente enriquecimiento de los que más tienen. Las consecuencias de la concentración de la renta en manos de los más ricos sobre el propio crecimiento económico, la cohesión social e incluso la participación democrática son profundas. No obstante, resulta mucho más grave que la ampliación de la brecha entre ricos y pobres tome la forma de una “desigualación hacia abajo”, es decir, que sea consecuencia del mayor empobrecimiento de quienes ya tenían menos. Esto es lo que ha ocurrido en nuestro país durante la última década.

Mientras que más de la mitad de la población está recuperando ya su nivel de renta previo a la crisis, al menos en términos nominales, los ingresos del 10% más pobre siguen siendo un 11% inferiores a los del año 2007. En un contexto en el que, si descontamos la inflación, todos los segmentos de renta acumulan aún pérdidas de poder adquisitivo, las sufridas por ese colectivo más vulnerable llegan al 21%, entre 2 y 3 veces mayores que las del resto. En el mejor de los casos, su renta anual apenas alcanza el equivalente a 5.500 euros por persona y año.

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No importa el cambio de hora, sino de tiempos

Autor: Lina Galvez

eldiario.es

Hace unas horas que hemos cambiado los relojes al horario de verano. Lo más seguro es que sea la penúltima vez que lo hagamos. El martes pasado, el Parlamento Europeo apoyó la iniciativa de la Comisión Europea de poner fin al cambio de hora estacional a partir de 2021. Este movimiento de las autoridades europeas se basa en una evaluación promovida desde Bruselas en la que participaron 4,6 millones de ciudadanos que, en un 80% de los casos, apostaron por no someter a nuestros relojes al doble cambio de primavera y otoño. Si bien el cambio dejará de hacerse, todavía queda por decidir si será el horario de verano o el de invierno el que prevalezca. La necesidad de garantizar el funcionamiento del mercado único, el favorecimiento de un mayor o menor descanso, la incidencia sobre el ocio y el turismo, e incluso la longitud y latitud de los países afectados serán algunas de las principales cuestiones a tomar en consideración.

Aun siendo un debate apasionante, sobre todo para quienes, como yo, celebramos este día todos los años y nos sentimos desgraciados cada último domingo de octubre, creo que los verdaderos desafíos en torno al tiempo no están en los husos sino en sus usos. Hay quien defiende esta medida como un avance hacia la racionalización de los horarios y una mejor conciliación laboral, familiar y personal.

En mi opinión, la mejor medida posible para alcanzar dicha conciliación no consiste en cambiar la hora dos veces al año, sino en diseñar y llevar a cabo una mayor inversión y una mejor dirección de las políticas públicas orientadas a fomentar la organización social del cuidado, incluyendo el reforzamiento de los servicios públicos, la aprobación de permisos iguales, la reorganización de las jornadas laborales, un reparto de tiempos y trabajos más corresponsable entre los géneros, el cambio de la cultura presentista y masculina en las empresas, y, sobre todo, la mejora de las condiciones de trabajo, de forma que muchas personas no tengan que asumir trabajos incompatibles con la propia vida.

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¿Peligra la sanidad pública? Índice sintético de salud del BSE (1994-2017)

Autor: COLECTIVO IOE

Barómetro Social

La calidad de la salud en España y la eficacia del sistema sanitario se mantienen a un nivel aceptable pero se encuentran amenazadas por recortes económicos, saturación de servicios y procesos de privatización que afectan especialmente a determinados colectivos y regiones.

España destaca por ser el país europeo con mayor esperanza de vida y en el que la población presenta una de las mayores tasas de percepción positiva de la propia salud. Sin embargo, los indicadores de morbilidad han empeorado en las dos últimas décadas, especialmente para las mujeres y las clases populares. En cuanto a los recursos sanitarios, la tendencia general fue positiva hasta 2011; desde entonces presenta altibajos que se expresan en incrementos de las listas de espera, desigualdad territorial y creciente privatización, muy superior a la media europea. La joya de la corona, como muchos llaman al sistema público de salud, empieza a peligrar, dando lugar a una reactivación del sector privado (con puertas giratorias para algunos políticos) pero también a una intensa movilización en apoyo del sector público.

El Gráfico adjunto recoge la evolución en el último cuarto de siglo del índice sintético de Salud, que se elabora a partir de 31 indicadores[1] agrupados en tres dimensiones: mortalidad, morbilidad y recursos sanitarios.[2] Se puede observar que la evolución general (línea gruesa de color negro) supera el nivel medio de la escala en el año 2006, para mejorar de forma significativa hasta 2010 y empeorar lentamente a partir de esa fecha.

Índice sintético de salud y sus dimensiones (1994-2017)

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New Deal verde, y morado

Autor: Nacho Álvarez Peralta

El Confidencial

Salimos de la crisis con una nueva sociedad en la que millones de personas han visto no solo cómo se erosionaban sus condiciones económicas y laborales, sino también cómo se quebraban su seguridad y sus expectativas vitales. Las políticas adoptadas durante la última década han llevado a que el crecimiento económico se desconecte del bienestar social, de forma que la mera creación de empleo ya no basta para proporcionar certezas y facilitar un proyecto de vida.

El contrato social está roto en nuestro país desde que las “reformas estructurales” de la Troika se lo llevaron por delante. Y construir uno nuevo, adaptado a las necesidades del siglo XXI, que recomponga nuestra sociedad y revitalice la condición de ciudadanía exigirá determinación para encarar las grandes transformaciones que necesitamos. Porque, como bien señala Antón Costas, los periodos no convencionales requieren de políticas no convencionales para restablecer la convivencia.

El nuevo contrato social que hay que poner en pie debe poner la vida en el centro de la política económica: crear empleo de calidad, garantizar la sostenibilidad ecológica, asegurar las expectativas de futuro y avanzar hacia un reparto igualitario del trabajo. Estos tienen que ser sus objetivos prioritarios.

Son muchas las voces –desde Thomas Piketty hasta la congresista demócrata Ocasio-Cortez– que hoy plantean la necesidad de un New Deal verde, y con razón. Luchar contra el cambio climático y evitar el calentamiento global es un desafío urgente e ineludible, si queremos preservar la vida en el planeta tal y como la conocemos.

Pero el New Deal que necesitamos para reconstruir el contrato social no solo es verde. También debe ser morado, porque solo escuchando el mensaje que el feminismo está poniendo sobre la mesa podremos avanzar en transformaciones que verdaderamente modernicen nuestra sociedad en beneficio de la mayoría social, garantizando horizontes de estabilidad y bienestar para quienes hoy viven con proyectos vitales cercenados.

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BREXIT, lo que se oculta en el debate

Autor: Fernando Luengo

Blog de Econonuestra en Público.es

El carrusel de noticias sobre el BREXIT (la salida del Reino Unido de la Unión Europea, UE) gira y gira sin parar… un nuevo referéndum, convocatoria de elecciones generales, ampliación de los plazos acordados con Bruselas, renegociación del acuerdo ya existente. Como casi siempre en los debates políticos -con algunas clamorosas excepciones (quiero destacar la reciente intervención de mi compañero Pablo Bustinduy en el Congreso de Diputados, https://www.youtube.com/watch?v=Y0Vbp8UdWSM)-, el anecdotario, los grandes titulares y el rifirrafe, ocupan el lugar de los problemas de fondo. Algunos ejemplos.

No he leído ni una sola palabra sobre la formidable regresión salarial experimentada por el Reino Unido. De acuerdo con Eurostat (la Oficina Estadística de la Unión Europea), La compensación real por trabajador ocupado era en 2018 un 3,7% inferior a la existente en 2007; el cuarto país de la UE que ha conocido un retroceso más pronunciado. Los economistas nos hemos cansado de hablar de la década perdida latinoamericana, ¿qué nombre le ponemos a esto?

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Juventud atrapada en la precariedad, y cómo salir del laberinto

Autor: Jorge Uxo

ctxt.es (La Paradoja de Kaldor)

Del total de personas afiliadas al Régimen General de la Seguridad Social en febrero de 2019 (14,9 millones), solo la mitad tenía un contrato indefinido ordinario a tiempo completo, o lo que la OIT define como un contrato estándar. En el caso de jóvenes menores de 30 años, solo una de cada cuatro personas afiliadas tenía este tipo de contrato. El resto tenía un contrato “atípico” (temporal o a tiempo parcial, o ambas situaciones simultáneamente). En ese mismo mes, de hecho, solo un 21% de las nuevas afiliaciones –de todas las edades– se hicieron con contratos indefinidos a tiempo completo.

Este dato confirma de nuevo una de las características estructurales más sobresalientes de nuestro sistema productivo: la cronificación de la precariedad laboral. Más aún, si antes de la crisis España ya destacaba por la elevada tasa de temporalidad, muy por encima de la media europea, el periodo de recuperación del crecimiento económico que se inicia en 2014 viene acompañado por otros dos factores que agravan la situación: el fuerte aumento de la rotación y la menor duración de los contratos indefinidos.

En un reciente artículo, Luis Cárdenas analizaba la evolución de la contratación estándar y atípica desde el inicio de la recuperación y mostraba no solo el aumento del peso del empleo atípico, situándose incluso por encima de las cifras anteriores a la crisis, sino también la alarmante reducción de la duración media de los contratos.

En 2018, se firmaron 22,3 millones de contratos de trabajo, de los cuales 20 millones son contratos temporales (9 de cada 10), aunque el incremento neto del empleo fue de 503.000 personas ocupadas (media anual, datos EPA). Para hacernos una idea mejor de lo que esto significa, en el año 2007 el empleo aumentó bastante más (641.000 personas) pero se firmaron muchos menos contratos (17,8 millones). La causa principal de este aumento del número de contratos que hay que firmar por cada nuevo empleo neto creado se explica, claramente, porque la duración de estos contratos es cada vez menor.

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El Fondo Monetario Europeo: látigo financiero para imponer la austeridad y ser generoso con los bancos privados

Autor: Daniel Albarracin

Otra mirada social y económica es posible

En 2008 la Unión Europea se vio atravesada por la crisis económica y financiera más dura desde los años 70. Tras más de una década los problemas de fondo permanecen, sino se han incrementado. La Unión Europea dio una respuesta equivalente a darle una patada adelante a los problemas, escarmentando mientras tanto a las clases populares y trabajadoras europeas y a los pueblos de la periferia.

Desde entonces, mediante recortes y sistemas fiscales más regresivos los poderes públicos rescataron a parte del sistema bancario, a costa de la mayoría, y emprendieron una política decidida de socialización de las deudas privadas, cargando al erario público los costes de la crisis y, por consiguiente, a la ciudadanía y el mundo del trabajo.
En Mayo de 2010, se creaba el mecanismo de Facilidad de Estabilidad Financiera Europea, para realizar préstamos a países en crisis, como Irlanda o Portugal, por un desembolso global de 47,7 mil millones de Euros. Este mecanismo también prestó a Grecia un importante volumen. También coincidía con una presión política de primera magnitud que llevó al gobierno socialista de Zapatero a modificar el artículo 135 de la Constitución que priorizaba el pago de la deuda frente a cualquier otra prioridad. La crisis desencadenó una fuerte destrucción de empleo, mientras que el sistema bancario se reestructuraba, concentraba y reformulaba, contando con sustanciales rescates para reestablecer su solvencia. También el Banco Central Europeo profundizaba su política monetaria ultraexpansiva de privilegio a la banca privada.
El Mecanismo de Estabilidad Financiera sustituyó al FEFE en 2012, proporcionando entre entonces y 2018 un total de 109,5 mil millones, a Grecia, España y Chipre, para que pudieran hacer frente a su crisis bancaria, imponiendo una condicionalidad que supuso un fortísimo ajuste estructural en sus políticas públicas y mercado de trabajo.
El Mecanismo de Estabilidad es un fuerte instrumento financiero que cuenta con 704,8 mil millones de capital suscrito, con una capacidad de préstamo máximo de 500 mil millones de euros, y ahora actualmente de 410 mil millones. Su potente capacidad tanto de préstamo como de condicionamiento de la soberanía económica y la orientación de la política económica es indudable, como se constatará durante décadas en países emblemáticos de la UE.
Hasta la fecha ha funcionado fuera del marco legal de la UE. Ante una previsible nueva crisis bancaria y financiera, cuyos posibles epicentros pueden estallar en Italia y Alemania, la UE ha ideado un conjunto de reformas económicas, menos ambiciosas que los federalistas neoliberales deseaban, pero con un corte ordoliberal indudable.
El popularizado Presupuesto para la Eurozona, antes Mecanismo de Estabilidad Financiera, al que se le deseaba pomposamente denominar Fondo Monetario Europeo, quizá no alcance el lustre pretendido. Sin embargo, los grandes países del Euro pueden lograr su propósito de sostener un gobierno bajo los principios de la Troika, y el Fondo Monetario Internacional a la cabeza, con el poder decisorio de quien paga manda, y una garantía para afianzar el cumplimiento del Pacto de Estabilidad y Crecimiento en los países en crisis, como medida de disciplina. Asimismo, este Fondo Monetario Europeo, o Mecanismo de Estabilidad reformado, consolidará su vocación de respaldo ante crisis bancarias, con el mismo contenido acostumbrado: los préstamos los devuelven los Estados, aplicando políticas que austeridad social, aumento de impuestos regresivos, y generosidad con los bancos, que se cargan a las mayorías productivas.

Sin embargo, salvo menciones que aluden a sempiternos procesos bloqueados, no consigue avanzar en un sistema de garantía de depósitos que proteja a los pequeños ahorradores. Ahí funciona aquello de que cada palo aguante su vela. No habrá mecanismos de amortiguación automáticos, ni estabilizadores antícíclicos, ni transferencias redistributivas interiores. En cambio, los diferentes mecanismos de reforma económica, entre los que está el Fondo Monetario Europeo, el Fondo de Estabilización de las Inversiones, InvestEU o el Programa de Apoyo a las Reformas admitirá transferencias de fondos de cohesión y de otras fuentes para reforzar estos mecanismos.
En nuestra opinión, esto no da respuesta a las necesidades de las clases trabajadoras y populares. No afronta los problemas de la crisis económica que puede volver a extenderse ante el ascenso del peso de la deuda privada, y también ahora pública, debido a las políticas de conversión de la deuda privada en pública, y responde a una presumible crisis bancaria con fórmulas de disciplina. Primero a la ciudadanía, con memorandos de entendimiento que atarán de pies y manos y gobierno y sacrificarán a la mayoría. Segundo, empujando a los países fuera de la zona euro a acatar la moneda única, sin corregir la nefasta arquitectura sobre la que se levanta.
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Diagnóstico del empleo en España y cómo mejorarlo

Autor: Eduardo Garzón Espinosa

La Marea

En la actualidad, el empleo está creciendo y el paro disminuyendo en términos generales. Esto en absoluto se debe a las políticas de austeridad o de devaluación salarial aplicadas, sino al comportamiento cíclico de las economías capitalistas (a una recesión le sigue siempre un periodo de crecimiento). La recuperación de la economía española y de su mercado laboral se explican fundamentalmente por factores externos (reconocido por el propio Banco de España): política monetaria ultraexpansiva del Banco Central Europeo, reducción de precio del petróleo, euro débil, llegada masiva de turistas, y crecimiento económico internacional. De hecho, estos factores externos habrían permitido que la economía española comenzase a crecer mucho antes si no llega a ser por la aplicación de las políticas de austeridad y devaluación salarial, que actuaron como freno a esa recuperación. España ha tardado más años en comenzar a recuperarse que la mayoría de países por culpa de las políticas que receta la Unión Europea y que fueron aplicadas por los gobiernos del PSOE y del PP. La economía española se recupera e incrementa el empleo a pesar de las políticas de austeridad, no gracias a ellas.

Que la situación laboral esté mejorando no quiere decir que sea idílica ni mucho menos. Todavía mantenemos una tasa de paro cercana al 15%, el segundo nivel más alto de toda la Unión Europea y muy por encima de muchos países más pobres que el nuestro. Además, si a la hora de calcular la tasa de paro contabilizásemos (como hace la oficina de estadísticas de Estados Unidos) como parados a: 1) todas las personas que, aunque quieren encontrar un empleo, no lo están buscando porque no confían en encontrarlo, o no lo están buscando aún por otros motivos; y 2) a las personas que están trabajando a tiempo parcial pero que siguen buscando empleo a jornada completa, obtendríamos una tasa de paro cercana al 22%.

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IV Encuentro UPV/EHU 11 y 12 Abril “Representación de trabajadoras y secciones sindicales en la negociación colectiva y la huelga”

Autor: Lluís Rodríguez Algans

Convocatoria y programa del IV Encuentro de profesionales del asesoramiento laboral y social que este año trata la “Representación de trabajadoras y secciones sindicales en la negociación colectiva y la huelga”

Dirigido a:

Despachos profesionales de juristas y economistas, profesionales independientes, profesionales de gabinetes técnicos y asesorías sindicales, estudiantes de los grados de Derecho, Relaciones Laborales y Recursos Humanos, Economía y Empresa, Sociología y Ciencias Políticas, Trabajo Social, estudiantes de postgrados relacionados, investigadoras de estas materias, militantes sindicales, trabajadores y trabajadoras en general.

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¿Milagro o espejismo? Cuaderno postcrisis: 16

Autor: Albert Recio Andreu

Mientras Tanto

I

En tiempos electorales las cifras económicas se convierten en elementos de propaganda, en uno u otro sentido. Y ya se sabe, la propaganda es enemiga del análisis. Pablo Casado, este “hooligan” de la derecha, ya ha lanzado la primera andanada recordando que su partido ha liderado una política que ha generado “dos milagros” económicos, refiriéndose a los periodos de crecimiento, el de 1995-2008 (aunque Aznar acabó su mandato en 2004) y el de 2014-2018. Pedro Sánchez no puede presumir tanto, debido a su breve mandato, aunque exhibe también las cifras de empleo que son, en términos muy generales, buenas.

No hay mucho que hablar del primer “milagro”. Los análisis de la crisis pusieron en evidencia que el modelo se había basado en el binomio construcción- turismo (y recalentado por los faraónicos planes de inversión en infraestructuras), alimentado por la enorme capacidad de endeudamiento que facilitaron los mercados internacionales de capitales. El final del milagro es conocido: una fuerte crisis de endeudamiento privado, un abrupto parón de la actividad constructiva, que arrastró a otros muchos sectores productivos, paro masivo, la crisis de las hipotecas y los desahucios, la crisis bancaria que dio lugar a un costoso salvamento público… Más que un milagro fue una ensoñación que acabó en pesadilla. Una pesadilla que millones de personas siguen soportando en diferentes formas de pobreza. El segundo “milagro” tiene bastante de espejismo si nos atenemos al análisis de la desigualdad. Pero para situarnos mejor conviene analizar más en detalle en qué ha consistido la última fase de crecimiento. Seguir leyendo…

“La crítica al modelo de cuidados es una crítica directa al sistema económico y patriarcal” (Entrevista a Carmen Castro)

Autor: Carmen Castro

eldiario.es (Ana Requena Aguilar)

24 horas después del éxito de la segunda huelga feminista que ha vivido España, la economista Carmen Castro reflexiona sobre uno de sus cuatro ejes: el de cuidados. Experta en políticas de igualdad y cuidados, y con un trabajo amplio sobre los permisos de paternidad como palanca para el cambio social, Castro considera que la huelga ha servido para poner sobre la mesa preguntas y conflictos que apelan a lo personal pero que son políticos.

¿Por qué era necesaria una huelga de cuidados?, ¿qué lugar ha ocupado en este 8M?

Era necesario plantear el eje de cuidados para mostrar la insostenibilidad de este modelo y sistema y de todo lo que se articula en torno a él y que se hace en contra del desarrollo de la vida. Necesitamos mostrar que esto no es viable, nos olvidamos de que lo realmente importante para sostener la vida y para que discurra de una manera aceptable y digna es precisamente lo que más perjudicamos u obstaculizamos. Hay que mostrar las grandes incoherencias de este sistema: invisibiliza el ámbito de los cuidados pero fagocita el hecho de que el trabajo reproductivo se realice en unas condiciones de extrema precariedad, o de forma gratuita,  y casi por parte de las mujeres.

Sin embargo, a pesar de esta presente en nuestro día a día o precisamente por eso, la huelga de cuidados es quizá la que más preguntas y contradicciones ha arrojado…

Nos ha dado muchos quebraderos de cabeza porque, ¿cómo planteas una huelga de cuidados? Es un conflicto en sí mismo si decimos que los cuidados forman parte de lo necesario. Lo que se quería plantear es qué pasa si desaparecen las mujeres que están asumiendo en estos momentos esas responsabilidades. Algunas compañeras decían ‘cómo voy a dejar de cuidar a mi abuelo’. No se trataba de eso, sino de emerger esa gran contradicción, de plantear cómo asumir esto como una responsabilidad social. Las propias empleadas domésticas han trasladado que no podían sumarse a la huelga porque sus condiciones de absoluta precariedad y desprotección laboral a pesar de apoyar las vindicaciones.

La huelga de cuidados sirve para enunciar la necesidad de repensar la economía, nuestro modelo de cuidados, y poner en el centro que las personas a lo largo de nuestro ciclo vital necesitamos atención y cuidados. Si ese planteamiento no está en el corazón cuando pensamos en nuestro modelo social y económico seguiremos yendo en contra de eso.

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Diploma UCM de Análisis Marxista, novena edición (2018-19): Matrícula Abierta

Autor: Xabier Arrizabalo Montoro

Diploma Oficial de la Universidad Complutense de Madrid
Programa de Formación Continua


Novena edición, curso 2018-2019


Análisis crítico de la economía capitalista
(El método marxista y su aplicación al estudio de la economía mundial actual)


Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales

Director del curso: Profesor Dr. Xabier Arrizabalo Montoro

Profesorado: principalmente de la Universidad Complutense de Madrid, pero también de otras universidades y centros de investigación

Contenido del curso: estudio detallado de la economía mundial actual a la luz del análisis económico marxista. Para desarrollarlo de la forma más rigurosa y, a la vez, accesible, se ocupa sucesivamente de los fundamentos metodológicos y teóricos de la formulación original, de sus desarrollos posteriores, de las técnicas de análisis y, en lo que constituye el grueso del curso, del análisis empírico de la economía mundial, particularizándola en algunos estudios de caso especialmente relevantes y, muy señaladamente, en la experiencia reciente de la economía española en el contexto de su inserción en la Unión Europea.

Título obtenido: Certificado del Diploma de Formación Continua de la Universidad Complutense de Madrid “Análisis crítico de la economía capitalista”

Fecha de realización: del martes 12 de marzo al jueves 27 de junio de 2019

Horario presencial: lunes, martes y jueves de 6 a 9 de la tarde

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8 de marzo: Huelga general feminista en España

Autor: Jose Luis Carretero Miramar

Revista Crisis

Este viernes 8 de marzo España vivirá por segundo año consecutivo una convocatoria sindical de huelga general por la igualdad de derechos de las mujeres. Ya en 2018 la convocatoria tuvo un enorme seguimiento, quizás no tanto desde el punto de vista de parar la producción capitalista, sino como gigantesca convocatoria de movilizaciones sociales que se sucedieron en la totalidad del territorio español y que finalizaron con una masiva manifestación de cientos de miles de personas por el centro de Madrid.

La convocatoria se presenta como un paro general desde el punto de vista laboral, estudiantil, de consumo y de cuidados. Es decir, que trata de superar la visión tradicional del movimiento obrero de la huelga en los lugares de trabajo, para hacer visible el ingente trabajo invisible de las mujeres en una sociedad de interdependencias crecientes, ya sea al encargarse mayoritariamente de los cuidados de menores y personas dependientes, ya sea al realizar la mayor parte de las compras y labores domésticas encaminadas a la propia supervivencia cotidiana de los hogares.

El amplio y diverso movimiento feminista del conjunto del Estado ha sido quien ha empujado a esta convocatoria, como en años anteriores, mediante un proceso de autoorganización y movilización que no ha dejado de ser problemático y pleno de contradicciones entorno a las reivindicaciones a sostener o a las formas de la protesta, dada la pluralidad de voces y posiciones políticas y sindicales dentro del movimiento de mujeres.

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De poner la vida en el centro al New Deal feminista: el salto de la teoría a la práctica

Autor: Paloma Villanueva

ctxt.es (La Paradoja de Kaldor)

Llevamos mucho tiempo oyendo hablar de la necesidad de reorientar las políticas públicas para “poner la vida en el centro”, pero todavía no queda claro para gran parte de la población qué es lo que hay detrás de esta idea. Dicho de otra forma, no parece quedar claro en qué se concreta este concepto y por qué es imperativo que sea el eje central de los programas económicos para las próximas elecciones.

En este artículo pretendo dar respuesta a estas dos preguntas desde una perspectiva económica. En primer lugar, exponiendo los principales motivos por los que es urgente atender a la situación de desigualdad en sus distintas dimensiones en la que nos encontramos las mujeres. Y, en segundo lugar, ofreciendo una serie de medidas centradas en el igualitario reparto del tiempo de trabajo como forma de romper los roles de género que contribuirían a que la sociedad avance hacia otra en la cual podamos presumir de la existencia de una igualdad real entre mujeres y hombres. Huelga decir que el abanico de medidas es bastante amplio y excede el ámbito de la regulación del tiempo de trabajo, pero para este artículo las acoto a las de mayor impacto.

Con el feminismo de la tercera ola, cuando surgen los enfoques de la economía feminista, los debates se centraron en el derecho al empleo de las mujeres, las desigualdades salariales, las políticas familiares y los nuevos modelos de familia. La idea de fondo era la reivindicación y visibilización de las tareas realizadas por mujeres en el seno de los hogares. Y, además, teorizar sobre los efectos de la incorporación en masa de la mujer en el mercado laboral con el mantenimiento de las desigualdades de género en numerosas esferas de la vida.

Si bien ha habido ciertos avances hacia una sociedad más igualitaria, los datos revelan que la discriminación por género en el mercado laboral persiste y que, por otra parte, el trabajo reproductivo sigue recayendo mayoritariamente sobre nosotras, a pesar de que gran parte de la población se declara concienciada con los valores del feminismo.

Vayamos con los datos. La brecha salarial por hora en España, de acuerdo a la última Encuesta Cuatrienal de Estructura Salarial de 2014, se encuentra en un 14%. En cambio, si nos fijamos en la brecha salarial global, esto es, teniendo en cuenta el salario bruto: la diferencia entre el salario de un hombre y de una mujer asciende al 24%. El incremento se debe a las disparidades en las jornadas, a la segregación horizontal y vertical por género (techo de cristal y feminización de ciertos sectores), y demás complementos salariales donde se encuentra gran parte de la desigualdad retributiva.

Sigamos por las diferencias en las jornadas. Según la EPA del cuarto trimestre de 2018 un 74,5% de las personas con jornada a tiempo parcial eran mujeres, de las cuales un 50,6% se encuentran en esta situación de forma involuntaria y un 15% por dedicarse al cuidado de niños o adultos enfermos, incapacitados o mayores. De hecho, el sector con el mayor nivel de parcialidad es el de servicios domésticos, con un 54% frente al 14,8% de media nacional.

El desigual reparto de las tareas de cuidados también se refleja en una mayor inactividad de las mujeres. Así, de acuerdo con la misma fuente, de la población inactiva descontando las personas que se encuentran jubiladas, el 64% del total son mujeres, de las que un 20% se encuentran  en esa situación por dedicarse al cuidado de niños o adultos enfermos, incapacitados o mayores o bien por motivos familiares, que son 1,2 millones de mujeres en edad de trabajar. Si calculamos el porcentaje de hombres que se encuentra en la misma situación, la brecha es abrumadora, porque dicho porcentaje es del 2,8%.

Continuemos por la segregación vertical y horizontal. “Techo de cristal” se le llama al hecho contrastado de que las mujeres, a pesar de tener el mismo nivel educativo que los hombres y estar perfectamente capacitadas, ocupan menos puestos de responsabilidad. Desde la Economía de Género se ha defendido que la solución para terminar con las desigualdades era la lucha por la igualdad de oportunidades. Sin embargo, aunque de las personas con Estudios Superiores más de la mitad (51%) somos mujeres: el “techo de cristal” persiste tal y como vemos en el gráfico 1.

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Nuevos decretos sobre alquiler y permisos de paternidad

Autor: Eduardo Garzón Espinosa

Saque de Esquina

En un movimiento claramente electoralista, el gobierno va a aprobar dos reales decretos con medidas que ya había pactado con Unidos Podemos. Se trata de una especie de “corta y pega” de aquellos acuerdos, aunque desgraciadamente no en un 100%, ya que se han quedado a medio camino (al fin y al cabo, sigue siendo el PSOE).

Por ejemplo, aunque sobre el alquiler hay una mejora sustancial con respecto a la terrible reforma que hizo el PP (se incrementa el período mínimo del alquiler de 3 a 5 meses -7 si es empresa jurídica; se limita -dentro de un mismo contrato- el aumento del precio del alquiler al aumento del IPC; se creará un índice de precios del alquiler…) queda fuera lo más importante: limitar la subida de los precios de todos los contratos (los vigentes y los nuevos). Ésta es la única forma de frenar la escalada de precios que tantas personas estamos sufriendo. Las comunidades autónomas y los ayuntamientos deberían poder establecer límites máximos a esos precios en los barrios más afectados, pero este decreto no lo contempla. Una mala noticia, porque al gobierno no le costaba nada añadirlo (sólo le hubiera costado a los grandes especuladores). ¿Por qué no se han atrevido?

¿Dónde está Cameron?

Autor: Lina Galvez

eldiario.es

Cada día queda más claro que el Reino Unido se encuentra en una ratonera con el Brexit. Y cada vez que leo las noticias me pregunto dónde estará el hombre que convocó el referéndum buscando afianzar su poder y liderazgo dentro del seno de su partido. Obviamente, no soy la única en preguntarme dónde está David Cameron. Hace unas semanas las redes se llenaron de esa pregunta, y la respuesta que encontraron los británicos les cabreó sobremanera. Cameron, visiblemente bronceado, acababa de volver con su familia de unas vacaciones en Costa Rica, donde se alojó en un resort que cuesta 1.728 libras esterlinas la noche.

La indignación de gran parte de los británicos con sus élites políticas es más que palpable. Una de las estrategias más visibles para expresar esta indignación es la que desarrolla un grupo pro permanencia en la Unión Europea, Led By Donkeys, cuyo nombre proviene del eslogan “leones liderados por burros” que, tras la Primera Guerra Mundial, se utilizó para denunciar la irresponsabilidad de los líderes británicos al conducir durante el conflicto a cientos de miles de ciudadanos a auténticos mataderos. Este grupo está pagando anuncios en vallas publicitarias de las principales ciudades del país. En estas vallas se reproducen, a tamaño gigante, tweets publicados hace un par de años por los líderes políticos etnopopulistas que impulsaron el referéndum y defendieron el Brexit. En ellos puede leerse lo fácil que iba a ser llegar a un acuerdo comercial con la UE, o la promesa de un segundo referéndum para ratificar el acuerdo final con la UE, o cómo con el Brexit no habría ningún empeoramiento de la situación económica, sino una ostensible y clara mejoría.

Allí donde un día hay un anuncio de colonia o de lencería, al día siguiente aparecen esos tweets reproducidos para evidenciar la hipocresía y las mentiras que en su día dijeron los líderes pro Brexit y los compromisos que adquirieron con sus votantes. Nada de lo que dijeron se está cumpliendo y, en cambio, están sucediendo cosas de una gravedad que la ciudadanía británica no debería dejar pasar por alto si quiere seguir dándonos lecciones sobre la bondad de sus instituciones democráticas. Y cuando hablo de que pasan cosas, no me refiero sólo al empeoramiento de algunas cifras macroeconómicas o a la huida de bancos y empresas del país o a las alarmas de desabastecimiento de algunos productos; me refiero a auténticos atropellos de los derechos fundamentales de las personas.

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Regreso al futuro: la precariedad laboral en la recuperación económica

Autor: Luis Cardenas

ctxt.es (La Paradoja de Kaldor)

Tras más de cinco años de crecimiento económico, la situación del mercado laboral español parece seguir mostrando graves problemas: desempleo, subempleo (parcialidad involuntaria), temporalidad y rotación en el puesto de trabajo. Por ello, cabe preguntarse si la recuperación económica ha mejorado las condiciones laborales.

Con este objetivo es útil aplicar la teoría de la segmentación laboral, que sostiene que el mercado de trabajo está dividido en dos grandes segmentos. Por un lado, el mercado primario englobaría los puestos “de calidad” del mercado, definidos como aquellos con salarios elevados, estabilidad, derechos laborales reconocidos, oportunidades de carrera profesional, mayor cobertura sindical, etcétera. Por otro lado, el mercado secundario (tradicionalmente identificado como los puestos “precarios”) es aquel en el que se ofertan puestos de trabajo con salarios bajos, inestabilidad laboral, escasas oportunidades de ascenso, reducida protección legal y sindical, mayores riesgos laborales, entre otras características. Como es bien conocido estos puestos están ocupados principalmente por mujeres, jóvenes y migrantes, alcanzado cotas realmente alarmantes en la intersección de esas características.

De acuerdo a este marco, la dualidad no nace de la regulación laboral, pero tiene su reflejo en la contratación. En otras palabras, las características de los contratos son el síntoma que refleja los problemas estructurales. A efectos analíticos se pueden agrupar las distintas formas de contratación en dos grandes grupos:

- Empleo estándar: trabajadores con contrato indefinido ordinario a tiempo completo.

- Empleo atípico: abarca las formas de contratación temporal (incluyendo los contratos indefinidos fijo-discontinuos), el tiempo parcial y otras formas de contratación (como los contratos de formación y prácticas).

Aunque una definición más exhaustiva incluiría otros muchos elementos (por ejemplo, no todos los contratos indefinidos son necesariamente de calidad), esta sencilla clasificación permite ver de manera simple la evolución del empleo atípico utilizando los datos de afiliación al Régimen General de la Seguridad Social.

Como se observa en el gráfico 1, existen dos dinámicas claramente diferenciadas. Desde el año 2006 comienza una caída del empleo atípico que se intensifica con el inicio de la crisis económica. Esto implica que la destrucción de empleo se concentra en los trabajadores del segmento secundario. Por el contrario, cuando se reinicia la creación de empleo este lo hace esencialmente en figuras atípicas, de tal manera que se recuperan rápidamente los niveles pre-crisis (las áreas sombreadas indican recesión).

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Sobre la legalización del cannabis recreativo y la recaudación estatal

Autor: Juan Ruiz

ctxt.es (La Paradoja de Kaldor)

Parece que la legalización del cannabis está dejando de ser un tema tabú para muchos dirigentes políticos. La última en sumarse ha sido Jacinda Ardern, primera ministra de Nueva Zelanda, que ha anunciado un referéndum en 2020 para decidir si sigue la vía abierta por José Mújica en Uruguay y Justin Trudeau en Canadá. En España, cuando se habla de la legalización del cannabis, la principal aproximación que encontramos para medir el sentir popular son las encuestas del CIS. La última de noviembre de este mismo año señalaba que el 84% de los encuestados se mostraba a favor de su legalización para uso médico. Mientras que en el caso del uso lúdico existía mayor división y el porcentaje a favor era del 47,2%. En una sociedad con una democracia de calidad es muy posible que el debate sobre la legalización de una sustancia prohibida para uso recreativo terminara con una consulta a la población adulta para conocer su opinión como ocurre en otros países, pero aquí todavía estamos superando la fase de ondear banderas.

Volviendo al tema principal, resulta obvio que parte de quienes están en contra lo están por los riesgos que atribuyen a esta droga, mientras que parte de los que se muestran a favor los ignoran. Estos son diversos y continúan sometidos a estudio. Entre los distintos riesgos que recoge la literatura científica encontramos: adicción, síndrome amotivacional, complicaciones crónicas del sistema respiratorio, disminución de la calidad del esperma, factor de riesgo sobre población vulnerable a desarrollar esquizofrenia, interferencia en el desarrollo del feto, y el incremento de las posibilidades de sufrir un accidente de tráfico. Por otro lado, parece que el cannabidiol, uno de los componentes que es posible encontrar en el cannabis, no parece ser nocivo, y distintos estudios le atribuyen propiedades terapéuticas como antiinflamatorio, analgésico, neuroprotector, ansiolítico o antioxidante. Sin embargo la OMS aún no recomienda su uso medicinal ya que considera que son necesarios más datos.

El propósito de este artículo no es hacer un análisis de los riesgos ni beneficios de esta sustancia, sino que se limita a proponer una modelización de los ingresos que reportaría al Estado la legalización del cannabis recreativo. Por lo que dejamos de lado el debate de los posibles efectos sobre la salud para centrarnos en el análisis de su impacto económico mediante el estudio de las principales magnitudes disponibles.

Supuestos de partida

Debido a que en España existen relativamente pocos datos sobre el consumo de cannabis recreativo debemos llevar a cabo algunos supuestos para estimar su consumo. Para ello partimos de los datos de consumo y prevalencia entre la población a los que asignamos un consumo diario medio y un precio medio por dosis. Especificamos nuestra modelización como sigue:

La lectura de la anterior fórmula indica que el consumo de un periodo (C) es igual al precio medio (P) por la cantidad consumida (Q). Lo que a su vez es igual al precio medio (P) multiplicado por el sumatorio del consumo de cada grupo de población (Pb), multiplicado por el sumatorio de los gramos (Gr) consumidos por día (D).

A partir de la encuesta sobre prevalencia en el consumo planteamos 2 grandes categorías (residentes y turistas) con 3 tipos de frecuencia (diaria, mensual y anual).

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Agencias neoliberales Cuaderno de postcrisis: 15

Autor: Albert Recio Andreu

Mientras Tanto

I

En una visión simplista, el neoliberalismo se ha entendido como un mero proceso de mercantilización de las relaciones humanas. Mucha gente ha acabado por confundir capitalismo con mercado y a pensar que el tema social central es la “desmercantilización”. Siempre me ha parecido errónea esta percepción. El capitalismo real no funciona solo con mercado, sino que requiere de un conjunto de instituciones públicas que generan el marco legal y real en el que opera la vida empresarial. (También porque una gran parte de la actividad empresarial no funciona mediante intercambios mercantiles sino que utiliza poderosos sistemas de planificicación y gestión central). Y el neoliberalismo no ha sido una mera desregulación y ampliación del espacio del mercado, sino fundamentalmente una adecuación de las instituciones a los requerimientos de las élites dominantes.

Alguna de estas instituciones juega además un doble papel. De una parte desarrolla el marco institucional que permite al capitalismo desarrollar sus actividades. De otra, tiene además un importante papel a la hora de crear opinión, puesto que suele contener en su seno servicios de estudio y análisis que no sólo elaboran informes sobre las actividades específicas de la agencia sino que emiten informes sobre muchos otros puntos de la actividad económica. Su papel de creadores de opinión suele además estar marcado por el hecho de que sus propios equipos técnicos han sido educados y socializados en una cultura económica, en una tradición intelectual específica, por lo que sus informes suelen responder siempre a una misma línea interpretativa. Son auténticos guardianes del orden vigente, puesto que en buena parte sus miembros se creen lo que dicen. Actúan de “motu propio”, puesto que su formación específica les hace responder en un sentido sin necesidad de recibir órdenes (otra cosa es que estas posiblemente existen), igual que un centinela no tiene que esperar la orden de un general para disparar.

Los Bancos centrales suelen ser el paradigma de lo que estoy contando. Casi siempre respetuosos, cuando no directamente coaligados, con los grandes grupos financieros. Incapaces de intervenir en todo el cúmulo de desregulaciones, de irregularidades que propiciaron la burbuja financiera que estalló en 2008. E igualmente poco habladores en el momento actual, cuando se  siguen manteniendo muchos de los mecanismos y riesgos financieros del pasado. Ni siquiera han dicho nada del nuevo sobre el tipo de corrupción bancaria que ha puesto de manifiesto el caso Villarejo por lo que atañe al BBVA. Y es que suele ser una constante que los desaguisados financieros y la corrupción empresarial solo se ponen en evidencia cuando el mal lleva años progresando. En cambio, esta misma institución, el Banco de España, ha vuelto a hablar profusa y reiteradamente cuando el Gobierno aplica alguna medida laboral, sea el aumento del salario mínimo, sea la promesa de revertir parte de la Reforma Laboral de 2012. En el caso del salario mínimo, su actuación es de nota, puesto que existe una amplia literatura económica que muestra que aumentos del salario mínimo como el actual no tienen impacto sobre el empleo (e incluso en algunos casos, el impacto es positivo). Seguir leyendo…

El boli BIC y las derechas

Autor: Lina Galvez

eldiario.es

Hace unos años, un monólogo televisivo de Ellen DeGeneres se hizo viral. En ese famoso sketch, la humorista estadounidense denunciaba la llamada tasa rosa en su doble versión. Por un lado, aludía a la injusticia que supone que las mujeres tengamos que pagar más por productos idénticos solo porque son de color rosa o morado, o porque están pensados para un público femenino. Y por el otro, alertaba del reforzamiento de los estereotipos de género que esas prácticas comerciales implican. A lo que habría que añadir el uso comercial de las luchas sociales: cómo el potencial revolucionario del color morado de la lucha feminista se reinventa como modelo particular de consumo perfectamente asumible por la cultura económica dominante.

Aunque DeGeneres triunfara denunciando la tasa rosa, esa tasa en realidad no existe como tal, excepto en aquellos países en los que aún no se aplica un IVA súper reducido a bienes de primera necesidad para las mujeres como compresas o tampones –es el caso de España, donde ocurre y seguirá ocurriendo gracias a que las derechas y los independentistas catalanes han tumbado los presupuestos presentados por el gobierno socialista. Lo que sí existe en todos los países es una diferenciación de precios en productos que son iguales, pero presentan ligeras y vistosas variaciones en su apariencia exterior. Algo así como el catálogo que nos ofrecen las derechas españolas con su tripartito para las próximas elecciones del 28 de abril.

En un estudio de campo que hicimos para un trabajo fin de Máster –de los que se hacen de verdad, que es lo habitual y lo legal en las universidades españolas–, comparamos productos orientados a niñas y niños y a mujeres y hombres, observamos cómo, efectivamente, las maquinillas de afeitar rosas eran más caras que las azules; pero también comprobamos que las motos infantiles azules eran más caras que las rosas, posiblemente menos demandadas por las niñas o por los padres y madres de esas niñas, a quienes quizás les cuadre más verlas empujando un carrito de bebé. Por tanto, existe la tasa rosa pero también existe la tasa azul, la tasa arcoiris o la gris unisex. Lo que verdaderamente existe es una utilización y reforzamiento de los estereotipos a través de la diferenciación de productos.

Precisamente, la diferenciación de productos es una de las más claras consecuencias de la forma de producir, distribuir y consumir de la revolución tecnológica, iniciada con los procesos de robotización ya en los años sesenta del pasado siglo y que no ha hecho sino consolidarse en estos últimos años. Durante la etapa fordista de producción en masa, los productores basaban su beneficio en ofrecer precios más competitivos que los de sus rivales, algo que lograban abaratando costes al producir más unidades del mismo producto. Al fordismo le sustituyó un modelo basado en la diferenciación de productos que ha ido evolucionando hasta el extremo de lo que hoy conocemos como customización, proceso a través del cual el consumo individualizado ha pasado a ser una característica esencial de nuestra identidad, haciéndonos sentir únicos. La libre elección hiperindividualizada y teóricamente empoderante se ha convertido así en uno de los fundamentos de la cultura neoliberal, a pesar de convivir con la intensificación de las desigualdades y de que, en realidad, nos aleja de la igualdad necesaria para poder hablar de una verdadera libre elección.

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¿Gobernar para todos? Imposible

Autor: Fernando Luengo

Blog de Econonuestra en Público.es

En efecto, es imposible. Gobernar para todos es un lema vacío que queda bien en la coreografía de la política-espectáculo. Lema que, en realidad, oculta que se gobierna para unos pocos, los de siempre.

Tenemos cerca el hiriente y vergonzoso ejemplo de los desahucios de Argumosa. Se ha expulsado de sus viviendas, contraviniendo un dictamen de Naciones Unidas y la letra de nuestra Constitución, a un grupo de familias que sobreviven en el límite, para que los fondos buitre puedan proseguir con su negocio inmobiliario-especulativo. Pero esto es sólo un botón de muestra.

Acaba de ver la luz un informe de Oxfam centrado en la desigualdad en la economía española, apuntando especialmente al selecto grupo de las empresas del IBEX. Entre otros mucho datos abrumadores y escandalosos, se señala que los ejecutivos de estas firmas ganan varios cientos de veces por encima del salario promedio de sus trabajadores; y mucho más todavía si la comparación se hace tomando como referencia a los asalariados con retribuciones más bajas. ¿Gobernamos para los ejecutivos de las empresas del IBEX?

Encontramos el mismo panorama cuando reparamos en la distribución del ingreso nacional entre beneficios y salarios. La parte de los primeros no ha dejado de aumentar, mientras que la de los segundos ha retrocedido de manera considerable. Muchos trabajadores, cada vez más, reciben de hecho salarios que los colocan por debajo de los umbrales de la pobreza. ¿Gobernamos para el trabajo y el capital?

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Unidos Podemos no ha bloqueado, ni dinamitado -ni otras perlas que se dicen por ahí- el Pacto de Toledo

Autor: Eduardo Garzón Espinosa

Saque de Esquina

Unidos Podemos no ha bloqueado, ni dinamitado -ni otras perlas que se dicen por ahí- el Pacto de Toledo. No te dejes confundir.

El cierre del Pacto de Toledo se debe a la convocatoria de elecciones y, por lo tanto, a que no daba tiempo a seguir debatiendo durante esta legislatura. Los principales partidos políticos que negociaban el Pacto de Toledo han querido dar carpetazo al asunto a pesar de que todavía no se había alcanzado ningún consenso. No ha sido Unidos Podemos quien lo ha cerrado (de hecho, pide que continúe la negociación).

Desde el primer minuto Unidos Podemos dejó claro que, si no había consenso, iba a señalar los elementos con los que no estaba de acuerdo. Y eso es simplemente lo que se hizo ayer, tras el cierre apresurado del Pacto de Toledo. Los puntos recogido en el Pacto a los que se opone Unidos Podemos son los siguientes:

1) Ampliar el cálculo de la pensión de jubilación a toda la vida laboral, lo que por regla general supone una disminución de la cuantía a recibir (porque los salarios del comienzo de nuestra vida laboral suelen ser menores que los de la fase final).
2) Aumentar la edad efectiva de jubilación y establecer como exigencia cotizar 37 años para cobrar la pensión completa.
3) Fomentar los planes privados de pensiones, que ya nos cuestan a los contribuyentes unos 2.000 millones de euros al año (dinero público que sólo beneficia a unos pocos -sobre todo a los más adinerados- y a la banca).
4) Separar la fuente de financiación de las pensiones del resto de ingresos del Estado, lo que limita la capacidad para financiar las pensiones.
6) Destinar el 7% del gasto anual en pensiones contributivas a nutrir un activo financiero (Fondo de Reserva) en vez de utilizarse para mejorar la cuantía de las pensiones.

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Los cebos del tripartito

Autor: Lina Galvez

eldiario.es

Ahora que el presidente del Gobierno ya nos ha convocado a las urnas y que muchas encuestas dan mayoría al tripartito de derechas, conviene analizar las coincidencias de esas derechas y los cebos que utilizan para despistar o pescar votos en caladeros que no se beneficiarán de sus políticas, especialmente las económicas. Lo ocurrido con respecto a los asuntos de igualdad en la negociación del Gobierno andaluz o la utilización de la unidad de –su– España como pegamento irrompible son dos buenos ejemplos de esos cebos que utiliza el tripartito para desviar la atención de una agenda económica coincidente en lo básico y que, de llevarse a cabo, implicaría la consolidación de unas reglas de juego que debilitan lo público y el control democrático de lo común.

Durante las negociaciones del Gobierno andaluz, el tripartito de derechas estuvo mercadeando con la igualdad de género. Las propuestas maximalistas y completamente anacrónicas de VOX de eliminar la Ley contra la Violencia de Género como condición indispensable para apoyar al gobierno de PP y Ciudadanos quedaron reducidas a añadir a la Consejería de Salud, dirigida por el PP, el apellido de “y familias” –ni siquiera empleando el término “familia” en singular, como defiende VOX, en coincidencia con lo que ellos consideran la auténtica familia, ésa que denominan “biológica”.

Las peticiones de VOX, unidas a las fake news que desplegaron en las redes y los medios sobre las denuncias falsas en casos de violencia de género, los chiringuitos feministas o la utilización de la propia igualdad para luchar contra los objetivos de igualdad, acabaron escandalizando a muchas personas, que se concentraron por toda España. En Andalucía, a las puertas del propio Parlamento, el mismo día en que tuvo lugar el debate de investidura del nuevo presidente. La convocatoria de la concentración era previa a la del pleno del Parlamento, pero eso no impidió que se utilizara esa coincidencia para situar en la institucionalidad andaluza a un partido como VOX, que no cree en esas instituciones. Consiguieron vender el relato de que las personas se manifestaban contra la formación de un nuevo gobierno en Andalucía, cuando lo que pedía la gente en la calle era que no se mercadeara con la igualdad.

El tripartito nos entretuvo con algo que no les importaba o que consideraban secundario y así cada uno pudo jugar su papel de acuerdo con las expectativas de su electorado. Y no por ello dejaron de llegar a un acuerdo de gobierno que iba por otros derroteros. De paso, además, intentaron desgastar a un movimiento, el feminista, que hoy por hoy representa la auténtica defensa de lo común. Un común que ellos quieren privatizar y patrimonializar.

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